Mariam di Civitas Murata
María
Introducción
Comienzo
Continuación
Continuación (2)
Resumen
Resumen (2)
Estas sufriendo de dolor egoísta
Ahora vamos a hablar de tu infancia
Miedo y complejos
Auto-crucifixión
Sobre la redención de almas
Rostro en el Éter
Pléyades y Magia
Cuadratura del círculo
Háblame de Dios
Sobre el conocimiento y la sabiduría
La expansión de la consciencia
Solo quiero cantarte Padre mío con mi corazón
Semana de la Pascua
Kabalah y cuerpo atómico
En el Amor no manda más que el corazón
Sobre el Zohar
Sobre la Cruz del Temple
Constructores
Amado Padre
Sobre la Madre - A
Sobre la Sabiduría
Sobre los difuntos
Sobre la Eucaristía
Sobre el demonio
Sobre los falsos Maestros
Sobre el Universo
Sobre Cristo y la inmortalidad
Sobre el Reino
Sobre la Ramera
Sobre las almas gemelas
Diferencia con un medium
Sobre la manipulación
Sobre la Iglesia
Y el Espíritu del Señor
Y así dice el Señor
El Adviento
Sobre las leyes del Karma
La Presencia santificante
Sobre el Hijo original
Manifestación
Sobre la fe
Sobre la pecadora
Volver a Inicio
PDF Imprimir E-mail

09 Julio 1996

 

 

Cruz de los Templarios 

 

 

 

¡A mí, Centinelas! Abrid las Puertas, que a lo lejos oigo galope de caballos. Mirad que espero a mi hermano y los cerrojos guardan las cámaras que han de mostrarse engalanadas para que Él, descanse.

 

 

El arrojo de su temple se midió espada contra espada en las cotas del infiel, y él no sucumbió en la batalla, sino que se ciñó más fuerte la espada en su cinto.

 

 

Nada pudo detener su empuje, ni el hambre, ni la peste y en la muerte encontró la aliada de su victoria.

 

 

Mantuvo fija la mirada en la Roja Cruz del Temple y la osadía, y venció con ella mil batallas, en los frentes de la guerra