Autor Tema: El Apocalipsis de San Juan  (Leído 13567 veces)

Elena

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El Apocalipsis de San Juan
« : noviembre 24, 2008, 03:24:03 »
Origen de Juan: nombre masculino de origen hebreo, que significa ‘Dios es propicio’ o ‘Dios se ha apiadado’.

Jano, el dios bifronte de la mitología romana, que tenía la facultad de ver el umbral que separa el pasado y el futuro. Su protección, por tanto, se extiende hacia aquellos que desean variar el orden de las cosas. Es mucho más que probable que Juan fuese una derivación de Jano.

Durante toda la era cristiana el nombre de Juan ha aparecido en incontables ocasiones, por ejemplo, los cátaros y anteriormente los bogomilos en su ‘Consolhament’, es decir su bautismo utilizaban indefectiblemente el nombre de juan o juana y así se dirigía a ellos el Perfecto.

En los Evangelios aparecen varios ‘juanes’, a saber: ‘el Bautista’, el ‘Apostol’, el Evangelista, entre otros. El Evangelista Marcos también era llamado Juan, lo que viene a dar lugar a pensar que Juan no era sólo un nombre, sino un significado.

Respecto a los nombres, los Evangelios llevan al extremo de hacer confundir quién era cada quien, probablemente por que no habría demasiados nombres a elegir para el pueblo llano, llegando a poner el mismo nombre a dos o más hermanos. Marías, josés, juanes, simones. Incluso el hermano gemelo de Jesús, Tomás, fue llamado Dídimo, que tanto en arameo como en griego significa ‘gemelo’, ¡hala! Y todos tan contentos; pues no debe ser muy divertido que te llamen Gemelo Gemelo, la verdad. Y los exegetas, padres, ilustrados e iluminados de todos los tiempos, pues mira, de piedra; seguramente pensarían, si funciona y es creíble, pues ya está bien, ¿para qué lo vamos a enmendar, si en definitiva no tiene ninguna importancia? ‘Lo que vale es el contenido’, dirían, ¿A quién le importa la historia?

Este largo preámbulo, María, viene a cuento por tu aportación, en la que dices que el Apocalipsis hay que saberlo interpretar. Estoy muy de acuerdo contigo, si te fijas, ya lo expongo en mi mensaje.

Me pregunto si existe alguien que sepa interpretar la Revelación y si sabe quién la escribió. ¿Fue Juan el autodenominado ‘discípulo de Cristo’? ¿Y se sabe quién o qué Juan fue ese, a tenor de lo reseñado más arriba?

Si nos ceñimos a la tradición cultural del siglo I, yo, que me llamo Elena, también me podría llamar Juana como nombre añadido, puesto que ‘Dios es propicio’ o ‘Dios se ha apiadado de mí’, y como que soy cristiana, pues también soy discípula de Cristo, igual que el supuesto autor del Apocalipsis, ¿no? Eso nos lleva a que ese autor pudo ser cualquiera que se llamara Juan, de los muchísimos que había.

¿Y fue solamente un autor, o contrariamente, fue un compendio de obras de distintos autores, provocando una amalgama indescifrable, por lo siglos de los siglos?

Todos se arrogan la auténtica interpretación del libro, pero nadie se pone de acuerdo. Unos dicen que son revelaciones divinas, otros que demoníacas, éstos que es un libro hermético, aquellos que presagia no se qué nigromante, pero nadie da una explicación plausible.

- ¿No será un libro conspirativo?
- ¿Arroja luz de esperanza, o más bien es un libro de desesperanzas, destrucción y muerte?
- ¿Acertaron al admitirlo como un libro canónico, si no sabían interpretar la numerología, el simbolismo y los mensajes arcanos?
- ¿Quién tiene la razón?
- ¿Quién tiene conciencia absoluta de la Verdad?

Tal vez sea que aún estamos verdes para comprender, pero todo aquello que esté sujeto a interpretación humana, no puede ser bueno.

Dices, María, que ‘lo que hay que expandir es la LUZ’, de acuerdo, por supuesto, pero ¿qué luz brilla en el Apocalipsis? Creo que es un error expandirlo, puesto que "Las malas ideas es mejor no esparcirlas para no contaminar el aire del Espíritu más de lo que está".

Para no hacerlo largo, me paro aquí, y si queréis podemos reanudar la conversación.

Un beso. Elena



Ah! Mary-Su, me alegro que te vaya bien, pero no trabajes tanto, que nos privas de tu encantadora compañía. :'(  

 

María

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El Apocalipsis de San Juan
« Respuesta #1 : noviembre 24, 2008, 08:46:11 »
Hola amigos:

Que interesante se pone el foro, me encanta compartir ideas. De momento vaya para vosotros ésta poesía....

Un beso
María

4:4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.

No la escribí pensando en el Apocalipsis, es más, hasta éste año no me había dado cuenta de la similitud con éste pasaje del Apocalipsis, y eso fué a causa del "Portal de Orión". Además  cuando escribo, no pienso solo dejo que fluya una idea o un sentimiento.

Luego contesto a Elena, necesito tiempo.

PROFÉTICA

A la derecha de mi Padre
esta sentado Mi Hermano
son los dos  un solo Ser
Presente y Pasado.

El Anciano de los Dias
tiene el Rostro cansado
el Joven le esta mirando
radiante su Faz.
Son Dos Tronos ocupados
un Tercero, por sentar.

El cielo se cubre de nubes
de la sombra nacen mil rayos
que van a Sus Manos, tocar.

Se hace el silencio….

Aparecen de pronto
Corona de luz en sus frentes
Veinticuatro Seres
Venerable Ancianidad.

Van ocupando un sitio
por orden de antigüedad
en las doce sillas
a ambos lados del Altar.


Un gran estruendo
llega del fondo del mar
el aire arremolina
vientos, lluvia y huracán

El Sol se tiñe de rojo
gira la tierra sin cesar
bajo la atenta mirada
de quienes antes vi pasar.
Luego llega la noche
de otro nuevo Despertar.

“Escribe hija mía
-Dice Mi Padre-
Otro lo advirtió siglos atrás
antes que tú.

Mi Voz hoy
quiero volver a dar.

Esta tierra y este cielo
han de pasar.
Mi Palabra
siempre quedara.

Ahora vuelve a tu mundo
que Yo te he de guardar
hasta el último momento
que a Mi, puedas regresar.”
Marzo, 1995

Desconectado Mary-Su

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hola chicas
« Respuesta #2 : noviembre 25, 2008, 02:54:25 »
Qué bueno es sacar a relucir este tema del Apocalipsis, y sería más que interesante que aquellos que lo saben interpretar (poco importa ya quien lo escribió o no) nos vayan iluminando al respecto.

Se dice que Juan lo escribió pero también se dice que a Juan lo escribieron (un griego) dos siglos más tarde de su fallecimiento. Poco importa pues para todos es Juan.

De todas maneras, es un poco como interpretar a Nostradamus, salvando las distancias, pues cada uno le otorga la óptica que le conviene.

La Palabra, es cierto, perdurará por siempre y eso tan importante e indispensable, es lo que tendremos que aprender a discernir en este mundo ultra rápido, loco y globalizado, donde por causas de subsistencia se ha perdido hasta el contacto con el vecino o directamente no se le conoce.

Elena, creo que a partir de la primera semana de diciembre ya estaré más aliviada. Decirte que es un placer leerte y que le has impuesto una dinámica al foro, es poca cosa. ¿de donde eres?

Como le dijese a Nuria y a María, en febrero estaré en Italia y quisiese darme una vueltecita por España, y me gustaría veros a todas/os ¿pero cómo hacerlo? Acepto sugerencias...

Recontraabrazos
Mary-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

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poesía
« Respuesta #3 : noviembre 25, 2008, 02:56:06 »
María, tu poesía es lumínica y como siempre tiene por destino al alma
besos Mary-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

María

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El Apocalipsis de San Juan
« Respuesta #4 : noviembre 27, 2008, 02:32:28 »
Hola amigos:
He estado unos días sin entrar en el foro por haber estado enferma, pero ya estoy más recuperada.

Esto es lo que dice Antonio Piñero, Catedrático de la Complutense, filólogo en lengua copta y como él dice "investigador exhaustivo del cristianismo primitivo".

" Es este un libro único dentro del NT que ha servido de consuelo para muchos y de piedra de escándalo para otros que ya desde los inicios del cristianismo no comulgaron con sus ideas sobre el fin del mundo, y sobre todo con la creeencia de un reino paradisiaco de mil años en esta tierra.

Muchos han utilizado este libro para predecir el final del universo y la civilización presente sin caer en la cuenta que es un escrito de circunstancias, dirigido especificamente a la generación contemporánea del autor."

" En estos momentos de angustia en la era de Domiciano (culto al emperador, negativa de los cristianos a adorarle y persecuciones), quizá más por lo que se temía en un futuro inmediato que por lo que ocurría de momento... un cierto personaje, Juan por nombre, predicador del Evangelio y destacado profeta de los cristianos fue desterrado por motivos religiosos a las isla de Patmos. Allí tuvo una serie de visiones. Contempló como el mundo estaba gobernado por poderes satánicos, como Dios lo permitía porque formba parte de su plan de libertad del ser humano y la salvación de la humanidad. Vio tambien como se acercaba ese final conforme a ese plan de Dios bien trazado en las Escrituras, SI SE SABIAN INTERPRETAR CORRECTAMENTE.

La intención divina no se concentraba ya en la restauración de la Israel material, sino en el triunfo final de la Israel espiritual, el verdadero Israel: Los cristianos.
Los dolores del parto mesiánicos ya habían comenzado, lo que apuntaba a un final cercano del mundo y su historia.
El conocimiento de este plana divino lo había recibido Juan por revelación y la descripción de como habrían de desarrollarse las diferentes escenas de ese triunfo de Dios y su mesías, Jesús, es el núcleo del Apocalipsis.

Sus lecturas en las reuniones de cristianos en Asia Menor conseguiria fortalecer a las comunidades desoladas ante las persecuciones presentes o inminentes y consolarlas con la esperanza que el final está cerca.

La historia era realmente un drama cuyo desenlace está a la puerta. En él eran Dios y el Israel verdadero los protagonistas y el antagonista Satanás con todas las fuerzas y aliados: la principal, la muy odiada Roma.
Satanás y sus satélites perderían al final la batalla completa: serían aniquilados por Dios y su Hijo.


Quería dejar varias reflexiones:
Una profecía puede tener más de una interpretación.
Para expresar una idea se recurre a los símbolos.
Interpretar una profecía al "pié de la letra", es un tremendo error, porque en ella todo es simbólico.
La profecía se cumple en el tiempo.
Las profecías no tienen que cumplirse en TODA la humanidad, basta con se se cumpla en UNO.
El final de los tiempos no es igual al final del mundo.

Un beso a todos,
María

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Apocalipsis
« Respuesta #5 : noviembre 27, 2008, 05:36:55 »
Hola!!!
Ya en las puertas de mi viaje, me es grato leer lo tuyo María sobe el Apocalipsis.
Lo mismo que te expresas, lo manifestaron un día en una programación de tv, History Channel si la memoria no me falla, respecto de que había que interpretarlo conforme a los tiempos de opresión en que se vivían en épocas de la Roma tirana, en este caso Dioclesiano como tu manifiestas.
También aludían, a que el número 666 o marca de la bestia, debía interpretarse como un significado antitiranía, pues su significado era algo en contra del Emperador y su supuestas ansias de que le adorasen, se decía que éste había hecho erigir una estatua suya en el interior del Templo , ¿se imaginan lo que eso hubo sido?
Un abrazo
Mary-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

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Domiciano
« Respuesta #6 : noviembre 27, 2008, 05:37:35 »
Perdón, Domiciano no Dioclesiano.
MS
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

María

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Otras claves de lectura del Apocalipsis
« Respuesta #7 : noviembre 27, 2008, 09:58:18 »
Hola amigos:

Continúo dando la visión que este investigador tiene sobre el "librito"

Dios habla en la Biblia por medio de los hombres, con un lenguaje humano. Es decir que el mensaje de Dios es escrito con la mentalidad y cultura de cada tiempo y de cada lugar. Y se escribió según los conocimientos de su tiempo, según sus capacidades y su manera de escribir. Este lenguaje, de un país y de un tiempo tan antiguo, es lejano a nosotros y exige una preparación adecuada para su pleno entendimiento.

Por eso, ante una frase bíblica, lo que nos interesa saber, no es tanto el modo o manera que se emplea, sino el mensaje que el Señor quiere comunicarnos.
Géneros literarios utilizados: Histórico, didáctico, poético, profético, apocalíptico, epistolar.

El autor del Apocalipsis utiliza todos los símbolos de su cultura judía, y no se puede entender sin tener presente como trasfondo,  los Libros del Exodo, Daniel, Ezequiel, Isaías y Zacarías.
Se ve que es una obra muy pensada y estructurada que se rige por ciertos patrones literarios. El patrón son unidades númericas que se repiten.
El número principal es el 7. El significado del 7 es la plenitud.
Otro número es el 6. Significa la impotencia para alcanzar la plenitud.
Otro número es el 4. Significa lo cósmico
El número 3 o la triple repetición, significa tambien la totalidad.

El autor intercala entre sus propias visiones, material que ha recibido de fuera, de todas las corrientes apocalípticas de su entorno judío. Este material no son visiones propias, sino de otras obras que el autor intercala con las suyas.

Los hechos que describe el autor aparecen en escena varias veces: los mismos acontecimientos se describen hasta en tres ocasiones, desde distintas perspectivas, utilizando normalmente el esquema del 7. La repeticion del triple... es decir ...
Los ciclos de los siete sellos, siete trompetas y siete copas es la misma visión repetida 3 veces.

El día de la cólera, representado por la tribulación de las persecuciones presentes que se recrudecerá en el futuro y el triunfo final de Jesús. Esta IDEA les ayudará a permanecer fieles a El para recibir la recompensa.

El autor pretende presentar una profecía del fin del mundo a sus contemporáneos (1,9 "vuestro compañero en la tribulación" ), y estaba completamente seguro que sucedería durante su generación: el fin es inminente. Insistiendo que su libro no es secreto, sino una especie de misiva que debe ser leída en público /1,4-22,18/,  en tiempo PRESENTE.

No era intención ofrecer un PARADIGMA INTEMPORAL del fin del mundo para que las generaciones futuras que leyeran su libro obtuvieran signos y señales para interpretar sucesos de su propia época y predecir exactamente el final.
El que intenta entenderlo hoy en día ha de tener en cuenta que hay que leer la obra como lo que es: una pintura del "fin del mundo" destinada a lectores de finales del siglo I.

La Iglesia al introducirlo dentro de la lista de Libros sagrados, se vio obligada a interpretarlo aún más simbólicamente de lo que pretendía el autor y pensó que la revelación que contiene es intemporal, con lo cual ya tenemos una visión distorsionada del Libro. Por medio de cataclismos y castigos El Salvador intentará convencerlos a la desesperada. Los buenos seran premiados y los malos castigados ....

Sobre el autor:

Aqui el autor no disfraza su identidad. Sabemos que se llamaba Juan y el ámbito en que se movía era Asia Menor, aunque en su época debía ser alguien muy conocido al que bastaba designar solo por su nombre.
La tradición afirma que este Juan es uno de los apóstoles de Jesus, el hijo del Zebedeo, pero esta afirmación es imposible por varias razones:

- Juan, el hijo del Zebedeo murió en los años 40 de nuestra era. El Ap indica que fue escrito en tiempos del octavo emperador, o en todo caso durante el reinado del sexto. Se cree que fue escrita posterior al año 70

- Descartado éste Juan,  queda el autor del 4º Evangelio, pero es tambien una afirmación negativa. Ni el lenguaje, ni las ideas son las mismas. Es totalmente imposible que un mismo autor tuviera maneras de expresarse tan distintas. Además, a diferencia del autor del cuarto evangelio, el Apocalipsis no presenta a su autor como testigo ocular. Todo lo contrario, los apostoles son para el Juan del texto, una entidad gloriosa del pasado cristiano (18,20; 21,14).

- Tampoco es el autor de las cartas johánicas. El argumento es el mismo, la enornme diversidad de lenguaje y conceptos teológicos.

- Tampoco tenemos argumentos serios para identificarlo con el "presbítero Juan", un personaje cristiano de Asia Menor, del que nos habla un escritor antiguo llamado Papías de Hierápolis. Este presbítero era griego de nacimiento, mientras que el autor del AP parece alguien cuya lengua materna era el arameo, como se deduce con claridad de la obra misma.

Descartados estos parentescos no nos queda mas que afirmar que conocemos el nombre del autor (Juan) y su ámbito de residencia (Asia Menor). Que conocía de memoria el A.T. y otras obras apocalípticas, que vivió las convulsiones políticas y guerreras de la revolución judía contra Roma durante los años 66-70 y que en esos acontecimiento creyó ver inicio del fin.

Un beso
María

Desconectado Nuria

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El Apocalipsis de San Juan
« Respuesta #8 : diciembre 02, 2008, 03:32:33 »
Buenos chicas, ponéis el listón alto. Así que me toca leer, estudiar y por ahora silencio.

Un beso,

Núria

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hola a todos
« Respuesta #9 : diciembre 02, 2008, 11:50:15 »
Hola a todos/as

COmo estáis? Ya estoy de regreso. Una pregunta María, cuando hablas del presbítero Juan ¿te refieres al Preste Juan? Creo que si pero sácame de dudas.
Me fue de maravillas, un abrazo
Mary-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

María

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El Apocalipsis de San Juan
« Respuesta #10 : diciembre 04, 2008, 02:16:56 »
Querida Mary-Su, espero que tu retiro haya sido provechoso, cálido, entrañable y plagado de experiencias... ya nos contarás.

Referente a lo que comentas sobre el Preste Juan, te transcribo lo que he encontrado en Wikipedia, sobre los dos.

Un beso
María


El Preste Juan (también conocido como presbítero Juan) fue un personaje muy popular en la Europa de los siglos XII a XVII. Se dice que era un patriarca, de ahí su título de Preste (del francés prestre y éste del latín presbyter): Sacerdote, que preside la celebración de la misa o de otros actos litúrgicos); y rey cristiano que dirigía una nación cristiana aislada entre musulmanes y paganos en Oriente. Los anales escritos de este reinado consisten en colecciones de fantasía popular medieval. Supuestamente descendía de los tres Reyes Magos, y era un mandatario generoso y un hombre virtuoso, que regía un territorio lleno de riquezas y extraños tesoros, donde se encontraba el Patriarcado de Santo Tomás. Su reino contenía maravillas como un espejo a través del cual podía ver todas sus provincias, de cuya fábula original derivó la "literatura especular" de la Baja Edad Media y el Renacimiento. En ella, los reinos de cada príncipe eran censados y sus deberes fijados.[1]

La primera vez que se menciona a este personaje es en la crónica del obispo alemán Otto de Freising. Inicialmente, se creía que el reino del Preste Juan se hallaba en la India. Corría por entonces la creencia muy divulgada de que los cristianos nestorianos habían tenido éxito en evangelizar esas tierras, y estaban regidos por un sacerdote-rey llamado Juan. Probablemente los viajes de Tomás apóstol, documentados en obras como los Hechos de Tomás, sirvieron de germen para la leyenda. Tras la llegada de los mongoles al mundo occidental, se situó al rey en Asia Central. Eventualmente, exploradores portugueses se convencieron de que le habían encontrado en Etiopía. El emperador de Bizancio y el papa habían recibido varios mensajes de esta figura misteriosa, en los que él mismo describía la grandeza y la riqueza de sus feudos.

El reino del Preste Juan fue objetivo de una búsqueda, que disparó la imaginación de generaciones de aventureros, pero permanecía fuera de su alcance. Representaba un símbolo de la universalidad de la Iglesia para los cristianos europeos, que trascendía la cultura y la geografía para abarcar a toda la humanidad, en tiempos en que la tensión étnica e interreligiosa convertían esa visión en un hecho muy improbable.

Según la tradición esotérica cristiana, los Reyes Magos que en el Evangelio aparecen como «magos de Oriente», procedían del reino del Preste Juan que vivía en un lugar de Asia, tierra a la que Parsifal llevó el santo Grial sacado de Monsalvat.

El nombre "Juan" (Iohan) dado a este personaje legendario deriva del título dado a los monarcas búlgaros, tártaros y mongoles: jan (usualmente escrito "kan" o "khan"), ya que, en efecto, hubo algunos janes tártaros y mongoles que adoptaron el cristianismo nestoriano en la Edad Media previamente a la formación del Imperio Mongol por parte de Gengis Kan, sin embargo, tal como lo observó el viajero italiano Giovanni Pian del Carpine, ya en el siglo XIII apenas existía alguna tolerancia para los cristianos, y los nestorianos estaban ya en decadencia precisamente por el ascenso de Gengis Kan quien tuvo que contender con rivales que practicaban una síncresis de cristianismo nestoriano y chamanismo.

La leyenda del Preste Juan influyó en los viajes de exploración de la Baja Edad Media. Cuando en el XV los portugueses entraron en contacto con el reino cristiano de Etiopía, en África, pensaron que habían encontrado este reino, considerando al Negus o Negus negusti (Rey de reyes) etíope como el mítico Preste Juan. Otras leyendas identifican a Preste Juan con Juan el Apóstol, que basándose en el capítulo 21 del Evangelio de Juan, asumen que Juan el Apóstol nunca murió, y que seguía vivo en la Edad Media. El preste Juan podría haber sido alguno de los monarcas de la Etiopía cristiana.

Juan el Presbítero

Presbyteros Joannes (Juan el Presbítero, Juan el Viejo o Juan el Anciano; griego: ??????????? ???????) es un personaje oscuro de la tradición cristiana temprana que suele ser identificado con (o distinguido de) Juan el Apóstol.


 Presbyteros Joannes referido por Papías y Eusebio  [editar]Al parecer Presbyteros Joannes es mencionado por el obispo del siglo II Papías en su obra “Explicación de las Sentencias del Señor” (???????? ?????? ???????? — Kyriakôn logiôn exêgêsis). En realidad dicha obra se ha perdido, pero fragmentos de la misma se encuentran citados por Ireneo y por Eusebio. Es en el siguiente pasaje, referido por la obra “Historia Eclesiástica” de Eusebio, donde Papías presuntamente señala a dos personas que poseen el mismo nombre.

No dudaré en ofrecerte, ordenadas juntamente con mis interpretaciones, cuantas noticias un día aprendí y grabé bien en mi memoria, seguro como estoy de su verdad. Porque no me complacía yo, como hacen la mayor parte, en los que mucho hablan, sino en los que dicen la verdad; ni en los que recuerdan mandamientos ajenos, sino en los que recuerdan los que fueron mandados por el Señor a nuestra fe y proceden de la verdad misma. Y si se daba el caso de venir alguno de los que habían seguido a los ancianos, yo trataba de discernir los discursos de los ancianos: qué había dicho Andrés, qué Pedro, qué Felipe, qué Tomás o Santiago, o qué Juan o Mateo o cualquier otro de los discípulos del Señor; igualmente, lo que dice Aristión y el anciano Juan, discípulos del Señor. Porque no pensaba yo que los libros pudieran serme de tanto provecho como lo que viene de la palabra viva y permanente

(Eusebio, Hist. Ecl. III, 39,3-4)
En el texto anterior el primer Juan aparece junto a los apóstoles Mateo, Tomás, Pedro, Santiago, Felipe y Andrés; mientras que el otro Juan es mencionado junto a otro discípulo llamado Aristión y se le da además el apodo de “el anciano”. Esta distinción llevó a Eusebio a pensar en la existencia de dos discípulos de Cristo con el mismo nombre: Juan el Apóstol y Presbyteros Joannes.


 Otros autores  [editar]Basándose en el fragmento de Papías citado por Eusebio, San Jerónimo anotó en su obra “De Viris Illustribus” que Presbyteros Joannes fue el verdadero autor de las epístolas segunda y tercera del Nuevo Testamento generalmente atribuidas a San Juan el Apóstol. De hecho la segunda y la tercera cartas aparecen con las siguientes introducciones: “El anciano (ho presbyteros) a la señora elegida y a sus hijos” (2 Jn 1) y “El anciano (ho presbyteros) a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad” (3 Jn 1).

El Decretum Gelasianum, presuntamente escrito por el papa Gelasio I, también atribuye la autoría de las dos últimas epístolas a Presbyteros Joannes en lugar del Apóstol Juan.

La tradición de la iglesia católica atribuye el cuarto evangelio, las epístolas juaninas y el Apocalipsis a un solo autor: el Apóstol Juan. The Catholic Encyclopedia menciona que la existencia de dos personas con el mismo nombre de Juan presuntamente referida por Papías no tiene fundamento histórico [1]. De todos modos la polémica persiste hasta hoy.

Por último algunos autores creen que la tradición del Presbyteros Joannes influyó en el surgimiento de la leyenda medieval del Preste Juan (también llamado Prebístero Juan).

Desconectado Mary-Su

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Preste Juan y otros
« Respuesta #11 : diciembre 06, 2008, 01:54:03 »
Hola foristas:

Gracias María, como tú, debí pasar antes por el Wikipedia, mas mi falta de tiempo muchas veces hace que pase estosd etalles por encima...¡yo que gustaba de estudiar hasta altas horas de la noche..! Ahora mi físico me dice basta con más frecuencia de lo deseado.
Veo que ha habido sinó una sucesión de Juanes, al menos un par o tres, que la Iglesia a efectos de evitar confusiones, los fusionó dando a Juan el Apóstol la autoría de todo lo escrito por los Juanes. Idea simplista pero práctica.
De mi retiro os diré que fue espiritual y dinámico como siempre, con muchoe estudio y reuniones, donde no faltó la iniciación de algunos nuevos hermanos y la presentación de los postulantes que ingresarán o se investirán el próximo año.
Nos fue a visitar un sacerdote muy humilde, de ésos que ya no se ven, y quien atiende tres capillas al mismo tiempo en barrios totalmente humildes de la zona sur de la capital nacional. Hablar con él fue un placer, su sentido de la realidad y su postura por el perdón y el propiciar el acercamiento de las personas de todos los ámbitos, realmente nos conmovió a todos.
QUe tengáis un excelente fin de semana
Abrazos
MAry-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila

María

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El Apocalipsis de San Juan
« Respuesta #12 : diciembre 06, 2008, 02:52:09 »
Querida Mary Su:
Ha habido muchos errores de interpretación, otro de ellos es el de considerar a María de Betania como personaje distinto a Maria Magdalena cuando en realidad eran las mismas.

En los primeros siglos se consideraba a Maria de Betania y Maria Magdalena como la misma persona y otra (la de Magdala), era la pecadora. Luego la iglesia lo mal interpretó y vino el "cambiazo".

El perdón es una cualidad del amor y no se puede decir que se ama, si el perdón no forma parte del camino.

Un abrazo
María

Jesús

  • Visitante
Re: El Apocalipsis de San Juan
« Respuesta #13 : enero 14, 2009, 12:06:04 »
El santo valenciano Vicente Ferrer utilizaba mucho en sus sermones el Apocalipsis de San Juan. Incluso llegó a  afirmar que había tenido una visión de que en el final de los tiempos el regresaría convertido en uno de estos ángeles del Apocalipsis. Y los que le seguían no dudaron de sus palabras. ¿Será así?... Deberemos esperar hasta que llegue, si se produce, el Apocalipsis. Tengamos en cuenta que ello ocurrió en la Edad Media ante unas gentes castigadas por las epidemias, las guerras y las miserias.

María

  • Visitante
Re: El Apocalipsis de San Juan
« Respuesta #14 : enero 14, 2009, 02:19:01 »
Para poder interpretar correctamente el Apocalipsis de S. Juan debemos analizar, aunque sea por encima, el mundo psíquico del que lo escribió. Al principio nos dice "que fué arrebatado en espíritu", lo que nos indica que lo que ve y oye pertenece al plano del Espíritu y está por encima de los 4 planos de manifestación, sino no nos diría que fue "arrebatado".

Mi opinión, muy personal, es que S. Juan accedió a un plano llamado el Akhasa, que sería el Éter o el 5º elemento, el sitio donde está registrado el pasado, presente y futuro de la Humanidad.

Si alguien "vé" cuando llega a ese plano, está viendo todo en riguroso presente ¿como separar lo que fue de lo que está siendo y de lo que será?. Muchas de las cosas que S. Juan vió ya habían sucedido y otras han ido sucediendo desde ese punto en el tiempo en que las "vió", hasta hoy.

¿No es cierto que los 4 jinetes del Apocalipsis ya han pasado por Europa como bien apunta Jesús? ¿Acaso es que van a volver a pasar? ¿No es cierto que el "astro caído llamado el Exterminador"  se puede referir al meteorito que provocó la extinción de los dinosaurios hace miles de años y que tambien está registrado en ese Akhasa? ¿porque tiene que pertenecer todo lo que vio al futuro, si ahi está registrado tambien el pasado y el presente?

Constantemente el "karma" del planeta se va modificando con el tiempo ¿como puede quedar detenida en el tiempo,  una profecía que ocurre en el tiempo? ¿es que en 2000 años el tiempo no la ha modificado?

Un abrazo
María

Aqui dejo unas explicaciones del Akhasa:

¿Qué queremos decir por "astral"? Originado del griego — astron, "estrella" — el término fue usado por los filósofos medievales y del Renacimiento, por alquimistas y hermetistas, simbolizando lo sutil, la substancia invisible que encierra y penetra nuestra tierra física.

Paracelsus se refiere a ello como la Luz Sideral, y Éliphas Lévi lo llamó la serpiente, o el dragón, cuyas emanaciones con frecuencia atormentan a la humanidad.

Los Upanishads, de la India, usa el término akasa, "radiante", para la substancia luminosa que satura completamente el espacio, el sol y la luna, relámpagos y estrellas, así como también la esencia (atman) del hombre.

Los filósofos estoicos tuvieron su quintessence, "quinta esencia", o éter, de donde los cuatro elementos inferiores provienen; y los latinos lo llamaron anima mundi, "alma del mundo", la que concibieron como circundando y vivificando a todos los seres.

En la teosofía moderna, el término "astral" se usa para el modelo sutil sobre el cual los cuerpos físicos del hombre y del planeta se auto-constituyen.

En nuestros días, la palabra astral es frecuentemente usada por los periódicos de parapsicología, aunque otros términos son igualmente empleados, como estos: energía del cuerpo, bioplasma, y los similares y conexos.

La luz astral, tal y como se identifica a la equivalencia más fina de la tierra en el lenguaje teosófico, varía desde la más densa hasta la más etérea y espiritual; sus niveles más bajos son densos y contienen las heces del pensamiento y de las emociones humanas; sus niveles predominantes se funden con el akasa, a través del cual, los seres superiores pueden comunicarse, a intervalos raros, con quienes comandan sus intereses.

H. P. Blavatsky se refiere a la luz astral como "el grandioso museo de bellas artes de la eternidad", porque contiene "un registro exacto de cada hecho, y aun más, de cada pensamiento del hombre, de todo lo que era, es, y por siempre será en el Universo fenomenal."*