Ante todo nuestro más sentido pésame para con el pueblo noruego en tan lamentable y doloroso suceso.
Anders Behring Breivik, quien se identifica con los templarios, presumió de perpetrar la Matanza del viernes 22 de julio en Oslo y en la isla de Utoya, para “salvar” Noruega.
La policía del país comenzó la identificación de 76 víctimas de la masacre, una lista que incluye al hermanastro de la princesa heredera Mette-Marit y a algunos de los políticos jóvenes más prometedores.
A través de un manifestó de 1500 páginas subido a Internet con el pseudónimo de Andrew Berwik, Breivik declara una serie de amenazas contra los musulmanes y las elites multiculturalistas europeas y acusa a España de haber olvidado su pasado de “Reconquista” y a Zapatero, a quien califica de comadreja apaciguada, de rendirse a los musulmanes y a la inmigración masiva y de haber llegado al poder gracias a Al Qaeda, publicado en EL PAIS. COM/ Internacional
http://www.elpais.com/articulo/internacional/policia/noruega/revela/tardo/minutos/reducir/autor/doble/atentado/elpepuint/20110724elpepuint_1/TesQueda claro que cada uno toma de la historia sólo partes y las usa según sus propios interéses.
Si Zapatero subió al poder, entre otras cosas, fue en parte por la manipulación de la derecha, empecinada en dar la autoría de los atentados del 11-M a ETA, sacudiéndose así de encima su responsabilidad en los acontecimientos debido a su participación en Irak. Esta fue la impresión que dió.
En cuanto a la identificación de Breivik como templario, hay que destacar que en sus tiempos los templarios defendían, con el respaldo de su más alta autoridad, su fe cristiana y a todo aquel que la compartía, luchando denodadamente contra los musulmanes, ya que actuaban en contra de ésta y sus representantes fuesen del grado que fuesen. Dudo mucho que en la actualidad hubiesen asesinado indiscriminadamente a la población a quien ellos representaban y defendían, Occidente.
Irónicamente fueron las jerarquías de su propia fe, conjuntamente con las que representaban a la monarquía, la nobleza y sus feudos y a todos aquellos con poder económico o social, quienes anularon y desarticularon a la orden, por temor al alto poder que ésta había conseguido dada su capacidad y esfuerzo.
Breivik no ha atentado contra los musulmanes o la inmigración o contra el marxismo, como pretende hacer creer, si no contra su pueblo, el pueblo noruego, sea o no discrepante con él.
Los inmigrantes no son más que una muestra de la indiferencia de los demás a sus necesidades y a la dignidad que merecen como personas. La indiferencia de países más beneficiados que miran hacia otro lado ante la injusticia, el fraude, el soborno, el abuso de poder y demás desmandes que campan a sus anchas por los países menos desarrollados y más necesitados donde habitan estas gentes, al fin y al cabo personas como nosotros, las cuales se juegan, lo más importante que tienen, sus propias vidas en un intento de mejorar su situación.
Sí hay que exigirles respeto y adaptación hacia los pueblos en los que se aposentan al lograr llegar, de otro modo haberse quedado en el suyo o que vuelvan a él. De ahí a desecharlos como indeseables hay un abismo.
Claro que de estos desmandes que comentamos los hay, más o menos disimulados, por todas partes. Unos los emplean y otros los sufren.
Europa y por supuesto no sólo ella, mira hacia otro lado, acallando su remordimiento a base de ONGs y demás instituciones solidarias, no realizando cambios de base, que sean realmente útiles para erradicar las inmensas diferencias entre unos y otros.
Mientras sea así seguirán surgiendo Breiviks de turno, con ideas distorsionadas, lecciones mal entendidas o no aprendidas y egos sueltos creyendo ser superiores.
Solidarios sí, hipócritas no. Hagamos un esfuerzo por identificarnos y posicionarnos.
Saludos a todos,
Núria
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