Midian y Moab

 

 

Midian y Moab eran dos pueblos que odiaban al pueblo judío y lo querían destruir. Quien en realidad quería destruir al pueblo judío era Moab, y Midian, únicamente sirvió de apoyo, para que pudiera ejecutar su deseo. La Torá después de que tuvimos un pequeño enfrentamiento con estos dos pueblos, nos ordena, diciendo: "hay que odiar, perseguir y hacer la guerra contra los midianitas, porque implican un peligro de supervivencia para el pueblo judío. El sólo hecho de que existan, es un peligro para nuestra continuidad en la historia y en la vida. Es por eso que la Torá nos advierte: "cuidado con los midianim, defiéndete, atácalos, no los dejes habitar en tu tierra". Sin embargo con el pueblo de Moab, la Torá dice: "no puedes hacer con ellos la guerra, no los ataques, no los provoques" a Moab, ni siquiera te acerques a él.

 

O sea, hay dos pueblos: Midian y Moab, ¿quién es el que quiere destruir realmente al pueblo de Israel? ¿Quién era el que tenía la intención de destruirlo y hacerlo desaparecer de la historia? ¿Cuál de los dos? Moab; Midian, únicamente lo ayudaba. Cuando Dios nos ordena: "cuidado con tus enemigos" de ¿quién nos advierte? ¿Contra quién nos insta Dios a combatir y a luchar? Contra Midian.

 

Y a Moab que fue el ideólogo del antisemitismo, a él dice: "no lo toques", déjalo, ni siquiera lo provoques, no solamente no le respondas, no pases por al lado de su país.

 

Esta es una de las primeras órdenes que recibe el pueblo de Israel antes de establecerse en sus tierras. Ustedes saben todos los problemas que tienen hoy, no sé si ustedes han leído el diario de hoy, de ayer, de la semana pasada... cuántos problemas tiene el pueblo de Israel con sus vecinos. Desde que Israel existe vive en un conflicto con los países vecinos y con el resto del mundo. Y ya desde el comienzo, Dios les enseña al pueblo de Israel y les dice, "hay cosas que parecen ilógicas, pero lo correcto es justamente a veces lo ilógico. No se entiende. Aquí realmente lo lógico hubiera sido que Dios nos diga: "cuidado con Moab, atácalos, defiéndete de él, échalo de tu tierra" y a Midian menos rigurosidad. No, Dios fue más riguroso con Midian, y menos riguroso con Moab. Cuando Moab era en promotor del antisemitismo y del deseo de exterminio del pueblo judío.

 

¿Por qué Dios nos da un mensaje totalmente contrario a lo que indica nuestra lógica? En realidad el Midrash comenta que cuando Moshe escucha la orden de Dios de vengarse de los midianim porque nos quisieron destruir, o sea una forma permisiva de hablar, en realidad esa venganza es simplemente un sentido de supervivencia, de que nosotros, a veces para mantener nuestra soberanía, nuestra continuidad a través de la historia, debemos defendernos y a veces lamentablemente a veces debemos matar.

 

Entonces, Dios le ordena a Moshe hacer una guerra contra los midianim. Y dice el Midrash que Moshe dijo: "si a los midianim que solamente apoyaron a Moab, debemos vengarnos y atacarlos, con más razón a Moab. Sin embargo dijo Dios: no, a Moab, no lo toques. ¿Por qué? El motivo es para enseñarnos cuán limitada es la visión que tenemos nosotros, los hombres, y qué grande e infinita es la visión de Dios. Nosotros, como pueblo, teníamos que recibir estas lecciones antes de establecernos en la Tierra de Israel, antes de empezar a vivir allí, debemos aprender de que en la vida, como pueblo, y a veces también como individuos, no todo lo que pensamos que va a ocurrir, o que debe ser es lo correcto. A veces, justamente lo ilógico y lo paradójico es el camino que debemos tomar. Para eso, ¿qué tenemos? La orden de Dios. O sea, eso es lo que explicó: Moshe pensó de una manera, pero la orden de Dios lo contradecía. Entonces, ahí Dios nos está enseñando un camino a nosotros hoy. Al pueblo de Israel como nación, como pueblo, como ejército, nos enseña que cuando la lógica nuestra dice A, pero la palabra de Dios dice B, el camino que debemos elegir es el B. Y eso Dios le quería enseñar al pueblo judío antes de entrar a la Tierra Prometida, para que después podamos subsistir.

 

¿Qué ocurrió exactamente con Moab y Midian? El pueblo de Israel estaba saliendo de Egipto, y se dirigían hacia la Tierra de Israel. En el camino se encontraron con un montón de pueblos que algunos tenían miedo de ellos por lo que habían escuchado acerca de las plagas y de la apertura del mar, entonces se asustaban, pero otros no. Hay muchos que lucharon contra ellos. Había un pueblo que tenía mucho miedo de Israel: "se estremeció Moab por los hijos de Israel". Imagínense caminando por el desierto 2.000.000 de personas, la Torá dice que eran 600.000 hombres, calculando más o menos 600.000 mujeres más, en realidad hay 7 mujeres por hombre, entonces, eran mucho más que 2.000.000 de personas caminando por el desierto. Moab, simplemente desde sus colinas, observó a distancia ese pueblo que se acercaba, y tuvo miedo, y no sabía qué hacer. Entonces pensó en destruir al pueblo judío, por miedo que lo atacasen. Y Moab fue el que solicitó la ayuda famosa de un mago, de un brujo. Se asesoró con sus ministros y les dijo: "este pueblo no tiene armas, no tiene arcos, ni flechas, no tiene escudos, su poder radica en lo espiritual, en la palabra, no tienen poder físico, tiene poder espiritual; para combatir con ellos tenéis que hacerlo espiritualmente." ¿Cuál es por excelencia, digamos el bienestar espiritual? Una bendición. Si uno quiere destruir a alguien espiritualmente, ¿que le desea? Una maldición. Entonces, lo contrató el señor Balak, rey de Moab, a Bilám ben Beor, un brujo, para que maldiga al pueblo de Israel. Según la tradición comenta la Guemará que cada día Dios se enoja un momento en el día. Por eso la Torá nos advierte a nunca maldecir a nadie durante el día, porque a veces uno sin querer dice: ¡Que te mueras! ¡Que lo uses para remedio! O cosas por el estilo. Ese tipo de maldiciones o deseos no tienen importancia para uno, pero sí para el otro. A veces uno le dice esas maldiciones a un amigo que quiere o a un pariente, sin querer, lo dice como una expresión de enojo, una descarga. Entonces, en el Talmud dice: "tengan cuidado de nunca maldecir a nadie, porque hay un momento en que Dios se enoja. Cuando Dios se enoja, en ese momento si alguien, en ese preciso momento dice una maldición, entonces se cumple, por eso nunca hay que maldecir.

 

 

 

¿Qué ocurrió? Este mago Bilám, tenía conocimiento de Dios, o sea, sabía en qué momento se enojaba, que la Guemará dice que ese lapso dura tres segundos, él sabía cuál era el momento preciso y en ese momento iba a maldecir al pueblo de Israel. Entonces miren la estrategia que manejó: él se iba a parar en la cima de una colina, iba a observar a todo el pueblo acampando. ¿Por qué? ¿Cómo hacen para maldecir a una persona o a un pueblo? Se dice: "ojalá que todo el pueblo desaparezca ya" ¿cuánto tardó en maldecir? 10-15-20 segundos, y el momento que tiene sólo es de tres segundos. Entonces, él se tenía que parar en un lunar donde iba a observar a todo el pueblo de Israel, y en ese momento, ¿Qué iba a decir? KALEM!, Una palabra que justamente dura el transcurso de tres segundos, cuando Dios está enojado, palabra que significa: ¡destrúyelos!

 

Dios hizo un milagro y este mago no pudo maldecir al pueblo de Israel, sino que en vez de decir maldiciones, bendijo al pueblo judío.

 

Todas estas maniobras las manejaba Balak, el rey de Moab. Los moabitas eran los más antisemitas más grandes que tuvimos en ese transcurso desde Egipto hacia Israel. Midian y otros pueblos ayudaron, pero el protagonista, el cruel, era Moab.

 

Esta es la historia. Entonces, la paradoja es ¿Por qué Dios nos dice: "destruyan a Midian, cuídense de Midian?" ¿Y no de Moab? ¿Si tenía que ser al revés? Lo que nos enseña, es que nuestra visión es más estrecha que la de Dios. Pero, ¿por qué? ¿Cuál era el secreto? ¿Por qué nuestra visión está equivocada? ¿Cuál era la visión de Dios? ¿Qué era lo que estaba por salir de Moab?

 

Nuestra capacidad de pensar, de comprender y de saber cómo se van a desarrollar las consecuencias, y las causas a las que las consecuencias van llegar, no está en nuestras manos.

 

El Midrash cuenta que de Moab, de ese pueblo, va a salir dentro de poco tiempo, si Dios quiere el Mashiaj. El Mashiaj es descendiente de Moab. ¿Por qué? Porque Rut era moavita. Rut, que era esposa de Boaz, que es la bisabuela de David hamelej, ella fue una mujer conversa, que pertenecía al pueblo de Moab.

 

Si Dios hubiera permitido a los judíos hacer la guerra contra Moab, porque la lógica lo exigía, y porque Moshe también quería hacerlo; además si Midian implica un peligro para el pueblo judío, con más razón lo implica Moab. ¿Qué hubiera pasado? No hubiera habido rey David, si hubieran matado a la abuela de Rut, entonces, Dios vio la visión hacia el fin de la historia. Nosostros vemos hasta la parte que nos compete ver, pero Él ve una visión total. Dios sabía que de Moab iba a salir Rut, David, Shelomó y así sucesivamente hasta nuestros días que va a salir el Mashiaj, justo de Moab. Entonces por eso no podíamos atacarlos, ¿Pero, quién se lo iba a imaginar en ese momento? Nadie, sólo Dios lo sabía.

 

El pueblo moavita ya no existe. Moab y Amón estaban por la zona de Jordania. Los judíos fueron por Egipto hacia el este, después entraron por Jordania hacia Israel, y Jordania era la zona de Amón, Moab y Midian. Moab ya no existe, pero existió hasta cuando nosotros lo necesitábamos.

 

Así comprobamos como la visión de Dios no es como la percepción del ser humano. A veces pensamos, y la razón nos justifica nuestro pensamiento que esto debe ser así, pero sí la Torá dice distinto, entonces debemos saber que nuestra lógica es ilógica, lo que ocurre es que no tenemos todos los datos para poder analizar.

 

Este es uno de los motivos, por ejemplo, que en el judaísmo no se permite la pena de muerte. Su castigo es irreversible, y si el hombre juzga en un estado democrático donde se permite la pena de muerte, el hombre juzga de acuerdo a su razonamiento, a sus métodos, nosotros no podemos saber quién va a salir de este hombre. Eso únicamente lo sabe Dios, por eso el judaísmo está en contra de la pena de muerte, aún cuando es consensuada por una sociedad democrática. Únicamente se acepta la pena de muerte cuando Dios mismo está diciendo que este hombre merece la pena de muerte, entonces, es porque Dios observó hasta el fin de las generaciones y no va a salir alguien que algún día pueda salvar a la humanidad.

 

Esto ocurrió al revés también. Cuando a veces uno piensa o sus sentimientos no lo dejan aplicar la pena de muerte y quiere hacerse el piadoso cuando tiene que ser cruel, la Guemará le dice que al final terminará siendo cruel cuando tiene que ser piadoso. Me refiero a la historia de Shaul, el primer rey de Israel. A Shaul, Dios le encomendó una misión y le dijo: " ve y destruye la ciudad de Amalek, que también constituían una amenaza para el pueblo judío. Shaul fue y mató a la gran mayoría de ese pueblo, sin embargo se apiadó del rey Agag, y lo trajo preso a Jerusalén. Cuando llegó, vino Shemuel, el profeta y tomó una espada y le cortó la cabeza al rey delante de Shaul. Y por este castigo de no haberlo matado y no haber cumplido la orden de Dios, al rey Shaul le fue quitado el reinado, y se lo dieron a David, a David hamelej.

 

Shaul pensó que al matar a todo el pueblo, y solo dejar una persona viva, ya no habría amenaza para el pueblo judío. Él fue de acuerdo a su lógica, y no lo mató. Y sin embargo Shemuel, si lo mató.

 

Según nuestra tradición, los descendientes de Amalek son los alemanes, los nazis. Por eso tenemos que saber que si Dios dijo algo es porque Él ve más allá de lo que nosotros podemos llegar a ver. Y si tú razón está limitada, entonces, en el futuro eso va a ser una crueldad para el pueblo judío. Ese fue un caso al revés sobre la pena de muerte, o sea, cuando Dios dice que se debe matar, nosotros debemos matar, y cuando Dice lo contrario, no debemos matar, aunque a nosotros nos parezca juicioso y adecuado aplicar la pena de muerte, no podemos hacerlo, porque hay elementos que no están a nuestro alcance de analizarlos.

 

 

Cuando se encontró Alejandro Magno con nuestros sabios, les preguntó ¿Quién es el sabio? ¿Quién es el valiente? ¿Quién es el rico? Y nuestros sabios le contestaron: rico es aquel que se conforma con lo que tiene. Alejandro Magno pensaba recibir una respuesta en dinero o en propiedades, y recibió una respuesta filosófica pero real. Dichoso es aquel que tiene lo que le es suficiente, y está feliz con eso.

 

A Alejandro Magno le gustó la respuesta, entonces empezó a preguntar más cosas. ¿Quién es el hombre valiente? Él pensó que le contestarían: el que construye tres ciudades o diez, sin embargo los sabios le dijeron que no hace falta dominar al prójimo, a ciudades, imperios, países. Valiente es el que se domina a sí mismo. A veces, uno está tentado a reírse pero no se puede, queda feo, ¡cómo me voy a reír! Si uno se fortalece, y se contiene, no cede a su instinto.

 

Aquel que sus instintos le dicen: "aléjate del judaísmo" "no respetes a los demás" "haz lo que te parezca" sin embargo, ¡no! Él doblega su instinto y hace lo correcto, ese es el valiente.

 

Pero el que nos interesa es: ¿Quién es el sabio? Preguntó Alejandro Magno a los sabios, hay dos respuestas: aquel que aprende de toda persona, incluso del que sabe menos que él; y muchas veces aprendemos más de los que saben menos que de los que saben más.

 

Y la segunda versión es: el que ve el nacimiento. ¿Qué significa: Sabio es el que ve el nacimiento? O sea, ¿los obstetras, los ginecólogos? ¿A qué se refiere " el nacimiento"? Se refiere al futuro, o sea es la consecuencia de un conjunto de causas. ¿Por qué nace un niño? Por muchas cosas... por el casamiento, porque se quieren, se aman, estuvo embarazada durante nueve meses, y al final de todo eso la consecuencia es el nacimiento, o sea es el producto de una serie de causas. Eso es el nacimiento, que se refiere al futuro, sabio es el que ve el futuro.

 

¿Por qué utilizaron los sabios la palabra: el que ve el futuro? ¿Qué era más lógico decir? El que prevé, el que predice, o piensa o elabora el futuro en su mente, no en sus ojos. La palabra "ver, observar", está adrede colocada en esta respuesta.

 

Inspírense en lo que estuvimos comentando anteriormente. El futuro podemos pensarlo, pero por otro lado podemos verlo. Como pueblo judío tuvimos muchas experiencias, experiencias que cuando nos preparábamos para el futuro, nuestros pasos a seguir... a veces las conclusiones eran contrarias a las que decía Dios.

 

Eso significa ver el futuro. ¿Por qué? ¿Ven este micrófono? Si, lo ven, ¿entienden cómo funciona? Puede ser que algunos sí. Lo vemos pero no lo entendemos.

 

Hay cosas más sofisticadas... un avión, una computadora, la mente humana, el ser humano; lo vemos, pero ¿lo comprendemos? No, pero vemos. O sea, ver significa aceptar algo, esto está, esto existe, bueno no entiendo, no sé cómo funciona, para mi no puede ser. Contaba un Rabino mío en Israel, que la primera vez, cuando se inventó el teléfono, todos se levantaban, y los que recientemente tenían teléfono decían: "ven, habla con tu hijo que está en Inglaterra" ¿Qué? ¡No! Brujerías, magia... ¿de verdad? Lo veían, pero no sabían cómo funcionaba, no lo creían. Pero lo veían, lo estaban comprobando.

 

Ver, eso significa que a pesar de que va en contra, que no podemos comprenderlo, que no puede estar a nuestro alcance, al alcance de nuestra mente, sin embargo es así.

 

¿Por qué es así? Y... Porque está ahí.

 

El sabio es aquella persona que a pesar de que a veces su lógica le indica seguir un camino, él elige otro, otro camino, a pesar que no es compatible con su lógica, porque la experiencia, o porque la Torá le indica que es distinto. Como Moshé, él vio, dijo: "no ataques a Moab", vio la orden de Dios, no la entendió, la cumplió. Nosotros como pueblo tuvimos ya muchas experiencias de que a veces la lógica nuestra muchas veces no sirvió. ¿Cuándo no sirve la lógica? Cuando Dios dice lo contrario.

 

El sabio es aquel que ve el futuro, no el que lo proyecta y lo piensa. Sabio verdadero es aquel que sabe a veces actuar en contra de su propia lógica. Eso es una grandeza muy grande, es una grandeza especial. Actuar en contra de sus propias convicciones, de sus propios razonamientos.

 

Dijeron nuestros sabios: "es bueno que los jóvenes, es bueno para el hombre que el joven reciba el yugo, se coloque el yugo de la vida cuando es joven"

 

¿Cuál es el yugo de la vida? Son a veces estas órdenes que no son acordes a los que nos gusta, o a nuestros pensamientos, órdenes en este caso del judaísmo, órdenes de Dios, normas, consejos, que a veces en un principio pueden ir en contra de nuestros deseos o razonamientos, pero aquella persona que de joven empieza a ver el futuro, y a actuar de acuerdo a esa visión, que es la visión de Dios, entonces, no va a tener que lamentarse en el futuro errores que a veces no tienen solución, que no tienen arreglo.

 

 

Es bueno que el hombre de joven ya se acostumbre a actuar a veces no de acuerdo tanto a la lógica, porque generalmente ¿Cuándo los hombres empiezan a darse cuenta que la lógica no es el verdadero camino? Cuando son mayores. Entonces, el versículo dice: " no esperes a vivir toda una experiencia de vida, y después estar cansado y agotado, y tener 80, 90 años". La verdad, a veces cuando yo pensaba que debía hacer este camino, debía haber hecho el otro... y alguien me lo había dicho, Dios me lo dijo, mi judaísmo, mi tradición, me indicaba que el camino era otro. Bueno, pero yo elegí este... y uno se lamenta a veces después de mucho tiempo. Por eso dice el versículo que es bueno que el hombre se acostumbre de joven a este mecanismo. El secreto es el siguiente: la lógica, Dios la dio para que la utilicemos, salvo en estas excepciones, ¿Cuáles? Cuando la Torá indica lo contrario a la lógica, nada más, pero el resto de las situaciones, siempre debemos usar la lógica, para algo existe, para utilizarla, pero nuestra lógica tiene un límite, también nuestra visión.

 

Es por eso que si se dan esas circunstancias de que el hombre hubiera... o sea, ¿Qué ocurriría si Israel hubiese atacado a Moab? Cambiaría toda la historia, porque el Mashiaj va a tener que inventarse de vuelta y otra vez la historia se iba a alargar y nuestro exilio, nuestra historia y nuestro sufrimiento se iban a prolongar por mucho más tiempo.

 

Gracias a Dios que no fue atacado Moab, y que el Mashiaj y el rey David nacieron. Entonces, hoy en día en potencia tenemos la posibilidad de tener el Mashiaj; sino hubiéramos vivido en el exilio y sufrido muchos años más.

 

Es por eso que cuando nosotros actuamos acorde lo que dice la Torá, incluso cuando la lógica indica lo contrario, entonces, estamos siguiendo el destino, estamos acompañando a Dios en el destino de la historia, y todo se va a desarrollar como Dios quiere.

 

Es por eso que los sabios dicen: "Si el pueblo de Israel cumplen dos Shabatot seguidos, ¿Qué pasa? Viene el Mashiaj, ¿Por qué? En ese caso estaríamos actuando de acuerdo al deseo de Dios, y la historia se desarrollaría tal como Dios lo prevé, porque estamos haciendo lo que Él quiere.

 

¿Cuándo la historia se atrasa más? ¿Cuándo nuestros sufrimientos no llegan a una solución? Cuando no vamos por el camino correcto. Si nosotros tenemos que llegar ahí, y en vez de ir derecho desde el punto A hasta el punto B, damos vueltas, vamos por aquí, por allá, subimos, bajamos, paseamos, ¡Ah que bien!... No vamos a llegar nunca a nuestro objetivo. Pero nosotros pensamos que el camino por aquí es más fácil, es más amplio, más cómodo, entonces, vamos por otros caminos, al final el camino derecho está aquí, y tardamos más en llegar.

 

Si de pronto el pueblo judío decide durante dos semanas atenerse a las tradiciones judías, y a las normas de Dios, entonces, la historia se va a desarrollar y el destino, como Dios lo prevé, sin ningún tipo de atraso. Entonces, inmediatamente, llegará el Mashiaj.

 

 

 

 

Conferencia del Rab Isaac A. Sacca 

19 de diciembre de 1996