Dime quien testifica
en Tu Nombre
con Voz de fuego
para acercarme a él
háblame con el profeta
que me revele Tu hazaña
y
colócame a su lado
siéntame con el adivino
que haya visto Tu Rostro
para que me hable de Ti
haz de mi camino
senda de Luz
que me guíe y señale
la Casa donde moras.
Más protégeme
como se guarda la joya
de la mano del ladrón
y se protege el tesoro
de la codicia
del buscador de oro.