Vive en mí, el Amor de mi vida
el Señor al que mi alma
testimonia y glorifica
hasta hacerme perder la vida
solo por amor a El.
El Rey de mi tierra
ya tiene un Trono
donde reina sentado
visitando el exterior.
Ya mira con mis ojos
el azul de los cielos
y se sonríe
con el color de los vientos
ya colocó Su pié
en las aceras mojadas
escucha, por mis oídos
cantos de esperanza.
El Dios de mis días
ya cuenta en mi vida
las horas y las noches
en el reloj de la vida.
Ya está conmigo.
No ha mucho tiempo
no sabía de Él.
Pobre de mí, que vivía
vacía y dolida
por los castillos oscuros
que los ladrones vigilan.
Mi Señor ya está conmigo
en esta dura arcilla
que modeló con Sus Manos
haciendo maravillas.
Por fin le encontré,
entre la arena y la nieve
que funde doliente
el sol del verano.
Conmigo están ya
mi Maestro y mi Hermano
mi Padre y mi Madre,
mi Amigo, y mi Amado.
Ya vivo con Ellos
en el mismo Cielo.
Abril 1995