Hola María,
es verdad, creo que los consumidores no nos damos cuenta de que también tenemos nuestra cuota de poder. Nos falta unirnos y no consumir tanta chatarra que nos publicitan.
Si tuviésemos el buen tino y la picardía, el buen hacer de unificarnos para no comprarle absolutamente nada a las compañías tramposas, especuladoras, para decidir fuera de las imposiciones de la publicidad avasallante qué queremos y que no, este sería un mundo mucho más justo, más regido por todos nosotros. Pues le daríamos al César lo qeu es del César y punto.
Si no nos dejásemos llevar de la naríz por cuanto teléfono celular nuevo aparece en el mercado y cuanto nuevo coche sale a la venta, ropa, etc, manifestaríamos nuestro poder y más de uno, como dices, debiera dedicarse a otra cosa.
Claro que siempre estarán los que fabrican armas y a esos no tendremos acceso, pero demostraríamos al menos que de a poco avanzamos.
Un abrazo
MS