Solo en Tu Ser habito
nada me engaña, ni
me convierte
porque una vez que
te conozco
Tú siempre estás presente
nunca supe ver Tu amor
hasta hoy, Señor
en que mirando al cielo
reconocí Tu Voz
y Tu Voz es murmullo
de Flor mecida al viento
que me deleita los oídos
y me llena de contento.