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16 de Junio de 1992

 

 

  • Siempre me ha dado miedo la gente.

 

exactamente. Siempre te ha dado miedo la gente, el que dirán. siempre te ha dado miedo la gente como masa desbordada por el insulto, por la injusticia, por sus pasiones.  

 

Buscabas en la gente bondad y justicia y cuando eras injustamente tratada, sufrías. acabas de recordar algo, la palabra: insulto.

 

El insulto ha marcado tu vida desde niña. Te has sentido desde niña insultada sin razón, te han insultado de adolescente y te han insultado de mayor.

 

  • Es verdad. Eso me hizo mucho daño siempre porque no sabía contestar, me quedaba totalmente anulada.

 

Te quedabas totalmente anulada ¿ves? acabas de reconocerlo, pero no llores, porque el insulto es siempre desprecio para el hermano.

 

el insulto es la defensa que el que no puede, esgrime contra el que si puede, para vencerlo.

 

  • Pero yo también insultaba para defenderme.

 

Tú te quedabas siempre sin poder contestar y cuando reaccionabas, te venía el rencor. Luego adoptaste el insulto para protegerte antes de que te hicieran daño, pero lo hacías con palabras malsonantes porque nunca pudiste inventar algo despreciativo para nadie, como hicieron contigo.

 

  • Es verdad. Todo eso pasó en mi infancia y en mi adolescencia, en el colegio. Por eso me apartaba de la gente ¿verdad?

 

exactamente. ¿Ves las conclusiones que estás sacando? La gente te da miedo por eso, pero ya ves que no es realmente miedo, sino complejo.

 

  • ¿Estoy llena de complejos?

 

si, eso es. Estas llena de complejos porque siempre has vivido comparándote con los demás. Eras bastante envidiosa y gruesa para los demás y eso era suficiente para provocar en ti complejos.

 

La envidia es siempre la causante de los complejos, se desea lo que tiene el hermano: mas inteligencia, más memoria, más éxito, más dinero, más de todo y ante esa envidia rumiada, la represión de no admitir  lo que el otro tiene y luchar para lograrlo, desencadena el complejo. Tus complejos fueron ¿te los digo?

 

  • Si, por favor.

 

La miopía, la obesidad, el status y fundamentalmente, el marido de tu amiga. No, por el físico, no. Por lo que representaba.

 

  • ¿Protección?

 

Protección, exactamente.

 

  • Reconozco los tres primeros complejos, pero el último, no. Jamás me lo hubiera planteado.

 

Pues si, siempre has buscado protección y mira la incongruencia, justo el que no tenías idea de tener es el que ha incidido en tu vida amorosa, porque jamás te has sentido protegida por nadie.

 

  • es curioso, pero es cierto. Ahora que lo dices, es verdad. Necesitaba protección. Gracias.

 

Estamos las dos juntas para eso. Yo se lo que es realidad y tu, lo que no lo es.

 

  • dime lo que pienso.

 

Estás pensando si realmente necesitabas o no sentirte protegida, pero eso es: si y no.

 

No necesitabas protección, pero la barrera mental a tu infancia hacia que te sintieras totalmente sola y que inconscientemente lo buscaras, aunque conscientemente no lo precisaras.

 

Por este motivo  siempre has tenido una dependencia afectiva en que habías de sentirte amada, porque eso te protegía.

 

  • Y ¿como se anulan los complejos?

 

Logrando lo que quieres.

 

  • ¿Tengo ahora, en este instante algún complejo?

 

Si, la obesidad. el fumar hace que prestes una diferencia con los que te comparas y la protección.

 

  • Pero ¿necesito protección?

 

Si, precisas protección porque aunque tienes 41 años, eres infantil de alma, infantil de corazón, e infantil de Ser. Ves como hay personas que solo con verte han dicho “hay que protegerte o tengo necesidad de protegerte”.

 

  • Pero yo no quiero protección.

 

Eso no es cierto. Vamos, abre tu mente. ¿porque te rebelas?

 

  • No lo sé, pero no quiero que me ayuden, ni que me protejan, ni que me compadezcan. Yo no lo sé, pero tu si que lo sabes, así que por favor, dímelo.

 

Eso tiene su motivo en la muerte de tu padre. Reflexiona, porque esta ahí el motivo.

 

  • Las vecinas decían, pobre niña. Las monjas, pobre niña. Las amistades, pobre niña. El luto, los calcetines negros en pleno mes de Agosto. La compasión. Yo no sabía porque. ¿Que me había sucedido?

 

¿Ves como no puedes reprimir los sollozos? No fuiste capaz de poder llorar entonces. Tus doce años no te dejaron entender la muerte y provocaron en ti el miedo a la muerte.

 

ahí, en la muerte de tu padre estuvo toda la experiencia que desencadenó tu vida posterior. A partir de ese traumatismo infantil toda tu vida posterior se desarrolló.

 

Todos los adultos que han tenido un trauma infantil lo continúan llevando durante el tiempo de vida que tengan, porque en la mente del niño se quedan grabadas indeleblemente sus heridas.

 

solo un análisis profundo sobre él, podrá ayudarle a superar su vida posterior, ya lo sabes. ¿No querías estudiar Psiquiatría? Pues Psiquiatría o Psicología vienen con la raíz Psiquis, que es vida interna mental y emocional.

 

Ya ves que eso lo estas poniendo en practica hoy, y no precisabas estudiarlo hace 20 años.

 

  • No entendí lo que había pasado. Un día de pronto todo cambio. Yo iba de un lado a otro oyendo llorar y cuando llegaba se secaban los ojos. Mi hermano en la cama, las velas, una caja negra y la cara de mi padre que grabé hasta hoy, exactamente igual que hace 30 años. No hablaba y yo decía ¿donde está mi padre?, ayer estaba y hoy no esta. Y no podía llorar porque no sabía que había ocurrido. Por eso cuando de mayor quería llorar y no tenía un porque, lloraba siempre por su muerte.

 

te has desahogado mentalmente. La barrera va cediendo ya. Ahora voy a decirte algo, que es lo real.

Tú eras una niña muy precoz. Estabas preparada para que alguien te explicara lo que era la muerte, igual que tú hiciste con tu hija cuando F., murió.

 

ella tenia la misma edad que tu, pero no tiene ningún trauma por ello, pero a ti te ocultaban la muerte para protegerte de sus consecuencias y tu, que esperabas respuestas recibiste compasión.

 

Te rebelaste contra esa diferencia que se estableció entre tu madre y tú. Ella lo acepto y siguió viviendo, pero tú te cerraste porque no lo aceptaste.

 

No aceptabas el nombre de huérfana, te recordaba a abandonada, a perdida, a desprestigiada de la sociedad y cuando esa orfandad, presta atención a tu familia, fue la causante de ir interna, decidiste que estabas completamente sola, porque ya tampoco tenías madre,  ni hermano.

 

Esos años fueron muy oscuros, muy difíciles para ti, porque pasaste de ser cuidada, mimada y protegida, a ser un apellido y un número.

 

Te enfrentaste al dolor siendo una niña y el dolor jamás te abandonó. Pero tenías un carácter fuerte y procurabas vivir en tu mundo, al que solo dejabas entrar a la que era desprestigiada, como tu.

 

  • No estoy preparada para seguir. Perdóname.

 

No has de preocuparte. Ahora estas llena de dolor, pero no lo evites, asúmelo y llora, porque llorarás limpiándote de la incomprensión recibida.

No sigas, es hurgar demasiado en la herida que tienes y has de ir poco a poco.

 

  • ¿Tú has sido psiquiatra?

 

Ayer te decía que Joung ha tenido que ver conmigo, no porque Yo haya vivido en él, sino porque pertenece a la Unidad tuya.

 

Mira, indagar en el mundo de las reencarnaciones es absurdo. el resultado de ellas, se da hoy. Una vida equivale a un año o a un minuto ¿porque esa curiosidad por indagar en lo que ya no es? Es hoy, es ahora lo que importa, porque tus vidas no son más que tus vivencias de hoy.

 

Paz y amor.