Hola Foristas:
El yo del ser, es el auténtico e intrínseco y, por tanto, aunque resulte paradojal, es el más difícil de descubrir y de cultivar.
El yo del ego, el de la personalidad, es el externo, el que esgrimimos de forma permanente en la sociedad, en el trabajo, en las relaciones ocasionales, etc, y lo definiría como la careta o antifáz social. Es el del caretaje, (como decimos por aquí) el del disfráz hasta prepotente y avasallante del "aquí estoy yo, abran paso".
El "yo externo/personal" es lo que queremos demostrar puertas afuera, para que el resto de quienes nos conocen o nos ven, piensen tal o cual cosa de nosotros como, por ejemplo, que somos seres humanos existosos, ingeniosos, inteligentes y si se cuadra, adinerados.
Como decía antes, paradojalmente, aquél otro yo, el intrínseco y verdadero, sin impostura social, yace escondido muchas veces hasta para nosotros mismos, tal es la exigencia que el marco social nos impone y a la que resulta muy difícil escapar o ponerle límites.
Me pregunto cúantos de esos denominados "bichos raros" sociales estarán luchándola a su manera para abrirse paso entre los condicionamientos que desde generaciones nos viene imponiendo la supervivencia misma en el ámbito ciudadano, de la polis, sobre todo.
Hemos llegado a un momento en que nuestra casa/hogar se ve invadida por llamadas de celulares, teléfonos fíjos, los ordenadores, las lavadoras y demás aparatos domésticos, los hijos y sus amigos que entran y salen con sus imperiosas exigencias, los maridos/esposas con las suyas, las obligaciones de cada quien avasallándolo todo, que, para encontrarnos con el yo real, lo mejor que podemos hacer es perdernos en el interior de alguna plazoleta o de un solitario claustro, una montaña, divagar mientras regamos las plantas, o estacionar nuestro automóvil en solitario a la vera de un camino. El movimiento hogareño, con todo su amor comprendido, ha dejado de ser el lugar calmo donde venir a recalar luego de una ardua jornada...
¿será por eso que los bares están colmados o porque las personas gustan de beber, ja, ja?
Un abrazo
Mary-Su