
Al mediodía de ayer 1 de Noviembre, se rindió homenaje a los restos de los hermanos templarios arrojados en el 'vertedero' de la Sardera, depositando una corona en el lugar y otra en el osario del cementerio, donde restan seis sacos de huesos recogidos allí depositados.
En un ambiente de solemne y profundo sentimiento, D. Miguel Fox Sans muy bien acompañado por hermanos templarios, por personas interesadas en el tema y por simpatizantes, se hizo la ofrenda en la zanja, en un silencio roto solamente por la voz del Sr. Fox mientras enunciaba los vandálicos hechos acontecidos, respirándose la repulsa que por ellos sentimos todos.
Del mismo modo se procedió en el cementerio, con la variación de que allí no estábamos solos, al celebrarse la festividad de Todos los Santos, habían varios grupos de personas depositando flores a sus difuntos, que mantuvieron las distancias mostrando si no estupor, si cierta curiosidad y sorpresa contenida.
Este año el Sr. Fox no ha sido el único que ha ido a homenajear, a protestar y a reclamar los restos de los difuntos que descansaron hasta 1812 en la cripta de la Casa Fox y que a partir de entonces lo hicieron en el altar mayor de la iglesia de Ntra. Sra. De la Asunción, en una tina de piedra propiedad de Fox, hasta que desaparecieron tras el cambio del suelo, hecho sin premiso de obras, de la antes mencionada iglesia.
Ya no es una sola voz la que clama al respeto, al honor y a todos los valores que actualmente parecen desaparecidos.
Un TAT
Non nobis, Domine, non nobis, Domine, non nobis, sed nomine tuo da gloriam