Hola Mary-Su, hola a todos:
Entiendo por lo expuesto en la publicación de Zenit que mencionas, no que los templarios no fueses acusados de herejía, si no que las acusaciones eran infundadas según demuestran los documentos originales del proceso.
Según Frale las actas descubiertas en el Archivo Secreto Vaticano, muestran que la disciplina y el espíritu primitivo del Temple, se había corrompido y decaído con el paso del tiempo, pero que de ningún modo se habían convertido en herejes. Con la falsa acusación de herejía por él presentada, el rey de Francia, Felipe el Hermoso, al borde de la bancarrota, pretendió apropiarse de los bienes de la orden.
Aunque por comentarios leídos, ya que personalmente no he accedido a éste, el pergamino de Chinón que es anterior a la fecha de las bulas papales de disolución de los Templarios, quedó como una expresión de la conciencia personal del Papa.
En el Concilio de Vienne, el 3 de abril de 1312, se aprobó la Bula Vox in Excelsis, emitida por el propio Papa Clemente V, confirmada por la Bula Ad Providam de 2 de mayo de 1312. En ambas se declaró la disolución definitiva de la Orden.
Cabe tener en cuenta este punto de lo que la bula Ad Providam, que no ha sido a día de hoy derogada, dice al respecto:
“…Hace poco, Nos, hemos suprimido definitivamente y perpetuamente la Orden de la Caballería del Templo de Jerusalén a causa de ........ Con la aprobación del sacro concilio, Nos, abolimos la constitución de la Orden, su hábito y nombre, no sin amargura en el corazón. Nos, hicimos esto no mediante sentencia definitiva, pues esto sería ilegal en conformidad con las inquisiciones y procesos seguidos, sino mediante orden o provisión apostólica.”
Así que me sumo a lo expresado por Barbara Frale: "Sobre la historia de los templarios todavía hay verdaderamente mucho que investigar. Y el estudio de la espiritualidad de esta antigua orden religiosa dará a la cultura contemporánea otros nuevos motivos de discusión"
Un TAT,
Núria