Operación Gladio PDF Imprimir E-mail

 

 

 

 

Operación Gladio (o más comúnmente Gladio) fue una organización terrorista secreta anticomunista desarrollada en Europa Occidental y apoyada y financiada por la CIA estadounidense. El nombre de Gladio se aplica generalmente a una serie de organizaciones paramilitares de diversos países, aunque lo más correcto es su utilización exclusivamente para referirse a los paramilitares italianos. Fue descubierta el 24 de octubre 1990 por el Presidente del Consejo de los Ministros italiano Giulio Andreotti.

 

La Operación Gladio fue ideada después de la Segunda Guerra Mundial por la CIA y el MI6, tenía como objetivo prepararse ante una eventual invasión soviética de Europa occidental por medio de fuerzas armadas paramilitares secretas de élite dispuestas en diversos países capitalistas. Todos los países capitalistas de dicho continente poseían contingentes secretos, generalmente sin el conocimiento del gobierno correspondiente. Muchos nazis retirados fueron miembros de Gladio, que aceptaba solamente a "gente segura", es decir, militantes de extrema derecha alejados del conservadurismo moderado y de la izquierda.

 

Además de prepararse ante una posible invasión, estas fuerzas de retaguardia han sido utilizadas por la CIA para influir en la política de algunos de estos países. Un caso singular fue la implicación de Licio Gelli, jefe de Propaganda Due (P2), Stefano Delle Chiaie (también involucrado en la Operación Cóndor, o Vincenzo Vinciguerra en la "estrategia de la tensión" en Italia.

 

También en Italia, las masacres de Peteano (1972), de la Piazza Fontana (1969), de la estación de trenes de Bolonia (1980), y el golpe fallido "Golpe Borghese" (1970) fueron obra de Gladio. El asesinato del Primer Ministro Aldo Moro, llevado a cabo por las Brigadas Rojas en 1978, también se ha vinculado a la oposición de Gladio a su política de Compromiso Histórico. La investigación se tiñó de sospecha por la estrategia ocultista del estado. De hecho, el juez Felice Casson manifestó que descubrió la existencia de Gladio leyendo las cartas que Aldo Moro mandó desde su lugar de detención. Un informe parlamentario de 2000 hecho por El Olivo concluía que: la estrategia de la tensión tenía como objetivo impedir al PCI, y en menor medida al PSI, acceder al poder ejecutivo.