Gnosticismo
Zoroastro
Mitra y Mitraismo
Dualismo
Mandeismo
Marción
Clemente de Alejandría
Ireneo de Lyon
Mani o Manes
Prisciliano
Samael Aun Weor
Movimiento Gnóstico Universal
Gnosis
El Pentagrama Esotérico
Volver a Inicio
Google


PDF Imprimir E-mail

 

 

 Marción

 

Marción

 

Marción ha sido uno de los pensadores menos apostólicos de toda la historia cristiana.

 

Fue hijo de un Obispo del Ponto. Sobre el año 138 dC ingresó en la Iglesia de Roma donde se hizo de varios seguidores, abandonándola más tarde y fundando la Iglesia Marcionista, cuando en el año 144 fue excomulgado.

 

Su doctrina consistía en proclamar que la Iglesia había contaminado el Evangelio al querer asimilarlo al judaísmo. Marcion enseñaba que el Dios del Antiguo Testamento y estas Escrituras era malo y llegaba a la conclusión que en un mundo donde se veían tantos sufrimientos tenia que ser la obra de un dios malo, a ese dios se le llamó “demiurgo” y es el creador del mundo y de los hombres. Frente a este dios malo, estaba un dios bueno que permaneció escondido por siglos y se manifestó en Cristo, este era un dios amoroso y bueno y que trató de salvar al hombre del “dios malo” y que por lo tanto este dios “pareció” hombre, sin serlo. Marcion proclamaba que Pablo entendió y proclamó a este dios en contraste al dios del Antíguo Testamento. A partir de éste pensamiento, surgieron distintas doctrinas pentecostales liberales, con filosofías similares.

 

La razón oficial de la excomunión fue su rechazo de la Biblia Hebraica, el Antiguo Testamento. Pero eso no fue su objeción más grande. Marcion extendió el pensamiento de Pablo a su límite extremo; si la Ley de Moíses no era aplicable a los cristianos, eso abría una brecha entre Jesús Cristo y el Dios de Israel que dio esta ley y declaró que todas las naciones se deleitarán en ella. Ese fue el problema por el que los cristianos podrían responder solamente rechazando el dios de Israel. Este dios era enojoso y celoso, y por eso no era compatible con el dios de Jesús, quien es misericordioso y compasivo, y está dispuesto a sufrir por su gente. Marcion había reconocido la antítesis básica entre el cristianismo de Pablo y el judaismo.

 

Para establecer su posición, Marcion coleccionó un grupo de escrituras que compitió con la Biblia Hebraica; en aquel momento aún no existía un Nuevo Testamento, y la Sagrada Escritura de la iglesia apostólica era la Septuaginta – la traducción de la Biblia Hebraica a griego-.

 

La colección de Marcion incluyó diez cartas de Pablo y un evangelio, actualmente desparecido.