Ahhh, querido amigo. El bien y el mal. ¿qué son? Lo que puede parecernos bueno para nosotros puede no serlo para los demás y viceversa.
Hasta que el bien sea considerado común y no sólo propio, de poco servirán las diferenciaciones, usualmente relativas e interesadas.
Cuando los temores dejen de frenar a nuestros corazones y no nos importe el dominio si no la libertad, y uno no sea más importante que otro, ni otro lo sea más que uno, si no que lo seamos todos. Cuando nuestros deseos no sean en perjuicio de los demás y por ende nuestro, entonces podremos empezar a considerar las disconformidades entre ambos conceptos.
Nadie es mejor o peor, simplemente es más o menos consciente. La cuestión pues, es hacer lo que esté al alcance para despertar la consciencia, sin demonizar a nadie, que siempre hay tendencia por lo más fácil.
Un fuerte abrazo,
Núria
No camines frente a mi, que tal vez no te siga.
No camines detrás mio, que tal vez no te guíe.
Camina a mi lado y se mi amigo