|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
¿Se ha de hacer caso a las conspiraciones? ¿Tendrá algo de veracidad el supuesto Nuevo Orden Mundial, o será fruto de mentes conspiranoides y calenturientas? ¿Se está imponiendo, paso a paso, el control de la mente? ¿Estamos siendo controlados sin tener conciencia de ello? No tenemos la respuesta, aún, pero cada vez son más verosímiles, y algunas ya ciertas, esas maquinaciones que no hace ni diez años movían a risa y se tomaban como absurdas fantasías.
© 2007 El Templo de Salomón
Cuando algunos expertos en informática declaran que vamos camino hacia la formación de una sociedad cada vez más controlada a través de las máquinas, a algunos les suena exagerado... pero pensar que ya se está proponiendo implantar chips bajo la piel para controlar a personas con problemas mentales o a quienes cometan delitos menores, o incluso a niños, da escalofríos.
Implantes en humanos
Los chips RFID implantables, diseñados originalmente para el etiquetado de animales se está utilizando y se está contemplando también para los seres humanos. Applied Digital Solutions propone su chip "unique under-the-skin format" (formato bajo-la-piel único) como solución a la usurpación de la identidad, al acceso seguro a un edificio, al acceso a un ordenador, al almacenamiento de expedientes médicos, a iniciativas de anti-secuestro y a una variedad de aplicaciones.
Combinado con los sensores para supervisar diversas funciones del cuerpo, el dispositivo Digital Angel podría proporcionar supervisión de los pacientes. Un conocido club de Barcelona (España) utiliza un 'Verichip' implantable para identificar a sus clientes VIP, que lo utilizan para pagar las bebidas. El departamento de policía de Ciudad de México ha implantado el 'Verichip' a unos 170 de sus oficiales de policía, para permitir el acceso a las bases de datos de la policía y para poder seguirlos en caso de ser secuestrados. Sin embargo, el implante de los chips supone un elevado riesgo para la salud, ya que resultan altamente cancerígenos.
Amal Graafstra, un empresario del estado de Washington, en Estados Unidos, tenía un chip RFID implantado en su mano izquierda a principios de 2005. El chip medía 12 mm de largo por 2 milímetros de diámetro y tenía un radio de acción para su lectura de 50 milímetros. La implantación fue realizada por un cirujano plástico, aunque el nombre del doctor no fue develado. Cuando le preguntaron qué pretendía hacer con el implante, Graafstra respondió: "estoy escribiendo mi propio software y estoy soldando sobre mi propia materia, prácticamente esto es lo que deseo. Bueno, de forma más precisa, algo que tengo el tiempo y la inspiración para poder hacerlo. En última instancia sin embargo, pienso que el verdadero acceso sin llave requerirá un chip implantable con un sistema muy fuerte de cifrado; ahora tan sólo veo este tipo de cosas en un contexto personal. "
Más información en Wikipedia
|