Todo el mundo parece estar de vacaciones, ideal para recargar las pilas. Así que permitidme desearos a todos, allá donde estéis, un feliz verano, vacacional o no.
Que encontréis paz y equilibrio. Que la calidez de las temperaturas no os pese demasiado. Que los sucesos externos os interesen sin devastaros y que los propios no os bloqueen. Que gocéis de la Vida y lo que os ofrece.
Este año, esta época, está siendo para mi, danza contínua, vaivén de vida y muerte, de tristeza y alegría, donde presente, pasado y futuro se entremezclan, como encaminándose maravillosamente a sólo uno.
Espero reencontrarme con todos vosotros, con energía renovada y ganas de acción, una vez trascurrida esta pausa temporal.
Que seáis felices, verdaderamente felices.
Un beso,
Núria