Autor Tema: Del yo al nosotros  (Leído 5745 veces)

María

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Del yo al nosotros
« : enero 03, 2009, 02:01:44 »
Os paso algo que acabo de leer

Pensar no es actividad de un “yo”, ya que el “yo” no existe, el “yo” es producto de la cobardía de no poder verse a sí mismo como “otro”.

La inteligencia, la reflexión sobre la propia existencia, el cuestionarse sobre la existencia de todas las cosas, satisfacer la innata curiosidad por el conocimiento y sabiduría es instinto, y no producto de un “yo”. Somos una legión de emociones, sentimientos, nervios, sangre, pensamiento, reflexión, mente, deseo, voluntad, creatividad, SOMOS LA POSIBILIDAD INFINITA…

No se puede hablar del estado de vigilia como la conciencia de un “yo” producto de la imaginación, esa es la psicopatía y el vicio de la psicología y la psiquiatría.

El estado de alerta es poner atención a cada oscilación del ánimo interior, la super-percepción de sí mismo y del entorno. La carne, la sangre, las venas, los músculos, los órganos, los nervios, los huesos, SON PARTE DEL ESPÍRITU.

Cuando entramos en estado de alerta, ponemos atención a todas las cosas gracias al Templo Sagrado que es nuestro Cuerpo, esencia de la psiquis. Somos un Universo en miniatura en donde cada minúscula parte influye en la Totalidad, porque Todo es pensamiento, Todo es psiquis, todo influye sobre todo en la mente infinita.


Cada partícula sub-atómica tiene una inteligencia, cada célula de nuestro cuerpo tiene un “código inteligente”. El carácter, fenotipo y genotipo humano, depende de ese “código inteligente” que se encuentra en cada una de nuestras células.

Nuestra forma de ser, pensar y actuar viene de ese “código” que trae la información de nuestros ancestros, el karma de nuestros ancestros. De allí que sea tan absurdo hablar de un “yo”, cuando en verdad somos un Nosotros.


Cuantas cosas sabemos y que pocas las que practicamos ... como dice Elena ... palabras ... palabras que no cuajan dentro del Espíritu del hombre.





María

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Mente infinita y éxtasis místico
« Respuesta #1 : enero 03, 2009, 02:26:24 »
Sincronizar con la mente infinita es una característica del estado de alerta, cuando la super-percepción nos hace comunicarnos con la “lengua de los pájaros”, donde abundan las coincidencias, señales, mensajes, sincronías, cuando todo se vuelve simbólico: colores, números, letras, símbolos, formas, todo adopta un significado mágico.

Así hay una sola unidad entre “objeto” y “sujeto”. Pero, lamentablemente, la filosofía de la decadencia, nacida en la cuna occidental, se ha encargado durante los últimos seis mil años de matar la magia y arruinar al pensamiento simbólico, se ha inventado un “yo” que separa y enajena y que lo llamaron “razón”.

Tremenda alienación es la base de la ruina de la humanidad contemporánea, desde entonces la relación del humano con la naturaleza se ha ido deteriorando hasta el paroxismo. Cuando el humano perdió la sincronía con la mente infinita y dejó de hablar la “lengua de los pájaros”, se enajenó de sí mismo, perdió su propia voluntad en armonía con el todo, se vio como un ser separado, solo y arrojado al absurdo.

La Gran Obra es la realización total de sí mismo, de la propia voluntad en armonía con la mente infinita, es sincronizar con la voluntad de todas las cosas, sincronizar con el viento, y ser dueño del destino.

Cuando uno siente plenitud espiritual, fortaleza del alma, alegría infinita, coraje de ser, está en equilibrio con sí mismo y con todo, está realizando su misión, entonces siente la experiencia del éxtasis, una sola unidad con la totalidad, siente en su ser algo como ese divino vacío del orgasmo, lo que los místicos llaman erróneamente “experiencia de Dios” ( pues el concepto “Dios” es solo una metáfora para explicar la experiencia inefable y misteriosa del éxtasis de sentir el Infinito).

Los místicos abusaron del concepto de “Dios” e “iluminación” y convirtieron a sus experiencias con el Misterio del absoluto en doctrinas y teorías que devinieron en las nefastas religiones institucionalizadas que arruinaron y esclavizaron a la mayor parte de la humanidad.

La expansión espiritual hacia el Infinito conlleva a enfrentarse con el Misterio de la vida y de la muerte, vivir el éxtasis de lo inefable del infinito también conlleva a cruzar el abismo del misterio y morir, matar la conciencia errónea del “yo” y expandirse hacia las esferas celestiales por encima de sí mismo.

Desconectado Óscar

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El 'Yo' psicológico
« Respuesta #2 : enero 03, 2009, 02:30:31 »
Efectivamente María, definimos al ego, el yo mismo, el YO pluralizado, como la suma de todos esos elementos inhumanos que llevamos dentro de nuestro espacio psicológico y que están personificados por la ira, la codicia, el orgullo, la lujuria, la envidia, etc.

Cada uno de ellos tiene múltiples ramificaciones que se manifiestan en las diversas facetas de la convivencia social. En éste orden de ideas se puede afirmar que no poseemos individualidad, somos múltiples, estamos desorganizados psicológicamente, somos en realidad proyectos de Hombre, animales intelectuales con posibilidades de llegar a ser Hombres en el sentido más completo de la palabra.

Si tomamos como ejemplo cualquier día de nuestra existencia, nos daremos cuenta que manifestamos conductas psicológicas multifacéticas; manifestamos estados de violencia, lascivia, orgullo, celos, etc., estos 'yoes' gobiernan nuestra psique y mantienen embotellada a la Esencia o Conciencia.

Esta Esencia tiene dentro de sí misma toda la sabiduría del universo y si la desarrollamos nos convertiremos en verdaderos iluminados del conocimiento universal.

Cada 'yo'; cada defecto psicológico o elemento subjetivo, mantiene encerrada una fracción de Conciencia, de Esencia. Por eso los humanos NO poseemos Mente individual, sino que poseemos muchas mentes, de acuerdo al número de 'yoes' o personalidades distintas que tengamos y manifestemos en determinados y distintos momentos.

Sólo transitando por el Camino de Enmedio se logra el equilibrio.




María

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Re: Del yo al nosotros
« Respuesta #3 : enero 04, 2009, 03:26:10 »
"El Yo Superior está disponible para una conexión consciente siempre que lo desees y estés preparado, pero no interferirá con tu libre albedrío para hacerse notar ni para influenciar tu vida. Para poder conectarte directamente con tu Yo Superior debes desear evolucionar espiritualmente y saber que eres un alma y espíritu valioso más allá de tu cuerpo. En caso contrario, la conciencia de tu cuerpo se identifica con el ego y la personalidad como si aquél fuera todo el yo."

Esos "yoes" de los que hablas,  son los que se deben desintegrar para que el Yo Superior sea el que se manifieste en nosotros: un mismo pensamiento, un mismo sentimiento, una misma palabra y una misma acción. Eso es lo que se llama Ser Uno Mismo.

Se piensa una cosa, se siente otra, se dice otra y se hace otra ... eso es la multiplicidad del yo. El camino que habríamos de seguir, es el de la búsqueda de nuestra identidad del Ser que somos realmente, sin trampas, justificaciones y engaños del ego. El Yo del que hablo no es el "yo" conocido, ni el "yo" manipulado con ideas de otros,  ni siquiera es el "yo" manifestado...

Ese Yo Soy es el del reconocimiento al Ser que vive en nosotros y que tiene su propia identidad de Ser. Yo soy ... y que cada cual le añada aquello que quiere llegar a ser, pues la palabra es creadora.

María  :-*


Desconectado Mary-Su

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Re: Del yo al nosotros
« Respuesta #4 : enero 04, 2009, 05:05:19 »
Hola Foristas:

El yo del ser, es el auténtico e intrínseco y, por tanto, aunque resulte paradojal, es el más difícil de descubrir y de cultivar.
El yo del ego, el de la personalidad, es el externo, el que esgrimimos de forma permanente en la sociedad, en el trabajo, en las relaciones ocasionales, etc, y lo definiría como la careta o antifáz social. Es el del caretaje, (como decimos por aquí) el del disfráz hasta prepotente y avasallante del "aquí estoy yo, abran paso".
El "yo externo/personal" es lo que queremos demostrar puertas afuera, para que el resto de quienes nos conocen o nos ven, piensen tal o cual cosa de nosotros como, por ejemplo, que somos seres humanos existosos, ingeniosos, inteligentes y si se cuadra, adinerados.
Como decía antes, paradojalmente, aquél otro yo, el intrínseco y verdadero, sin impostura social, yace escondido muchas veces hasta para nosotros mismos, tal es la exigencia que el marco social nos impone y a la que resulta muy difícil escapar o ponerle límites.
Me pregunto cúantos de esos denominados "bichos raros" sociales estarán luchándola a su manera para abrirse paso entre los condicionamientos que desde generaciones nos viene imponiendo la supervivencia misma en el ámbito ciudadano, de la polis, sobre todo.
Hemos llegado a un momento en que nuestra casa/hogar se ve invadida por llamadas de celulares, teléfonos fíjos, los ordenadores, las lavadoras y demás aparatos domésticos, los hijos y sus amigos que entran y salen con sus imperiosas exigencias, los maridos/esposas con las suyas, las obligaciones de cada quien avasallándolo todo, que, para encontrarnos con el yo real, lo mejor que podemos hacer es perdernos en el interior de alguna plazoleta o de un solitario claustro, una montaña, divagar mientras regamos las plantas, o estacionar nuestro automóvil en solitario a la vera de un camino. El movimiento hogareño, con todo su amor comprendido, ha dejado de ser el lugar calmo donde venir a recalar luego de una ardua jornada...
¿será por eso que los bares están colmados o porque las personas gustan de beber, ja, ja?
Un abrazo
Mary-Su


Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

Desconectado Nuria

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Re: Del yo al nosotros
« Respuesta #5 : enero 04, 2009, 09:11:11 »
Jajajaja, ya te vale. El bar lugar donde recalar luego de una larga jornada, puede ser, solitario, con la crisis que hay, alguno habrá, pero como lugar de calma, francamente que quieres que te diga. :) Todos bebemos cuando estamos sedientos, a veces es para dar placer al gusto, algunos beben para apagar una sed que desconocen y así ignorarla al no saber como saciarla.

Los "yoes" externos, son como elaborados disfraces en continuo esfuerzo para ocultar al Yo auténtico, pues al fluir éste perderán su sentido de ser, de ahí que nos cueste tanto identificarnos interiormente.

Realmente no es nada fácil hallar y transitar por el Camino de Enmedio.


Núria

María

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Re: Del yo al nosotros
« Respuesta #6 : enero 04, 2009, 09:56:23 »
El bar es un lugar fantástico para tomar un buen desayuno a media mañana y seguir trabajando.
O tomar una tapa con los amigos a media tarde.
También es el lugar donde los cobardes, todos los días, se refugian de sus miedos, soledades y frustraciones.
Un beso
María

Desconectado Nuria

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Re: Del yo al nosotros
« Respuesta #7 : enero 04, 2009, 10:26:06 »
Cierto María, el bar es a veces lugar de encuentro y  también de pequeño intervalo entre trabajo y más trabajo.

De cada uno depende el uso que hagamos de las cosas.

Un beso,

Núria