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SurasEl musulmán cree en un Dios único, supremo y eterno, infinito y poderoso, misericordioso y compasivo, creador y proveedor. Para que esta creencia sea eficaz, se requiere del musulmán absoluta confianza y esperanza en Dios, sumisión a su voluntad y seguridad en su ayuda.

 

El musulmán cree en todos los enviados de Dios sin hacer discriminación alguna entre ellos. Todas las naciones conocidas tuvieron un consejero o mensajero de Dios, Estos fueron grandes maestros del bien y la rectitud y fueron elegidos por Dios para enseñar a la humanidad y entregarle su mensaje divino. Fueron enviados en distintos momentos de la historia y todas las naciones conocidas tuvieron uno o varios enviados. Durante determinados períodos fueron enviados por Dios dos o más mensajeros al mismo tiempo y a la misma nación. El Corán nombra a 25 profetas y el musulmán cree en todos ellos y los acepta como enviados autorizados de Dios. Con excepción de Muhammad fueron conocidos como mensajeros nacionales o locales, pero el musulmán considera que el mensaje es básicamente el mismo y lo clasifica como Islam porque considera que procede de una sola e idéntica fuente -Dios- para servir el propósito de conducir a la humanidad por el camino recto. Todos los enviados fueron sin excepción mortales, seres humanos portadores de revelaciones divinas y nombrados por Dios para llevar a cabo determinadas tareas. En el Islam se considera que Muhammad fué el último de todos ellos quien culminó la fundación de los profetas.

 

El musulmán cree en Dios por lo que ha sido revelado en el Corán y en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las doce tribus de Israel, en lo que fué concedido a Moisés, a David y a Jesús, y en lo que fue dado a todos los demás profetas. A consecuencia de esto, el verdadero musulmán cree en todas las escrituras y relevaciones de Dios, pero el Corán tiene prioridad ante todas las otras escrituras por la creencia en su pureza y exactitud del mensaje a pesar del paso de los siglos.

 

El musulmán cree en los ángeles de Dios como seres esplendorosos y puramente espirituales creados a partir del fuego, cuya naturaleza no precisa de comida, bebida o sueño. No sienten ninguna clase de deseo físico ni necesidad material. Dedican los días y las noches al servicio de Dios. Existe una multitud de ellos y cada uno está encargado de un determinado deber. La creencia en los ángeles procede del principio islámico de que el saber y la verdad no se limitan enteramente al conocimiento o a la perfección sensoriales (Corán 16:49-50 ; 21:19-20).

 

El musulmán cree en el Día del Juicio Final con la resurrección de los muertos, todas las acciones del hombre están conservadas en registros exactos. Básicamente el musulmán cree que las buenas obras recibirán compensación y premio y las malas serán castigadas ya que todos los actos son visibles para Dios y contados por Sus agentes. La creencia en la justicia final es absoluta.

 

El musulmán cree en el saber intemporal de Dios y en Su poder para planear y ejecutar Sus planes. Dios no es indiferente a este mundo ni neutral con él aunque así pareciera. Su conocimiento y poder están en acción en todo momento para mantener el orden en Su vasto dominio y conservar el control total sobre Su creación. Sabio y amante de todo cuanto hace debe tener un motivo bueno y un fin racional aunque el hombre no pueda percibirlo o entenderlo. Esto no hace fatalista o inútil al hombre, sólo traza la línea divisoria entre lo que concierte a Dios y lo que concierne a la responsabilidad humana. En este punto se considera que lo que excede a la capacidad del hombre sólo corresponde a Dios. Este concepto es denominado "Qaada" y "Qadar", lo que en otras palabras significa que el conocimiento intemporal de Dios prevé los sucesos y que éstos tienen lugar con arreglo a la sabíduría insondable de Dios (Corán, por ejemplo, 18:29, 41:46, 53:33-62, 54-49, 65:3, 76:30-31).

 

El musulmán cree que la creación de Dios encuentra sentido en que la vida sigue un fin sublime más allá de las necesidades físicas y las actividades materiales del hombre. La vida tiene por objeto adorar a Dios al conocerle, amarle y seguir sus mandamientos, servir Su causa haciendo el bien y condenando el mal. En este sentido el musulmán cree que el hombre goza de una categoría especialmente elevada en la jerarquía de todas las criaturas conocidas. Ocupa este rango porque sólo él ha recibido facultades racionales y aspiraciones espirituales además de poderes de acción, pero a mayor altura de su categoría, así es mayor su responsabilidad.

 

El musulmán cree que cada persona nace "musulmán", de acuerdo con la voluntad de Dios y que por esto, toda persona ha recibido posibilidades espirituales e inclinaciones intelectuales que pueden hacer de ella un buen musulmán si goza del debido acceso al Islam y se le permite que desarrolle su naturaleza innata.

 

El musulmán cree que cada persona nace libre de pecado. Es como un libro en blanco. Cuando la persona alcanza la madurez y si su desarrollo es normal y sano, se hace responsable de sus obras e intenciones. El hombre no sólo está libre de pecado hasta que lo comete, sino que posee libre albedrio. No existe el concepto del pecado heredado ya que cada persona debe soportar su propia carga y ser responsable de sus propios actos porque nadie puede expiar el pecado ajeno.

 

El musulmán cree que el hombre debe ganar su salvación dejándose guiar por Dios al combinar la fe con la acción, la creencia y la práctica. Dios no hace a nadie responsable mientras no se le haya revelado el camino recto y es por esto que han venido los profetas y las revelaciones. Esta es la causa de aquel que no conozca ningún profeta o revelación divina, o que se encuentre fuera de su sano juicio, no es responsable ante Dios.

 

El musulmán cree que en la naturaleza humana creada por Dios hay más bueno que malo y que la probabilidad de crecer espiritualmente con exito es mayor que la de fracasar. Asímismo la fe debe basarse en convicciones inconmovibles sin decepción o coacción alguna. El Islam exige convicciones firmes y se opone a la imitación ciega. Dado que el Islam sólo es completo cuando se basa en firmes convicciones y libertad de elección, no puede imponerse a nadie, pues Dios no aceptará esta fe impuesta. El Islam considera muy importante la libertad de credos porque no se tolera la coacción religiosa.

 

El musulmán cree que el Corán es la palabra de Dios revelada a Muhammad por mediación del Angel Gabriel, ya que todas sus letras son palabras de Dios y todos los sonidos que contiene son los ecos auténticos de la voz divina. El Corán es la primera y más auténtica fuente del Islam, en su versión árabe completa, considerado la única Escritura de la historia humana que ha sido conservada sin el menor cambio de estilo, texto o puntuación.

 

El musulmán cree en una clara distinción entre el Corán y las Tradiciones de Muhammad. El Corán es la palabra de Dios, mientras que las Tradiciones de Muhammad son las interpretaciones prácticas del Corán. El Corán es la norma y el criterio y las Tradiciones deben guardar absoluta armonía con él.