Carlos CastanedaAutodenominado seguidor de las tradiciones de los indios yaqui, extiende una espesa capa de misterio sobre su vida. Nacido en la Navidad del año 1925 en Sao Paulo (Brasil) o en Cajamarca (Perú), según las distintas interpretaciones, en sus escasísimas apariciones en público, impedía que nadie registrara su voz ni fotografiara su imagen.

 

Afirmaba que un chamán nunca miraba su pasado, dado que estos sistemas para congelar la imagen de una persona frenan la evolución interior. Todo comienza con la preparación del trabajo final de doctorado en antropología por la Universidad de Los Ángeles. Hizo lo que tantos estudiantes: escogió un tema, un lugar y una etnia sobre la que realizar su investigación.

 

Un viaje que le llevará al desierto de Arizona, en México. En una ciudad fronteriza, en la misma parada de autobuses de la compañía Greyhound, comenzó el cambio que le llevaría a transformarse como persona. Sin buscarlo, se encontró con un anciano indio de la etnia yaqui, supuestamente llamado Juan Matus, Don Juan, que decía provenir de Sonora, México.

 

Un chamán que le introduciría en el mundo de las plantas enteógenas y en la sabiduría oculta que sobrevivía desde hacía más de 2000 años.