Sufismo
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Lo que se puede expresar con palabras no es sufismo

 

Esta aclaración ha sido repetida, una y otra vez, a lo largo de los siglos, por los maestros sufíes a sus discípulos, para advertirles de lo erróneo de intentar acercarse al sufismo desde un ángulo intelectual, o pretender convertirse en un sufí, simplemente leyendo los textos y ocupándose de elucubraciones puramente racionales.

 

El sufismo es un camino práctico de realización del ser humano, basado en la relación entre el maestro y su discípulo, en el que éste es guiado por su maestro en su viaje interior hacia la Verdad. Como ningún camino interior puede ser entendido por quien no lo ha experimentado, aquel que no ha realizado esta experiencia, no puede ser considerado un "sufí".

 

Lo mismo puede afirmarse, por otra parte, no sólo de todos los caminos espirituales auténticos, sino también de la mayor parte de las actividades humanas dignas de tal nombre. Nadie se convierte en artista leyendo libros de arte, por mucha erudición que pueda acumular, ni sabe como huele una rosa leyendo libros de jardinería.

 

Siguiendo la tradición de los sufíes, ofrecemos un marco común en donde las diferentes corrientes espirituales y místicas puedan encontrarse y expresarse. Una de las características más relevantes de los maestros sufíes que han alcanzado la experiencia de lo Divino es su carácter abierto hacia las demás creencias y tradiciones, quizá porque, como fruto de esta experiencia, nació en lo más hondo de sus almas la evidencia de la «Universalidad de Dios», en lugar de la «Universalidad de "mi" Dios»; y la firme convicción de que lo Divino, por su infinitud, puede ser experimentado bajo infinitas formas e imágenes. Como dice un antiguo adagio sufí: «Hay tantos caminos hacia Dios, como almas de hombres».

 

Los sufíes, a lo largo de la historia, han ofrecido, tanto de forma didáctica como poética, tratados sobre sus viajes internos. Obras como el Masnawi de Rumi con sus bellos poemas y relatos nos ofrecen sutiles puntos de referencia en el camino hacia la perfección humana; la Conferencia de los pájaros de 'Attār nos describe los diferentes estados y las «Siete ciudades del Amor» a través de las que el sufí viaja; los delicados poemas de personajes como Ibn-e Fārez y Hāfez nos permiten saborear la dulzura del amor de Dios y de sus criaturas; y obras como las de Sohrawardi e Ibn 'Arabi nos abren una puerta hacia el mundo de la «Imaginación creadora». Todas estas obras, y muchas otras menos conocidas para el lector de habla hispana, han constituido una fuente valiosa no sólo para los propios sufíes sino, también, para muchos viajeros de otras corrientes místicas. A través de esta página intentamos acercar al lector las obras, enseñanzas y experiencias vividas por los más destacados maestros de todas las épocas.

 

Por otra parte, el sufismo, religión del Amor divino, ha ofrecido, en cada época y en cada cultura, ejemplos extraordinarios de ética y valores humanos, como el altruismo, la caballerosidad, la tolerancia, la generosidad, la compasión y el espíritu de servicio.