Querida Elena, la felicidad depende en gran manera de nosotros mismos, de nuestras actitudes. Siempre han existido guerras, enfermedades, hambrunas…… Siempre ha habido gente a quien le han ido “bien” las cosas y a quien les ha ido “mal”, variando en más o menos proporción.
Todo lo que tenemos es un regalo de Dios, todo lo que tenemos es motivo de felicidad. Él nos lo da y Él nos lo quita, y si la vida terrena se nos va por falta de medios, no significa que se nos vaya la Verdadera Vida.
Todo lo que expones se irá solucionando en la medida que se confíe en la Fuerza de los deseos, de las Palabras, de las intenciones.
No deseperes nunca Elena.
Feliz, muy Feliz Año nuevo.
Un beso,
Núria