Hola Nuria:
Pues por aqui es lo mismo, más regalos internacionales de la globalización y su hermana la despersonalización...
Tiempos eran aquellos en los que si una persona tenía un problema, el gerente de la institución bancaria la atendía y le daba una solución para arreglar su problema financiero...Hoy, la despersonalización ganó todas las esferas, y solo las máquinas automáticas te responden en el caso de cualquier queja de usuario.
Por si fuese poco, los abogados que intervienen en cada litigio por la pérdida o deuda de viviendas, se hacen ricos, acá ya tenemos caso puntuales, en mi ciudad nos conocemos todos...El tema de la quiebra personal (antes esta figura era aplicable para empresas solamente) ya es moneda corriente. Eso sí, te vas a la quiebra, no pagas, pero jamás accedes a un préstamos en la vida, tal cual lo dice la María del artículo.
La opción del alquiler también es elevada por sus costos, de momento poca elección queda y dados los tiempos, toda cautela es poca. Hems visto en América del norte recientemente, ahora mismo, el caso de las viviendas rematadas que fuesen adquiridas a 800.000 dólares, y que ahora se venden a otro adquirente a 300.000 dólares. Pero el primero de los propietarios se queda con gran parte de la deuda...y sin vivienda.
Estos atropellos han sido permitidos por los estados para dar auge a los comerciantes del dinero, dando cabida a la famosa bancarización que ocupa todos los rangos en la actualidad, desde cajeros automáticos (útiles muchas veces) cuentas de todo tipo, transacciones de papeles y títulos, pagos, etc.
Un abrazo
MS