No es menester el ruido para llegar a Tus oídos. Ni cargar tallas de cruces, vírgenes y santos en multitudinarias procesiones. Ni hacer de plañidera en alguna recreación del Santo Entierro, ni cantar saetas cual salidas del fondo del alma. No. Sino con dolor y lloros puertas adentro, en silencio, identificando al judas que pueda haber dentro, desde la quietud y la introspección.
Y en todo ello la plena fe puesta en Tu Amor.
Aunque cada cual viva estos días conforme los sienta. Ante todo respeto al libre albedrío que se nos dio.
Feliz Semana Santa.
Un abrazo,
Núria