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02 Julio 2008

 

 

Abre tu corazón a mi Amor.

 

Las vidas de los hombres son ricas en experiencias. Se experimenta la verdad y la mentira, el amor y el odio más cualquiera de éstas experiencias es insuficiente para el espíritu que busca, entre todas ellas, la experimentación de la realidad.

 

La realidad es un estado y el hombre busca experimentar el estado de felicidad, más la felicidad no la alcanzará nunca por métodos de experimentación de los sentidos. Ni el placer, ni la sensación de bienestar, ni la adquisición de bienes proporciona felicidad.

 

La felicidad se alcanza cuando el hombre proyecta su vida a lo que está fuera de él, por eso el estudio, el arte, la generosidad o cualquiera de las experiencias que proyectan la realidad del hombre a lo que está fuera de él, será el medio por el que se alcance un estado de realización.

 

Cuando el hombre se realiza en lo que está fuera de él, el hombre es feliz.

 

La felicidad, como la realización tiene grados en los que se asienta. No es igual la realización de una madre que la de un artista. En la primera la vida se proyecta en otra vida, y la otra se proyecta en el arte, pero el arte es una recreación de los sentidos, y los sentidos son meros espectadores de la realidad del ser.

 

Cuando el hombre, como la madre, se proyecta en los demás, en la vida de ellos, el estado de felicidad es completo, nutriéndose el que da y el que recibe.

 

Cada vez que te eleves por encima de tus conveniencias y te proyectes en tus hermanos, la felicidad será más y más perfecta, tanto en la realización como en el estado interno que te produce.

 

Paz y Amor M., concéntrate unos instantes en el Amor de Dios.

 

El Amor es la energía de la expansión. El poder del Amor de Dios es inmenso porque en su Naturaleza solo existe la perfección.

 

Verás,  la sombra es una energía de plenitud sin manifestación, eso quiere decir que la sombra es parte de la Naturaleza de Dios que aún no ha sido revelada.

 

Cuando piensas en la sombra le das una representación falsa porque crees que es similar a la que proyecta el sol sobre un árbol y esto no es así.

 

Imagina un mundo dentro de otro mundo, similar al feto dentro del vientre materno, para el mundo dentro del mundo que no ha nacido, estaría en sombra, en oscuridad.

 

Eso quiere decir que sombra es todo aquello que aún no ha nacido a la manifestación.

 

Continuaremos M., aunque en otra ocasión no debes romper la comunicación Conmigo.

 

Como te iba explicando, el Amor de Dios está en la sombra en plenitud, porque todo en Dios es pleno y perfecto.

 

Las apariencias son engañosas porque nadie puede juzgar el grado de plenitud que posee, ya que en el hombre hay zonas oscuras que no conocen la manifestación. Igual que cuando piensas en el hombre le das un carácter de ser individual, en el Espíritu ese hombre es parte de una unidad, para que lo comprendas mejor, el ejemplo sería la familia.

 

Una familia es una unidad en la que padres e hijos forman la unidad familiar, así como la familia es todo y nada por ser un concepto, en el Espíritu sería similar.

 

A un Espíritu están asignados un número de seres, recuerda las 12 tribus de Israel en donde se asignan 12.000 almas por cada tribu.

 

El Espíritu es Uno y Múltiple. Cuando piensas en esto tu mente no lo comprende, pero imagina que el Espíritu es un Árbol, siendo cada rama una familia, y de cada familia x hijos.

 

Espíritu es la energía sutil que modela cuerpos espirituales, pero en realidad no tiene existencia sola y desgajada del Ser.

 

Atiende. Concéntrate en la vida.

 

Igual que la vida actúa para formar un cuerpo, la vida actúa para formar un espíritu.

 

  • No lo comprendo, no puedo comprenderlo, se me va la cabeza. No puedo comprenderlo.

 

El Espíritu no es una persona, es una energía que cuando es densa se llama materia. Eso quiere decir que toda la materia tiene espíritu en un plano sutil.

 

  • Ahora lo puedo comprender.

 

Cuando la materia vibra hace vibrar también al espíritu. Si la materia se modifica, se modifica el espíritu.

 

Está bien M., ahora escribe sobre la materia.

 

Cada partícula de vida tiene la propiedad esencial del ser que se es. Cuando contemplas una piedra, su esencia de ser,  es su alma. Es decir, el ser y el alma, es una misma realidad.

 

Cuando dices, ser animal o ser espiritual, el ser tiene una naturaleza, la naturaleza del ser,  es el alma del ser.

 

Esa naturaleza es intrínseca con la energía femenina, porque al igual que la madre humana concede naturaleza humana, la Madre divina lo hace igual.