Templo de Salomón
=> GENERAL => Mensaje iniciado por: Nuria en julio 02, 2009, 11:01:30
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He leído varías veces escritos como éste o muy parecidos, que de un modo u otro han llegado a mis manos, dando un enfoque totalmente contrario a la Iglesia.
(Apocalipsis 17,1 a 18,5)
1… Ven acá, te mostraré el juicio contra la gran prostituta, la que está sentada sobre muchas aguas. 2 Con ella fornicaron los reyes de la tierra; y con el vino de su fornicación se embriagaron los moradores de la tierra 3 Y me llevó en espíritu al desierto; y vi una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia y que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y de escarlata, y dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas. En su mano tenía una copa de oro llena de abominaciones y de las impurezas de fornicación. 5 Sobre su frente había un nombre escrito: Babilonia la Grande, madre de las prostitutas y de las abominaciones de la tierra… En comentario añadido, el autor de uno de estos escritos explica que los católicos sitúan la antigüedad de la Iglesia en 20 siglos, y se equivocan, siendo casi el doble, ya que el imperio católico parte del babilónico, (de BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS PROSTITUTAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA). De –2000 a –1800 antes de nuestra era. Según él Juan lo vio así en Apocalipsis.
7…Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la lleva, que tiene las siete cabezas y los diez cuernos… …9 Aquí está la manera de entender que tiene Sabiduría. Las siete cabezas son siete colinas, sobre los cuales está sentada la mujer. Y son siete reyes: 10 cinco cayeron, uno está y el otro no vino todavía;… Otro comentario: El tratado de Letrán (cuando aparece el estado vaticano según el acuerdo entre Mussolini y el papado) es firmado en 1929, reinando Pio XI, al que siguieron Pio XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y ahora Benedicto XVI, en total 7 reyes desde que tienen reino) De 1929 hasta ahora, y según lo describe, Benedicto XVI debe ser el último.
…15 Y me dice. Las aguas que viste, donde está sentada la prostituta, son pueblos y multitudes y naciones y lenguas… …18 La mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra…
…18,4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid, pueblo mío, de ella, para que no seáis cómplices de sus pecados y para que no tengáis parte de sus plagas 5 Porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus iniquidades.
Creo que se pueden dar diversas interpretaciones a este texto, como a tantos otros. No voy a entrar en ellas, sino que lo que pretendo es mostrar mi disconformidad al exponer ésta como una certeza. Estoy un tanto hastiada de tantas tergiversaciones y manipulaciones como hay.
No es por defender o no a la Iglesia Católica, formada por laicos y clérigos, no sólo por estos últimos, y entre los cuales han surgido personas con un nivel espiritual elevadísimo y otras muchas muy loables.
La Gran Ramera a mi parecer no es la Iglesia católica, no en todos sus componentes, o al menos ésta no lo es más que el resto de la sociedad y sus entidades, es más, si me refiero al espíritu de la Iglesia Católica, entonces no lo es en absoluto.
¿Porqué tanto interés en mostrar lo que es o nos parece que es negativo de la Iglesia, cuando ese negativismo podemos observarlo en todos los ámbitos? ¿No será para silenciar nuestras conciencias o lo que queda de ellas, pretendiendo achacar a la iglesia unos males de que adolecemos todos? La iglesia está formada por seres humanos. Como tales no son perfectos, como tampoco lo somos ninguno de nosotros ¿acaso nos hace mejores el ignorarlo? Cuánto más podríamos atacar de nuestra sociedad actual, no tendríamos que buscar mucho, empezando por nosotros mismos, si tuviesemos la honestidad y la capacidad de aceptar nuestras debilidades.
No hay más que ver a nuestro alrededor, la Soberbia, Avaricia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia y Pereza, campan a sus anchas a nuestro alrededor, nos encantan con sus hechizos, tanto es su poder persuasorio que en general vivimos anestesiados ante ellos. ¿No serán estas las siete cabezas?
Lo que al parecer no interesa es el culto a la Humildad, Generosidad, Castidad, Paciencia, Templanza, Caridad, Diligencia, de lo que no se habla y por lo que, generalmente, ni son vistas, ni se alaban.
Un abrazo,
Núria
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Querida Núria, interesante es el tema que nos ocupa y que tiene muy difícil explicación. Una cosa es predecir el futuro y otra muy distinta profetizar sobre él, pués en éste último caso se le atribuye a Dios su carácter inspirador.
Ambas suceden en el tiempo pero así como la predicción sigue una secuencia lógica yendo hacia el futuro, la profecía es ambigüa y puede estar referida tanto a acontecimientos pasados, presentes y futuros como a sucesos temporales y/o espirituales del género humano.
Atribuir a la iglesia el símbolo de la Gran Ramera apocalíptica puede ser tan absurdo como lógico, pues la profecía puede estar referida a un hombre, a un grupo de hombres o a todos los hombres pero dado que la iglesia no existía cuando Juan escribió el Apocalipsis y él no está presente para interpretar aquello que profetizó, lo adecuado sería darle un sentido más amplio y un enfoque espiritual que abarque a todo el género humano.
Babilonia aparte de ser una capital antigüa es un símbolo para describir al poder que reinaba dentro de ella, igual que hoy Nueva York es el símbolo del poder financiero. Los antiguos cristianos que en el inicio eran "todos judíos" llamaron a Roma la Gran Babilonia a causa del sufrimiento y temor que provocaban las persecuciones de los romanos, similares a las que causaron los babilonios con las deportaciones.
Seguiremos comentando ...
Un abrazo
María
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En efecto, hoy en día se está tendiendo a dar otras expliaciones más en relación a la época en la cual tuvieron nacimiento esas predicciones. Roma era opresora a más no poder y los judíos cristianos sobre todo, la odiaban. Los otros tampoco la querían, pero no se ofuscaban demasiado si tenían que ir a las autoriades romanas con alguna denuncia, con tal de salvar la propia ropa.
La gente vivía y hacía negocios como si anda pasese en épocas del imperio, y no eran precisamente los más prósperos quienes eran los perseguidos de turno del imperio, muy por el contrario, lo eran aquellos que pensaban tratando de qué manera combatir al César y los suyos.
Es de suponer que la circulación de toda clase de panfletos anónimos en contra del poder opresor, fuese la norma en aquellos días. También lo profetizado por Juan.
Un saludo
Mary-Su