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01 Enero 1.996

 

 

Vas a estudiar Kabbalah desde un punto de vista totalmente nuevo. Procederemos a darte un conocimiento masivo y completo de las máximas que rigen la Vida, así como de las constantes que regulan sus Leyes.

 

Hay principios que son inalterables porque configuran los modos de existir con vida propia, dejaremos para el final la explicación de las Leyes que regulan lo que no tiene vida propia porque utilizaremos otros principios y por ende otras conclusiones.

Vamos a referirnos muchas veces al término “SER - NO SER“, y por ello, dejaremos bien definido ambos significados.


  • SER: Lo que siempre Fue, Es y Será y que por tanto, desde el origen es inalterable.
  • NO SER : Lo que en cualquier punto puede modificarse.
  • LA CREACIÓN: Tiene vida propia porque es un acto constante que ejerce EL CREADOR.
  • LO CREADO: No tiene vida propia porque precisa de un Creador para existir.

 

Estos son los principios inalterables de la Vida: SER - NO SER Y CREADOR - CREADO.

Ahora analizaremos en profundidad los dos significados que marcan el comienzo de todas las cosas, visibles e invisibles.

 

Para ello vamos a tomar como referencia un punto en el espacio. Ese punto puede ser desde un sol a un átomo, desde un hombre a un universo, ya que todo lo que está en el espacio está manifestado con una señal. la señal más pequeña que el hombre puede ver con sus ojos, será siempre un punto. La grandeza o la pequeñez manifestada de algo, solo será el conjunto de +- puntos en el espacio.

 

Si algo se manifiesta en el espacio-visible que será Lo Creado, antes habrá tenido su origen en el espacio increado. Es decir, que para que algo esté manifestado es preciso que antes haya estado inmanifestado, por lo cual tendríamos dos planos: el de la Manifestación y el de la Inmanifestación o No - manifestación.

 

Para que Algo - Alguien exista en el plano visible (de la Manifestación) precisa que Algo - Alguien lo haya creado desde el plano invisible ( de la No - manifestación), porque sino estaría en ese lugar desde siempre y hasta siempre.

 

Esto dos planos: Visible (Creado) e invisible (Creador), son los causantes de que la vida se manifieste constantemente.

Todo lo Creado al tener su origen en un punto concreto de la Manifestación ya tiene su final en el plano de lo Creado porque jamás el plano de lo Creado puede superar el plano del Creador, por lo tanto, todo lo Creado es un “Ser no  ser” del Ser Creador.

               

Si el Creador tiene vida propia, para poder crear, lo Creado  no tiene vida propia, al precisar de Algo - Alguien que le otorgue esa vida.

Veamos ahora como se desarrolla la Vida en la Creación, es decir en el espacio de lo Creado (visible)

 

Todo comienza con el nacer a la manifestación (polo positivo): GENERACIÓN y acaba con la muerte (polo negativo): REGENERACIÓN, y entre esos dos polos existe la vida de lo Creado.

 

La Naturaleza confirma constantemente su existencia en las condiciones: generación - regeneración de los seres y cosas. Más, aunque esta sea la vida en un punto concreto de la Creación, en su conjunto no sería más que una Regeneración, porque la vida solo es una reproducción constante de lo mismo: lo acerca, lo agranda, lo achica, lo aleja millones y millones de veces, pero siempre es cíclica y repetitiva, por lo cual la vida se extinguiría  por  falta  de  vida. 

 

La Vida,  en lo  Creado,   precisa  de  algo  distinto  a  sus corrientes de generación-regeneración, y eso son los cuatro Elementos, que en la Creación son co-creadores de Vida en la Tierra: Padre Fuego, Madre Agua, Padre Aire y Madre Tierra.

 

Estos cuatro principios Creadores tienen vida propia en el plano de lo Creado y son los que uniéndose, combinándose, alternándose dan origen al preludio de lo que luego se manifiesta con Vida en el espacio visible.

               

Hemos traído pues al análisis al SER - NO SER, AL CREADOR y LO CREADO, A CUATRO ELEMENTOS creadores de vida, así como a dos corrientes: GENERACIÓN - REGENERACIÓN. He aquí pues el esquema del Árbol de la Vida, cadena atómica, cadena molecular, escalera de Jacob o peldaños de iniciación. Podemos darle cualquier aplicación siempre que ésta cadena, árbol o escalera, vaya de lo alto a lo bajo o de éste a oeste ¿ que más da ?. Es decir, mientras exista un ir y devenir de lo que existe.

 

Analizaremos ahora la relación que hay entre todos ellos y observemos que no es lo mismo lo que viene que lo que va, lo que baja que lo que sube, porque aunque en esencia sea lo mismo, no puede serlo en la presencia. No es igual el agua que baja en forma de lluvia que la que sube convertida en vapor, o el rayo de sol que baja a la roca y los destellos que esta desprende.

 

En los Cuatro Elementos están simbolizados cuatro principios: DOS ACTIVOS Y DOS PASIVOS, DOS FECUNDADORES Y DOS FECUNDADOS: Tierra y Agua, femeninos y Aire y Fuego (calor del Sol), masculinos.

Los dos elementos Creadores activos tienen su raíz en el plano invisible, porque aunque crean en el espacio visible es imposible verlos, solo percibimos sus consecuencias.

 

Los dos pasivos: agua y tierra si son visibles porque están manifestados. Es entonces, en un punto entre el plano manifestado y el inmanifestado, que el Aire fecunda al Agua y el Fuego a la Tierra.

 

El Aire lleva y trae el agua condensada en las nubes y la hace descender y el Fuego (sol), actúa sobre todo lo que nace en la Tierra y lo hace germinar.

 

Este ciclo entre los cuatro Elementos es una danza que marcan las estaciones, los solsticios y equinoccios, provocando así que la vida se renueve, con la actuación de cada uno de ellos por etapas de tres meses.

 

Así comienza la Creación de lo Creado, pero no es lo mismo la Creación del Universo que la Creación del Planeta, la de una flor, que la creación del hombre. Podemos entonces aseverar que son Creaciones diferentes y que, aunque las Leyes sean las mismas, dependiendo de donde operen se manifestarán de forma distinta.

 

Para crear el Universo se utilizará otra materia que para un cuerpo humano, las cadenas moleculares estarán compuestas de distinta  manera dando masas de tamaño y forma diferente, entrarán en juego energías creadoras de soles distintos al de la Tierra que liberaran radiaciones diferentes. Pero en un lugar del Universo y en otro lugar distinto del mismo Universo, la Ley será igual.

 

Si observas con detenimiento las Energías que operan en el Árbol, verás que todas son Inteligencias, por lo cual podemos afirmar la primera de las Leyes herméticas: TODO ES  MENTE, pero no vayas a caer en el error de considerar la Inteligencia como si fuera la mente humana que conoces.

 

La Inteligencia es fundamentalmente intrínseca, es decir indivisa, mientras que las mentes humanas serian solo las manifestaciones individualizadas de esa Gran Inteligencia, cuya principal característica sería la de SER CREADORA.

 

Ahora veamos como actúa la Inteligencia sobre el SER - NO SER y sobre EL CREADOR - CREADO.

Cuando la Inteligencia actúa sobre el SER, le concede: La voluntad, la sabiduría, el conocimiento y el entendimiento.

 

Cuando actúa sobre el ser No SER, de da: un vehículo, una mente, unos sentimientos y un espíritu.

 

cuando actúa sobre el Creador, le da: Lo alto, lo bajo, el Este y el Oeste, simbolizando su poder.

 

Cuando actúa sobre lo Creado, le da: El aire, el agua, el fuego y la tierra.

 

El Universo que conoces, igual que el Hombre que forma parte del Universo, ha de tener las mismas características inteligentes, porque las partes que están dentro de un Todo han de estar regidas por la misma Ley, y por la misma Inteligencia.

 

 Es tan imposible separar una célula de configuración animal del ser animal, como un hombre de configuración terrestre, del Universo al que la Tierra pertenezca.

 

Cada uno de los Sephirots es una misma y única energía vibrando en niveles diferentes. Cuando la Luz está en estado puro, la vibración será inigualable pero también imposible de alcanzar porque ya no existiría como Luz sino como partículas infinitesimales de radiación, por lo tanto entre la partícula radiactiva y el Rayo de Luz, existe una condición de la Luz.

 

Los Seres de Luz son, porque han conseguido alcanzar una vibración en que la Luz existe con componentes distintos al de la radiación. Te lo explicaré. En todas las masas hay partículas atómicas, esas partículas atómicas están sufriendo una constante variación. Los átomos rigen la vida molecular, pero a la vez son receptáculos de las energías del Universo.

 

Es complejo determinar la cantidad de energía atómica que existe en un cuerpo, pero lo único interesante es afirmar que si existen átomos existe energía atómica dentro del cuerpo del hombre.

 

Esta energía atómica es desconocida cuando la vibración es nula, pero si se comienza a vibrar con el cuerpo en una longitud de onda mas larga, la energía atómica comienza a actuar liberando un campo vibracional. A medida que el campo vibracional comienza a crecer e intensificarse la Luz comienza a aparecer en ese cuerpo. Así sería el comienzo de la Luz dentro del hombre.

 

Cuando profundizas en el Árbol de la Vida te desorientas pero todo es mucho mas fácil si partes de la base de que no merece la pena descifrar el camino de descenso sino el de retorno, para ello nos valemos de darte el conocimiento, no precisas saber como baja la Luz, ni como es la vida de otros planos, ni como cotejar la Sabiduría de otros con la que Yo te doy.

 

Hay que retornar y eso se hará solo, si cada hombre se coloca en el punto en que cada uno está en este instante, no donde estuvo ni donde estará, porque así será todo mas fácil de ser comprendido. Se cae en la costumbre de colocar el Árbol en una posición, pero el Árbol está en el espacio y en el espacio no se ocupan posiciones, por tanto tendremos que el Árbol de la vida no existe más que como Idea: PORQUE ES UN ESQUEMA.

 

“HAGAMOS AL HOMBRE A IMAGEN Y SEMEJANZA NUESTRA “.

 

Está claro que todo comienza en un punto, pero no todo comienza con un punto. La Energía no tiene origen ni final, solo un comienzo: cuando se manifiesta, solo un final: cuando deja de manifestarse. Pero siempre existirá aunque lo haga de otras formas a las que conocéis.