Templo de Salomón
=> GENERAL => Mensaje iniciado por: Nuria en marzo 15, 2014, 06:40:54
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Nuestros gobiernos se creen señores y dueños de todo.
El señor manda, tiene autoridad y realmente hace falta autoridad, hacen falta dotes de mando en determinados momentos y circunstancias.
Pero tendríamos que reflexionar un poco sobre que es ser señor aparte de una dignidad obtenida u otorgada.
Las Sagradas Escrituras nos dicen:
"Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestras semejanzas y señorée en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre ella. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios..."
Señorear es cuidar, es procurar por todo, es gobernar con nobleza, equitatividad y justicia. No es sólo mandar y sacar provecho de todo para beneficio de a quien o quienes se le antoje a los 'señores'.
Nuestros gobiernos han tomado el poder que les da ser 'señores' pero al nivel del medievo, del feudalismo, del señorío y el vasallaje, no de las épocas actuales, no de la democracia.
De democracia sólo tiene el nombre, cual si de una banderita de adorno se tratara. Falsedad e hipocresía y otros calificativos de igual altura son los únicos que pueden definir a nuestros poderes de facto actuales.
Deberían y deberíamos tener muy presente que no somos dueños de nada, ni de la vida, ni de la salud, ni del futuro ya que aún es por venir, ni del pasado pues ya se fue. Ni somos dueños, ni mandamos, ya que ni siquiera podemos hacer crecer una nueva muela cuando perdemos alguna, por mucho que lo pretendamos. Y al final cuando morimos, nadie es exento de ello, no hay quien se lleve nada de lo que aquí tiene.
Así que cada hallá nuestros gobiernos y su conciencia si la tienen. Como mucho puede que lleguen a ser los muertos más ricos del cementerio.
Al menos procuremos señorearnos debidamente a nosotros mismos y a lo que de nosotros depende.
Y si nuestros gobiernos no cambian en nada, al menos, como dicen algunos: ¡Que Dios nos coja confesados!
Saludos a todos.
Núria