Judaísmo
Ser judío
Judaísmo
El Judaísmo (Vídeo)
Origen
Cronología
Segundo Templo (Vídeo)
Odio a los judíos
Bautismo
Antisemitismo
Nuevas mentiras
B'nai B'rith
Población Judía Mundial
Sionismo
¿El Holocausto, sionista?
La Solución Final
La guerra de los Seis Dias
Notícias de Israel
El Códice de Aleppo
Jewish Colonization Association
Volver a Inicio
Google


PDF Imprimir E-mail

El JUDAÍSMO

 

 

En las religiones vivientes, el judaísmo presenta una paradoja extraña. Aunque dio nacimiento a dos religiones (cristianismo e Islamismo) cuyos adeptos comprenden más de la mitad de la humanidad, los fieles al judaísmo han permanecido en un número muy pequeño a través de los siglos.

 

El judaísmo, desde el comienzo, se desenvolvió no sólo como una religión, sino como un modo de vida, una lengua, una nación.

 

ORIGEN

 

Los hijos del pacto (B'nai B'rith)

 

Sus orígenes son antiquísimos y algo brumosos, indefinidos. La Biblia registra el arranque en la Alianza de Dios con el caldeo Abraham posiblemente 1700 a J.C. en Mesopotamia, alrededor de Ur, una de las ciudades caldeas de mayor civilización y donde existía una religión altamente desarrollada mezcla de creencias sumerias y babilónicas. Abraham aceptó la mayoría de creencias, rituales y mitos de sus antepasados, pero no aceptó la creencia en el politeísmo ni las imágenes idolátricas que veneraban.

 

La reacción de Abraham fue una clara rebelión contra la idolatría y como consecuencia eso le condujo a la idea de que no podía haber muchos dioses, sino exclusivamente UNO -creador y gobernante de todo lo que existe en el cielo y en la tierra-. Lo que no sabremos nunca es el por qué Abraham se rebeló contra la idolatría, ni sus razones. Simplemente constatamos un hecho.

 

Dios hizo un pacto con Abraham: "Dijo Yahvé a Abraham: Sal de tu tierra, deja tu parentela y la casa de tu padre y ve hacia la tierra que yo te indicaré. Haré de ti un gran pueblo".

 

Dios le prometió a los descendientes de Abraham "toda la tierra de Canaán en eterna posesión; y yo seré su Dios". Este pacto se suscribió con el antiguo rito de la circuncisión, que ha sido cumplido por los descendientes de Abraham hasta nuestros días.

 

Los adeptos al judaísmo todavía se identifican a sí mismos como "los hijos del pacto" (en hebreo: B'nai B'rith) y en sus oraciones se refieren a Abraham como "Padre Abraham" reconociéndolo como el primer hombre que abrazó la existencia de Un Dios.