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17 Junio 1.993

 

 

 

Eleva tu vibración. Está bien. ¿Ves como eres capaz de visualizar? La visualización significa, ver en tu mente algo que no eres capaz de razonar con los sentidos. La visualización es, UNA INTERPRETACIÓN MENTAL DEL EFECTO QUE SE PROVOCA EN TI AL PERCIBIR UNA ENERGÍA.

 

Su práctica conduce a un movimiento continuado de formas que llenan tu mente y que hacen que sean interpretadas por ésta, como una sucesión de imágenes. Concéntrate ahora en Mí. Yo Soy Yo.

 

  • Veo un sol de fuego y a otro sol que se está remontando hasta encontrar la misma elíptica.

 

Exactamente, así es. Eso relaciona tu vida con la Mía.

 

  • Descríbeme tu mundo.

 

En Mí mundo existe la Luz. Las formas que tenemos han sido disueltas en ella y el resplandor y la Luz,  es igual a nuestra forma.

 

Existe el amor entre nosotros, tanto el amor de la unidad como el de la individualidad. Existe la especial unión con el Ser igual a uno mismo. Existe la incapacidad de la libertad que nos obliga a esperar a la parte no perfeccionada de nuestra unidad. El corazón está abierto constantemente al Amor.

 

  • Dime en que mundo está Él.

 

Él está en el mismo mundo que Yo. Él hace siglos que te espera para que estés al lado suyo. Él espera eternamente a Su esposa enamorada.

 

  • Veo las cosas difíciles y no dependen de mí.

 

Las cosas dependerán siempre de ti. Si tú sigues adelante más pronto o más tarde se han de cumplir.

 

  • Soy imperfecta. No puedo hacer lo que desearía hacer. Tengo una división en mí que no sé como salvar. Preciso fuerza para tomar decisiones. Últimamente he tomado decisiones que me han venido impuestas por los demás. Las decisiones relacionadas con mi vida física no soy capaz de tomarlas.

 

Espera a hacerte fuerte. Es menester que reúnas suficientes motivos para dejar de fumar. Dale forma en tu mente a esa decisión que has mantenido tanto tiempo sin atreverte a efectuarla. Vencer el deseo es fácil cuando se tiene un motivo para hacerlo. Lo que te falta es el motivo.

 

Voy a relatarte algo: Las energías en ti están equilibradas y en el caso indicado por tu amigo de no estarlo, tampoco podría él equilibrártelas.

 

La ignorancia más grande que existe es la de considerar al cuerpo como si éste fuera el causante del mal, olvidando que el auténtico mal solo está en la ignorancia que tiene la mente.

 

El cuerpo es como el caparazón de una estilográfica. Lo realmente importante es la tinta. Si no hay tinta no hay pluma aunque ésta exista, porque es inutilizable.

 

Así existe entre el cuerpo y el alma igual similitud. La tinta como el alma es creadora, pero ambas necesitan de una consciencia que las permita ser útiles.

 

Esa consciencia es siempre mental. Si la mente se prepara, la consciencia se hace más limpia y extensa, haciendo crecer al alma. Si no se prepara, el alma (la semilla) se ahogará en medio de la oscuridad de la mente.

 

El saber discernir con claridad entre la sabiduría divina y la humana es un gran trabajo. Este trabajo está basado en la sabia interpretación de los textos y doctrinas de los antepasados de forma directa. Es decir, sin traducciones de terceros.

 

Es beber directamente de la fuente y no de las cañerías que ya han bebido de la fuente para que el resultado sea lo más óptimo posible. Cuanto más antiguos sean los textos, cuanto mas directos e impersonales sean,  mucho más claros.

 

Hay que huir de las versiones partidistas y de los que se decantan enfáticamente hacia lo concreto. Cuanto más escéptico sea el autor, cuanto más global y abstracto, cuanto más objetivo a la hora de comunicar sus conocimientos, menos manipulación informativa conlleva.

 

Los resultados de una cuidadosa selección de lo que se debe o no leer,  llevan a la idea de que todo hombre ha de saber elegir entre lo que quiere o no quiere saber,  para que lo que no quiera, no entre en su mente provocándole una distorsión de su verdad.

 

Es importante recibir información fidedigna, por lo cual es necesario saber que no todo lo publicado como cierto, es verdad. Hay que cuestionarse al autor y a su obra. Es importante observar la coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.

 

Si el autor no hace lo que dice, es poco de fiar. Si no valora antes que nada la Luz y el Amor, es poco de fiar. Si el autor achaca a las partes externas el origen del mal, es poco de fiar.

 

El mal no está en la “obra“, nunca. El mal solo está en la ignorancia  de ver el mal, cuando el mal solo es, una creación de las mentes ignorantes.

 

El autor ha de ser coherente con el conocimiento existente.

 

El conocimiento como su nombre indica, es conocer. Y conocer significa verdad y la verdad significa luz. Por tanto, todo lo que se escriba hablando en contra de esto, es una falsa interpretación de la mente, así como todo lo escrito que se aleje de la idea del amor, el respeto, la tolerancia y la unión.

 

El conocimiento ha de servir para poder aplicarlo a la propia vida. Si el hombre no es capaz de verse reflejado en lo que lee, ese conocimiento es inservible porque aunque la mente lo entienda ésta no lo incorpora como experiencia.

 

Es igual que el cirujano que lee sobre una operación. Si no la realiza y pone en práctica el conocimiento de ella, no podrá ser cirujano nunca, al menos de hecho. 

 

Así cuando el hombre ponga en práctica el conocimiento se verá reflejado en lo que lea, ese será el conocimiento incorporado en su vida y su pensamiento y forma de actuar será idénticos.

 

Lo más importante no es conocer sino, saber. Conocer es tener noción de algo. Saber es vivenciar ese algo.

 

El conocimiento es la antesala de la sabiduría.

 

La mayor alegría es saber. Saber equivale a  una inteligencia repleta de conocimiento. La inteligencia es la inmensidad que reporta la Luz de Dios, y la práctica continua, lleva al hombre a la Sabiduría de Dios.

 

Los mayores “estudiosos “de la Ciencia de la Creación han sido en si mismos, hombres sabios y no, hombres estudiosos. Hombres que han aplicado el estudio a mejorar la conducta del hombre y HAN ACTUADO acorde a su conocimiento, siendo valorados por sus semejantes no como los más estudiosos, sino como los más piadosos; porque, una vez el conocimiento se hace uno con el hombre, la mayor piedad se apodera del hombre con respecto a los demás hombres.

 

Es cuando ve que todo está al alcance de los demás; los mejores frutos y éstos no son capaces de poder comer del fruto de ese Árbol de la Vida. Lo único que puede hacer el hombre sabio con el hombre, es enseñarle la práctica del Bien.

 

La relación entre un sabio y un ignorante está marcada por esa diferencia. El uno come de los frutos del Árbol de la Sabiduría y el otro, solo escucha como el sabio digiere lo que come.

 

  • Me siento cansada. Con una soledad inmensa que me obliga a no poder compartir nada de lo que amo.

 

Esta es una imposición elegida por Mí y no fruto de las circunstancias. Yo veo en tu vida y estás poco preparada para vencer el obstáculo de la dependencia a los demás.

 

¿Quieres que me recluya como el caracol en su concha?

 

Eso es  falso porque no puedes ya recluirte. Los demás tiran de ti y no puedes decirles que no. Eres amada constantemente por Él. Eres protegida, esperada y estás siempre en Su corazón.

 

Pero Él no es tangible. No le veo, ni le toco, ni le oigo, ni lo siento.

 

Eso es incierto. Le oyes y cuando le oyes, le sientes pero no le ves, ni le tocas. Un día estarás preparada para verle. El Amor está contigo y si el Amor está ya contigo, el Enamorado aparecerá pronto.