Hola ignacio, hola foristas:
Creo que los halagos a mi persona son inmerecidos, pero te los agradezco de manera afectuosísima, añadiendo que me conprometen a trabajar cada vez más fuerte en esta causa que es la de tantos hermanos: El Templarismo.
No sé si sabrás que días pasados, la Orden del Temple de Argentina, de la que soy Canciller, fue sede del encuentro de la Unión Templaria Latinoamericana, y tras cuarenta y ocho horas de debates con hermanos de otros países de nuestra área de la América Ibera, se puede decir sin temor a equívocos que hemos llegado a conclusiones satisfactorias que han reafirmado nuestros lazos y comunes convicciones.
De este modo, también me siento muy unida a los hermanos templarios de la Madre Patria, España, cualquiera sea el orígen de su Orden o confesión. Al fin y al cabo, estamos todos dentro de la misma barca, que es la del Señor y la de dejar un poco el egoísmo y los personalismos a un costado.
Me ha emocionado el saber que tu Tercia tiene un patio geométrico donde está intocado el sitio donde fueses antaño bautizado. De esta manera, se me hace más fácil entender cómo has puesto cada cosa en su sitio y mantenido las que allí estaban, si acaso restaurándolas.
Imagino que a la par que desarrollar tus actividades allí, rindes tributo a tus afectos, antepasados y tus más íntimas convicciones. Es, sencillamente, incomparable. Gozas de mucha fortuna por poseer y mantener un lugar tan carismático y con tanta positividad como el que ocupas.
¡Filicitaciones nuevamente, querido frater sevillano!, que Dios te acompañe con una salud pródiga dado que tus intenciones, está visto, son las mejores.
Un triple abrazo,
Mary-Su