La ausencia de fe está ligada a la ausencia de signos. En Nazaret, la ciudad natal de Jesús, el rechazo de la fe es tan enérgico que no puede hacer ningún milagro a excepción de unos cuantos enfermos.
Es curioso que en los Sinópticos el concepto de "creer" se encuentra principalmente en el contexto de curaciones milagrosas. El creyente es un convencido, de que aunque la ayuda y la curación no sean posibles en los hombres, para Dios todo es posible (Mc 10,27). Al ponerse en las manos de Dios, el hombre hace que DIOS ACTUE Y ENTRE EN ACCIÓN. "Tu fe te ha salvado" (Mc 10,52)
El milagro no es pues el resultado de una acción, sino la poderosa energía de la fe que provoca en el hombre su propia curación, porque allí donde él no llega, ni llega ningún médico o medicina, llega Dios.
Jesús no solo quiere sacar al hombre de una miseria corporal, sino que quiere hacerla testigo de su acción salvadora, él no solo quiere ser el que cura, sino el que ayuda por encargo de Dios.
En la confianza del hombre radica la posibilidad que abre el camino a que Dios pueda hacer su obra. Las palabras de Jesús confieren al creyente posibilidades ilimitadas, por eso llama expresamente a sus discípulos a ésta fe sin fronteras, que puede transformar incluso, la creación.
¿Porque tenéis miedo hombres de poca fe (oligo-pistoi)?. Los discípulos le piden que les libere de un mal presente que provoca en ellos miedo, angustia y desolación. Jesús les recuerda el bien que han recibido para hacer frente a esa situación que no es otro que la fe.
Los discípulos no pueden hacer milagros por su falta de fe.
"Entonces los discípulos se acercaron a Jesús en privado, y le dijeron "¿Porque nosotros no pudimos expulsarle?", díceles "por vuestra poca fe".
Un abrazo
Maria