Hola Dani,
No tengo palabras para describir el efecto que me han provocado tus palabras. No me gusta hablar de sufrimientos, menos en éstos días, pero te aseguro que todo lo que he sufrido ha merecido la pena si he podido llegar a tu corazón y conmoverte con lo que escribo.
A través de ti, Él me ha recompensado.
Sabio no es el hombre que no se equivoca, sino aquel que sabe reconocer sus errores y aprende de ellos.
Dentro de ti existe una chispa de la divinidad que es puro amor, y tu lo sientes, aunque luego la costumbre y la rutina haga que te olvides de Él ... pero El no te olvida, Dani. Él está ahí, en medio de tus debilidades, oculto dentro de tu cuerpo, dentro de tus sombras.
Él te ama, nunca lo olvides.
Deseo que en ésta noche, el Niño Dios que existe en ti, nazca al mundo.
Un abrazo y FELIZ NAVIDAD!!
María