Todos estamos atentos a no crear suceptibilidades, tanto que de tan justos caemos en la injusticia...de no reclamar nada y de permitirlo todo. Injusticia hasta con aquellos a quienes se envió injustamente a la hoguera de la intolerancia.
No estoy con esta orden del Templo de Jesús o de Cristo, en fin, como se denomine, pues no la conozco; algunos la denominan secta, yo no lo sé. Solamente estoy enterada de que la demanda no fue presentada en los tribunales correspondientes, pues si pleiteas contra Roma creo que a Roma o al Vaticano debiésemos dirigirnos.
En cierto que la acción es tardía, recontra tardía agregaría por mi parte.
Pero pensemos un poco. Antes del hallazgo del pergamino de Chinón, ¿a qué orden se le hubiese ocurrido acudir a la justicia? Eramos los templarios los reos condenados a las llamas de la hoguera y a las del mismo infierno si hubiese existido la posibilidad.
Es cierto que Clemente pecó de acción tardía, de flaquezas contra Felipe, hasta contra el Poder que él mismo encarnaba, con tal de salvar lo suyo, tal vez su misma piel. Pero tardío o no, hay un perdón papal que es indiscutible a estas alturas. ¿A qué nuestra pacatería entonces?
Nadie dice nada en el interín, me refiero tras el hallazgo del pergamino, pero todos esperan el reconocimiento Papal que no llega. Ahora surge alguien, equivocado o no, hace algo y todos le saltan en contra. Algunos alegan que esta maniobra significa más postergaciones a los ojos del tan ansiado reconocimiento papal. Pudiese ser. Pero concedamos a los querellantes el valor a entablar esta acción que, por lo que sé, no exige dinero ni posesiones, sino un "lo siento, nos equivocamos, estamos juntos en esto".
La acción, por tanto, viable o no, fuera de jurisdicción o no, puede existir, a ellos les asiste el mismo derecho de peticionar y actuar judicialmente que a cualquier persona particular pues es la constitución misma quien otorga esos derechos que arriba he enumerado.
Alguien hace algo y todo el mundo en contra. ¿Tememos tanto a Roma que estamos auto-censurados? ¿tememos la reacción de la Intolerancia? Saltamos como los únicos defensores de la cristiandad ante cualquier reclamo que salpique a la Santa Sede, sin pensar que la católica institución tiene sus excelentes abogados para contestar esta y otros cientos de demandas que seguramente deben existir en su contra y que, no salen en los periódicos. Caso contrario, preguntense el porqué de la visita del Papa a Estados Unidos en épocas recientes. Su Santidad Benedicto es mucho mejor embajador y diplomático que cualquiera de nosotros, está magníficamente informado y mejor asesorado. Este reclamo no le hace mella. ¿A qué desgarrarse las vestiduras, entonces? Como todo estadista y jefe Supremo, esto último no es más que un juego diplomático, político se si quiere, para la iglesia. Y a no dudar que sabrán sortearlo y solucionarlo también.
Un saludo
Mary-Su