En las fronteras del tiempo
se detienen impasibles los días
caen lentamente las voces
que exigen silencio
solo se escucha el estruendo
del mar enfurecido
que insondable en la noche
nos augura vaticinios
nadie levanta la voz
y en el estupor de la vida
solo la lenta agonía
nos indica Al Aguador
nacerá de la Estrella
una constelación
cantará doce salmos
la Palabra del Segador
luminaria encendida
larga vida nos dará
que en la continua espera
ensanchará las velas
que navegan por el mar