Yo también me he emocionado al leer esas líneas. Todo lo que se diga de ese pedazo de gran mujer, que como el buen perfume se encerraba en un alabastrón pequeño, es poco.
Tuve la inmensa suerte de chatear, ser defendida, y compartir unos días en Salamanca y Barcelona aprendiendo de todo lo que encerraba en su corazón... y la inmensa desgracia de recibir amenazas, que me asustaron tanto como a ella, y cortar contacto por el bien de ambas, aunque fuera cobarde, aunque siempre la tuve en el corazón desde que supe de su enfermedad.
Me siento orgullosa, y aún me sonrío, con complicidad, pensando en el día que dimitimos juntas de Templespaña, tras la reunión de Bagá, que pese a su fragil salud, preparó de forma inigualable, con los Jordis, y otros amigos. Espero que pudiera cumplir su sueño, de ver varias cosas de vuelta a su hogar... la princesa catara, no se ha ido... su legado continua en lo que nos enseñó a cada uno de nosotros.
Irrepetible, y con un par bien puestos, cuando creía que algo justo y debía ser defendido, el espíritu de los 9, vivía y vive en ella, donde quiera que esté...