Autor Tema: Las Siete Reglas  (Leído 13141 veces)

Josep

  • Visitante
Paracelso
« Respuesta #15 : abril 10, 2008, 04:08:09 »
Hola Rubén, te damos la bienvenida al foro.

En nuestra opinión la moral depende mucho de nuestra forma de ser, de la instrucción o educación que hayamos recibido, del entorno en que nos movemos y del estrato social del que procedamos. La moral nos viene condicionada por las pautas sociales implantadas en nuestra personalidad desde nuestra más tierna infancia, aún cuando no tenemos uso de razón, por lo que, una moral o ética es dispar, sea en un punto geográfico del planeta u otro. Es decir, que lo que en el mundo occidental tenemos un concepto de la moralidad, en el mundo oriental, por poner un ejemplo, podría ser todo lo contrario. El dilema está en quién tiene la razón, si acaso la hay.

Opinamos que la moralidad, como las creencias, son absolutamente subjetivas. Quien quiera llevar un comportamiento acorde con su voluntad de hacer las cosas bien, lo podrá hacer si quiere hacerlo, lo mismo que quién elija creer en lo que quiera que sea, pero que sea para mejorar, pues es libre de hacerlo voluntariamente.

Todos conocemos la maldad porqué es inherente en el ser humano, la vemos todos los días en los noticiarios. La maldad es fácil de entender porqué la tenemos al alcance de la mano en el momento que queramos. Más, si hablamos de ser bondadosos ya entramos en terreno escabroso, puesto que practicar la bondad nos obliga a mejorar nuestro comportamiento y a erradicar nuestros vicios, alejando lo malo de nosotros, arraigado desde hace tanto tiempo como vida tengamos.

Aceptar la indolencia, la molicie, la descredibilidad y la anarquía moral y espiritual es muy fácil, sólo es cuestión de dejarse llevar y seguir el camino de la “gente normal”, tal como hace la mayoría de la sociedad: nacer, crecer, intentar pasarlo bien con vanalidades breves y fatuas, consumir todo lo que nos “mandan”, hipotecar nuestra vida y al final morir; morir sin haber hecho nada por mejorar, por elevarse por encima de uno mismo, como sólo unos pocos lo han logrado a lo largo de la historia, por ejemplo Paracelso del que parece que tienes dudas, no sabemos con que fundamento.

Lo auténticamente difícil es desligarse de todos esos conceptos mundanos y materiales que nos tienen enraizados y empezar a intentar mejorar día a día, con un esfuerzo sobrehumano, en que nos exijamos ser hoy algo mejor de lo que fuimos ayer, poco a poco, paso a paso, pero sin decaer ni desanimarnos. Sólo así lograremos la verdadera revolución.

Lo que ocurre es que tenemos miedo al ridículo y al fracaso, y esa cobardía nos aleja de la realidad, teniendo más en cuenta lo que puedan pensar de nosotros los que comparten nuestro entorno, que lo que realmente deseamos en lo más profundo de nuestro ser, que es hallar la luz y la libertad. Y nos preguntamos ¿qué nos puede importar la opinión de quién no ve más de lo que podamos ver nosotros? Es como si un ciego conduce a otro ciego, al final ambos caerán al abismo.

Si el seguir los preceptos de Paracelso y de todos los grandes iniciados e intentar mejorar nos puede hacer parecer tontos delante de los demás, bienvenida sea esa imágen de  nosotros.

A propósito del tabaco, debemos decir que fue introducido en Europa por un tal Rodrigo de Jerez, marinero bajo las órdenes de Cristóbal Colón. Ello quiere decir que el tabaco fue conocido suficientemente por Paracelso, y más por su condición de científico.

Para finalizar, por el momento, queremos decirte que quisiéramos tener la grandeza de espíritu y la sabiduría suficientes para haber podido “inventar” el escrito de Las Siete Reglas de Paracelso.

Un saludo,
Josep

Desconectado Ignacio

  • Becario
  • *
  • Mensajes: 27
Las Siete Reglas
« Respuesta #16 : abril 18, 2008, 11:26:36 »
Realmente interesante lo que nos comunica Paracelso. Seguro que él llegó por si mismo a estas conclusiones dado la eminencia que fue, pero todo esto ya se estaba llevando a cabo en la tradición milenaria oriental.

Aunque quisiera hacer unas matizaciones: cada semana, en el Chinkon que recitamos en la parte espirirual del Shorinji Kempo, lo repetimos; El interior es fuente de recursos y en él se hayan las respuestas (...) La disciplina interior, forjada con constancia y esfuerzo, es un recurso inestimable y auténtico (...) Actuar mal, contamina. Actuar bien, purifica (...) y siegue dando consejos de valor inestimables. Cualquier enseñanza tradicional, cristianismo, budismo, taoismo, islamismo... nos enseñará esto. Juvenal ya nos decía "mens sana in corpore sano" hacia la primera mitad del siglo I.

Lo que escribe Parecelso está en vigor actualmente y desde siempre. Parece que hubiese sido escrito por algún fundador de alguna tendencia de la New Age, porque se queda a mitad de camino. ¿Por qué no habíamos de contar nuestras inquietudes a nuestros semejantes? ¿Por qué no reconoce que son ángeles los que nos guardan? ¿por qué rechaza la humildad, estandarte de nuestro Señor? ¿Por qué habla del Espíritu Santo y no se refiere ni al Padre ni al hijo?

Realmente fue un gran médico, empirista, minerólogo y químico que le llevaron a plantearse la pregunta de las preguntas; la teoría mayéutica socrática: "el porqué". Pero, en mi opinión, no deja de ser una guía de andar por casa, simplemente por incompleta.

Siento no estar esta vez rotundamente de acuerdo con mi querido hermano Josep.

Un fuerte abrazo a todos.

Ignacio.-

Desconectado Mary-Su

  • Coordinador
  • *****
  • Mensajes: 530
  • Sexo: Femenino
Paracelso
« Respuesta #17 : abril 18, 2008, 06:24:30 »
De las discrepancias de conceptos nace la luz, la discrepancia cuando no es enfrentamiento, es una búsqueda filosófica que generalmente otorga buenos resultados...
Un abrazo, Mary-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

María

  • Visitante
Las Siete Reglas
« Respuesta #18 : abril 21, 2008, 07:45:10 »
Hola amigos, cuando dice "se como casa tapiada", dice tambien por un espacio de tiempo, no dice durante toda la vida.

Cuando inicié mi vida espiritual, una de las reglas que me dieron fue la "guardar silencio". Tenemos la costumbre de hablar mucho y escuchar poco, de hacer de los demás el paño de lágrimas, de alardear de lo que vamos aprendiendo. Hoy lo contemplo como la forma que tuve de aprender a fortalecerme internamente, madurar la enseñanza que me dieron y sobre todo, a pensar que los problemas, angustias e inquietudes,  de los demás, eran más importantes que los míos.

No rechaza la humildad a secas, dice que huyamos de la vanidad y de la humildad y las coloca juntas formando parte de un mismo aspecto del ego. La humildad es algo que se tiene que tener cuando nos relacionamos con los demás, porque cuando está relacionada con nosotros mismos se cae en la falsa humildad "soy pobre, no me lo merezco, no valgo nada" con lo cual nos empobrecemos internamente.

A mi, personalmente, lo único que no me convence es lo de las personas de gran riqueza que tienen muchas virtudes, aunque tampoco soy nadie para juzgar a nadie, pero cuando unos tienen tanto y otros nada ..., no sé yo en donde queda la virtud, será en lavarse todos los días.

Un abrazo
María

Desconectado Ignacio

  • Becario
  • *
  • Mensajes: 27
Las Siete Reglas
« Respuesta #19 : abril 22, 2008, 12:06:25 »
Verdaderamente alto el nivel...

Con gente así da gusto aprender.

Gracias.-

Desconectado Mary-Su

  • Coordinador
  • *****
  • Mensajes: 530
  • Sexo: Femenino
clarísimo
« Respuesta #20 : abril 22, 2008, 01:46:25 »
clarísimo María, has dado en el clavo.
Un abrazo, Mary-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

María

  • Visitante
El talismán de Blaise Pascal
« Respuesta #21 : abril 22, 2008, 11:45:49 »
Hola a todos, me gustaría que leyeraís lo que se ha dado en llamar "el talismán, -otros lo llaman-, testamento de Pascal".
Por si alguno no lo sabe, Pascal fué una de las mentes más brillantes del siglo XVII (matemático, científico, filósofo), inventor de la calculadora... A los 31 años, el 23 de noviembre de 1654 algo le sucede entre las 10,30 y 12,30 de la noche, que cambia toda su vida. Lo abandona todo y entra en un convento de los jansenistas, porque son éstos los que tenían las reglas más austeras, deja de importarle el conocimiento y cuentan que se fué dejando morir hasta perder toda su energía, algo que sucede 9 años mas tarde.
Encuentran entre sus papeles diversas propuestas que tenía pensado hacer al día siguiente de esa experiencia que cambió toda su vida,  a la Academia sobre matemáticas, geometría, filosofía  ..por lo que no se comprende que fué realmente lo que le sucedió el día antes.

Cuando murió alguien descubrió -afortunadamente-, cosido al forro de su abrigo éstas palabras escritas en latín...

Año de gracia de 1654.
Lunes, 23 de noviembre, día de S. Clemente, papa y mártir, y otros del martirologio.
Vigilia de S. Crisógono, mártir, y otros.
Desde alrededor de las diez y media hasta alrededor de las doce y media de la noche.
 
Fuego.
Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob,
no de los filósofos y los sabios.

Certidumbre, certidumbre, sentimiento de gozo, paz
Dios de Jesucristo

Deum meum et deum vestrum.
Tu Dios será mi Dios.

Olvido del mundo y de todo salvo de Dios.
Sólo se halla por las vías enseñadas en el Evangelio.
Grandeza del alma humana.

Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido.
Alegría, alegría, alegría, lágrimas de alegría.
De él me separé
Dereliquerunt me fontem aquae vivae.

¿Me abandonaréis, Dios mío?
Que no me vea eternamente separado.
Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti,
único Dios verdadero, y a aquel a quien enviaste, J.C.
 
Jesucristo
Jesucristo
De él me separé, lo rehuí, negué, crucifiqué
¡Que de él no me vea nunca separado!
Sólo se conserva mediante las vías enseñadas en el Evangelio.

Renuncia total y dulce
Sumisión total a Jesucristo y a mi director.
Eternamente en gozo por un día de ejercicio sobre la tierra.
               ---------
La Apuesta de Pascal es una afirmación,  basada en probabilidades. Básicamente dice que creer en Dios es la apuesta más segura.

Tú puedes creer en Dios, si existe irás al cielo.
Tú puedes creer en Dios, si no existe no ganarás nada.
Tú puedes no creer en Dios, si no existe tampoco ganarás nada.
Tú puedes no creer en Dios, si existe tú serás castigado.

(Nota: a mi no me cuadra la palabra ganar, creo que es mas adecuado decir perder, lo digo porque hace muchos años le explicaba a un amigo que habia perdido a su novia en un accidente, las probabilidades de que existiera vida después de la muerte, y sin saber que estaba utilizando "la apuesta", creo que le convencí porque le dejé sin argumentos)

Un abrazo

María

Josep

  • Visitante
Pascal
« Respuesta #22 : abril 22, 2008, 02:23:06 »
Gracias María, lo añadiremos a la web.

Josep