Cuando descubrí la poesía haikú me encantó su sencillez. Es una de las formas más bellas de la literatura japonesa. Se trata de un poema corto de diecisiete sílabas (5-7-5), distribuidas en tres versos. Su relato es descriptivo, como el flash que ilumina un instante, casi siempre un paisaje.
VEJEZ
Absorto mira
cruzar a los transeúntes
el viejecito
RANAS
Croan las ranas
al borde del estanque.
Llegó la noche
NARCISOS
Guíando los tallos,
unas cañitas de bambú
en los narcisos.
MUELLE
Piedras del muelle;
los ojos del pescador
clavados en el mar
PUESTA DE SOL
Puesta de sol;
sube un tenue fulgor
por las laderas
ESPEJO
Por el espejo
una gota y otra gota
resbalan juntas