Querida Mary-Su,
Cada uno de nosotros ha de vivir la vida que le ha sido dada por Dios y lo perfecto es que la viva en plenitud. Hay personas que son felices con lo que hacen, lo que tienen y sienten y eso es perfecto. Jesús dijo "sed perfectos como vuestro Padre celestial, es perfecto", pero hay otras personas que no encuentran en lo que tienen, hacen y sienten, el sentido de su vida.
A ti, el sentido de tu vida te lo da la familia, y a mi el sentido de mi vida me lo dan, los demás. Una no está ni por encima, ni por debajo de la otra...son simplemente, distintas maneras de vivir la vida, en plenitud.
San Agustin dice que la finalidad de esta vida, es la felicidad. Si todos fuéramos felices, el mundo sería un paraíso. Mi problema y supongo que el de muchos, es que no puedo ser feliz mientras haya personas que sufren, que tienen hambre o sed, están abandonadas o enfermas porque mi pan es parte de su hambre, mi agua es parte de su sed, mi salud está al lado de su enfermedad.
Hoy fui a una reunión de Cáritas, me sorprendió la variedad de personas que estaban presentes.
Estaba la mujer casi anciana que deseaba visitar enfermos y gente que estaba sola. La ama de casa que llevaba el ropero y se le estaba haciendo tarde para ir a preparar la comida. El chico joven y guapo, con vaqueros que coordinaba todos los trabajos. La inmigrante argentina que trabaja limpiando casas, con varios de familia y un hijo alcohólico y que encuentra tiempo para ir por las casas, rezando con las familias -me dijo, "hoy el que limpia la casa es mi marido". La mujer de mediana edad que tiene trabajo y dice "menos palabras y menos misas, y mas acción" ... si te soy sincera, todos y cada uno de ellos, fué para mi un ejemplo.
Mi primera reunión y salí ocupando el puesto de secretaria, además claro está de ser voluntaria a donde nadie quiera ir... seguramente, con los enfermos mentales, o enfermos de Sida.
Hoy, me siento un poco más feliz.
Un abrazo
María