Autor Tema: El final de un tiempo.  (Leído 3801 veces)

María

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El final de un tiempo.
« : enero 01, 2009, 12:24:42 »
Amig@s,
En éste artículo se expone con claridad lo que significa la destrucción "del mundo", de todo lo que configuraba "nuestro modo de vida", del sistema... A partir de éste año, ya nada seguirá siendo
igual, una nueva Luz se abre paso imparable hacia todos los hombres!

Un abrazo
María

La palabra del momento es «crisis». Y dicen que también será la palabra del futuro. Todos hablan del próximo 2009 como «annus horribilis». El panorama es casi apocalíptico: aumento del paro, amenazas de desestabilización política, horizontes de guerra. ¿Y no habrá alguna lección que aprender? La expresó muy bien Santa Teresa: «Sólo Dios basta». Esta crisis espantosa debe ayudarnos a extraer una enseñanza. El mundo ha vivido adorando al becerro de oro, poniendo en el consumismo su esperanza; ese mundo está cayendo a pedazos, lo mismo que cayó como un decorado de cine la utopía marxista a partir de 1989.

Veinte años después, se desmorona el que fuera su rival. Los dos grandes materialismos ateos del siglo XX –comunismo y relativismo– van a acabar casi de la mano. La cuestión es: ¿quién será el sucesor en el corazón humano?, ¿qué nuevo tipo de ideología rivalizará con Dios para volver a seducir al hombre y apartarle de su Señor, el único que les puede dar la felicidad que anhela?

Por eso, en esta hora crítica y a la vez esperanzadora de la historia, tenemos que volver nuestra mirada a Dios y ayudar a los que están dándose cuenta de los errores cometidos a que hagan lo mismo. El «sólo Dios basta» no significa que no haya que investigar, ni negociar, ni trabajar. Significa que nada puede estar por encima de Dios, ni las mayorías parlamentarias ni los avances de la ciencia, ni el afán del dinero. Significa que el hombre tiene que admitir que hay límites para él y sus cosas, escritos en la naturaleza. Bastaría con eso.

Santiago Martín (La Razón)

Ana Mª

  • Visitante
Re: El final de un tiempo.
« Respuesta #1 : enero 01, 2009, 03:55:21 »
Estoy de acuerdo en que este mundo tiene que cambiar, este materialismo en el que unos pocos abusan del resto para conseguir los mayores beneficios, incluso destruyendo los ecosistemas del planeta.
Hay suficiente comida en el mundo para que nadie pase hambre, hay suficientes recursos de todo tipo para que todos vivamos sin sufrimientos, sin agonías y de una forma digna.
Tenemos muchas señales de la existencia de la divinidad, si miramos hacia el cielo vemos el sol, la luna, las estrellas y todo tipo de astros; si miramos a nuestro alrededor vemos flores de distintos tamaños, colores y olores, animales, mantañas, rios, valles. Todo un espectáculo de luz, color, aromas y sonido...
Si no cuidamos nuestro entorno ¿qué le vamos a dejar a las generaciones venideras?
El Amor lo puede todo, es lo más importante para la realización del hombre como persona.
El Amor auténtico, conlleva respeto, solidaridad, justicia, perdón...
Nuestro Padre-Madre nos ha creado a su imagen y semejanza, tenemos en nuestras manos la decisión para actuar de acuerdo a Su Sagrada Voluntad para que esto sea El Paraíso, y que todos vivamos en armonía.
Pido que El Fuego Sagrado del Amor Eterno transforme en Amor Purísimo todo desamor que hemos ido generando a lo largo de tantos años.
Visualizemos cómo se disuelven los odios, los rencores, las envidias, el orgullo, todo pensamiento y sentimientos contrarios al Espíritu de Cristo.
Somos bombillas, tenemos que aprender a conectarnos con La Fuente, tenemos que limpiar el cristal para que La Luz de Nuesto Ser brille y alumbre a los que están a nuestro alrededor. Y cuantos más seamos alumbrando más luminoso estará el planeta.
Tenemos un deber para con Dios y Nuestro Ser, Amar y Respetar toda la Creación, pues en todo hay Vida manifestada, empezando por nosotros mismos y siguiendo con todo lo que hay a nuestro alrededor; sean personas, animales, plantas o tierra...
Que todo lo que hagamos sea con Amor y por Amor y con la ayuda del Señor Nuestro Dios. Con Él serán vencidos todos nuestros enemigos, que muchos de ellos están en nosotros. Con Él, con Su Amor, serán transformadas todas ideas, imágenes, emociones y sentimientos que los hombres han generado a lo largo de los tiempos.
Es hora de otro tiempo, es hora de otra humanidad y sólo nosotros, desde aquí podemos reclamarla.
Alzemos nuestras voces clamando al Cielo, que Cristo retorne a la Tierra, que su Espíritu impregne nuestro espíritu y que venga a ocupar el Trono de Su Reino y que Reine con Amor a toda la Humanidad.
Así Sea. Por los Siglos de los Siglos. Amén.
Ana Mª

Desconectado Mary-Su

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Re: El final de un tiempo.
« Respuesta #2 : enero 01, 2009, 11:52:04 »
hola amigas/foristas:
Realmente coincido en que el mundo tal cual va, tiene que cambiar. Quizá esto mismo lo hayan pensado y deseado todas las generaciones precedentes de seres humanos. Y por lo tanto, no es algo novedoso.
Pero de seguro es que el culto salvaje al dinero tiene que terminar, empezar a moderarse al menos, para que haya una distribución más normal de recursos y como dice Ana María, alimentos y posibilidades para todos.
Quien tiene demasiado, le está quitando a alguien...
Una abrazo
Mary-Su
Colaboradora del foro templario de Jesús Ávila