Autor Tema: La Lengua divina - Krumm Heller  (Leído 4834 veces)

María

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La Lengua divina - Krumm Heller
« : enero 30, 2009, 10:53:59 »
Amigos, nunca antes había leído nada de éste autor, pero me ha llegado éste artículo que si se lee con atención nos revela la Verdad. Al final os dejo una poesía que en pocas líneas resume el texto.
Un abrazo
María

LA LENGUA DIVINA

Krumm Heller

En el Primer alborear del Mundo, cuando el primer día, al sonar la hora cumbre, el LOGOS se hizo carne y brotó —como de la entraña estática resplandeciente en el Paracleto— el primer "Fiat". LA PALABRA que a todo precede... El ALPHA que todo inicia.. LA ENERGIA espermática que todo lo encarna... Y vino el orto purísimo de la PRIMERA y DIVINA LENGUA...

"EL VERBO DE DIOS"

Hay un idioma, un lenguaje natural. Este lenguaje de la Naturaleza, eternamente vivo y eternamente sonoro, tiene sus formas... sus características indestructibles... su escritura de oro, invariable...

Estas formas, estos caracteres, esta escritura, únicos y primordiales, no se pueden hallar sin conocer la joya, la raíz escondida del lenguaje humano.

¿Qué se entiende, en el sentido humano, por lenguaje y por escritura? La causa raíz, el orto-primordial del lenguaje humano, no se encuentra ni en su organización, ni en su estructura, ni por la investigación del sabio. Se encuentra en El. En su intimidad mas recóndita. En la joya encendida.

Esta causa-raíz o primordial es el divino Sol de los acontecimientos trascendentales. Lenguaje y escritura son los únicos medios para el cultivo de la razón.

Todas las razas, todos los pueblos, todos los habitantes de la Tierra, lograron su cultura por el lenguaje, pero.. ninguno de los lenguajes del hombre logró la perfección. La evolución y el progreso de la cultura en todos los pueblos, está en relación proporcional con su escritura y con su lenguaje.

La perfección existente en todos los idiomas, en todas las lenguas, arrastra nuestra razón a aceptar la imprescindible existencia de un lenguaje único, solo, aislado, primordial, cristalino, de bellas y puras tonalidades armoniosas que, en todas las expresiones, en todos sus vocablos, sea justo y perfecto para todo sentido.

El deseo del hombre de abarcarlo todo por medio del lenguaje, de saberlo todo aprendiendo muchos idiomas, nos obliga a suponer que ha existido una lengua perfecta, infinita, radical y rutas hay de esta existencia en los viejos pergaminos polvorientos de las tradiciones más antiguas.

Sobre la reconquista de este supremo lenguaje está basada toda iniciación. El hombre aprende a hablar con toda la legión de hermanos invisibles y es, como un río de oro, esta senda que conduce a la santa quietud que se derrama en la selva del Sol.

En este idioma inefable y absoluto recibió Moisés las Tablas de la Ley. Los Apóstoles lo recibieron como santa dádiva. Los Rosacruz, todos los iniciados de la Fraternidad, lo recibieron del Espíritu divino y en sus vasos sagrados lo conservan como místicos depositarios. Es este lenguaje de Poder, PODER de los PODERES.

Los senderos para lograr este lenguaje de luz son:

Fe. Conocimiento de sí mismo. Infantilismo. Modestia. Oración. Renunciación. Iglesia. Purificación. Observación. UNION.

Dar este lenguaje a alguien, hacerle poseedor de la suprema dádiva, es MISERICORDIA de los Maestros y del Dios en nosotros. El Aleph de este idioma divino, es el divino Logos, es Crestos.

Así como el aliento de nuestra boca, por el verbo físico, traslada un cuadro material con el tipo de nuestros pensamientos, suavemente, al alma de tercera persona, así el aliento —el espíritu divino— del TODOPODEROSO, lo logró mediante el LOGOS,

como tipo de sí mismo, y produjo todo lo existente. Cuando ese aliento, salido del Logos divino, se vuelva a convertir en nosotros en VERBO del supremo lenguaje, entonces lo Divino, lo que es Espiritual y lo que es físico, se unirá en un lenguaje de luz, y de este modo, el iniciado estará en posesión de la Palabra perdida de Hiram —de los Masones— de la Palabra de Luz, y en posesión de todos los Poderes en los cuales Cristo, es el Todo en Todo.



Nace La Palabra
desgarrando el velo
que la oculta de la Luz

se escucha la Voz
rompiendo la cadena
que aprisiona
al corazón

solo para que el hombre
se oyera a si mismo
hablar como Dios

la Palabra se hizo Luz
y la Voz, Corazón.
9 Abril 1993