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25 Diciembre 2004

 

 

  • Paz y Amor mi Señor. Beso Tus pies como Dios mío. Beso Tus manos como mi Señor y beso Tu rostro de Hijo, como mi Amado.

 

Paz y Amor M. Quiero que recibas mi enseñanza. Ahora son los tiempos del Adviento que anuncian de nuevo la llegada del Hijo del Hombre.

 

Con el cielo de la justicia se amotinarán los justos de corazón y éstos pelearán contra los malvados.

La paz ha de reinar después de éste cielo, la paz.

 

Este año que comienza será el primero de otros siete que verás, antes que llegue otro cielo más tenebroso que éste año que termina.

 

Quiero que continúes en Meditación diaria, por el bien de la humanidad.

 

Como el poder de la Luz es más poderoso que el de las tinieblas, permanecerás a salvo, mas se ciernen graves circunstancias para los  tuyos.

 

La Luz ha de ser protegida y por eso te pido que guardes silencio sobre determinados asuntos que he de enseñarte.