Querida Elena:
Los cargos en la orden hoy están y mañana pueden no ser. Sí, fui elegida por unanimidad el año pasado para esta fecha como Canciller, quizá porque domino idiomas, escribo, o porque soy extremadamente charlatana y participativa, no sé, el caso es que yo misma me ví sorprendida en esa oportunidad.
Conformamos un grupo bastante homogéneo, y tratamos en lo posible de no dejar mal parada a la Orden, que en definitiva es lo que interesa.
No, no soy Sor por monja ni nada parecido, por el contrario, soy casada, madre y abuela. Dentro de las órdenes es frecuente el trato de Sor o hermana, eso es todo y de Freires, Frater o hermano entre los hombres, sobre todo en los excritos, pero entre nosotros nos llamamos por nuestros nombres de pila.
Anualmente, aparte de las reuniones mensuales denominadas capítulos con participación exclusiva de investidos, se efectúa el Retiro Anual, donde además de compartir cada uno sus escritos, sus proyectos, lo que piensa debiese hacerse, etc, se invisten los nuevos adherentes a la Orden del Temple. (Yo pertenezco a la única obediencia que existe en Argentina, que es la Orden Soberana y Militar del Templo de Jerusalem, OSMTJ)
No hay misterios dentro de la orden, salvo aquellas cosas que con estudio vamos asimilando a medida de nuestros ascensos mediante exámenes. Y sobre todo, lo que cada uno va estudiando y haciendo saber a los demás, mediante la búsqueda interior y de textos, como seguramente todos vosotros lo hacéis sin pertenecer por ello a orden alguna.
Un abrazo,
Mary-Su