Mariam di Civitas Murata
María
Introducción
Comienzo
Continuación
Continuación (2)
Resumen
Resumen (2)
Estas sufriendo de dolor egoísta
Ahora vamos a hablar de tu infancia
Miedo y complejos
Auto-crucifixión
Sobre la redención de almas
Rostro en el Éter
Pléyades y Magia
Cuadratura del círculo
Háblame de Dios
Sobre el conocimiento y la sabiduría
La expansión de la consciencia
Solo quiero cantarte Padre mío con mi corazón
Semana de la Pascua
Kabalah y cuerpo atómico
En el Amor no manda más que el corazón
Sobre el Zohar
Sobre la Cruz del Temple
Constructores
Amado Padre
Sobre la Madre - A
Sobre la Sabiduría
Sobre los difuntos
Sobre la Eucaristía
Sobre el demonio
Sobre los falsos Maestros
Sobre el Universo
Sobre Cristo y la inmortalidad
Sobre el Reino
Sobre la Ramera
Sobre las almas gemelas
Diferencia con un medium
Sobre la manipulación
Sobre la Iglesia
Y el Espíritu del Señor
Y así dice el Señor
El Adviento
Sobre las leyes del Karma
La Presencia santificante
Sobre el Hijo original
Manifestación
Sobre la fe
Sobre la pecadora
Volver a Inicio
PDF Imprimir E-mail
 

 

  • Háblame de la Magia.

 

La Magia es un trabajo alquímico de Creación. La magia, podemos definirla como la Sustancia que partiendo de un punto, va tomando forma, hasta que al llegar a otro punto, se transforma en lo que se desea que se forme.

 

  • No lo entiendo.

 

Es el acto que da origen a la formación de lo que desees. Pero a la vez es la Sustancia que se crea en la mente del mago y que por diferentes métodos de creación se transforma en lo que el mago desee.

 

  • ¿Lo que hago es un trabajo de magia?

 

Tú rechazas esa palabra porque jamás has creído en ella y es cierto. Tú prefieres llamarla Alquimia. La Magia por muy perfecta que sea en su realización, siempre ha ido equiparada a engaño, estafa y tienes razón, porque la Magia no suele valorar el resultado espiritual de transmutación, y sin embargo, la Alquimia lo hace.

Llamémosle por tanto a la Magia, Alquimia. Aún siendo lo mismo, los propósitos son diferentes.

 

La Alquimia es el método de trasmutar lo que desees en oro. Llamémosle oro a lo perfecto, a lo noble, a lo divino, pero para poder hacerlo se precisa utilizar “oro” mismo. Me explico, está claro que donde no hay, no puede haber, pero el alquimista a lo que no era, lo trataba con un invento de su mente llamado “Piedra filosofal”.

 

La Piedra Filosofal no era más que un fluido al que le concedía las propiedades del oro y por una serie de aleaciones, podía trasmutar toda su carga atómica, en energía de oro.

 

  • ¿Pero la Piedra Filosofal existió?

 

Si y no. La Piedra Filosofal, es el Éter.

 

  • ¿Pero el Éter se puede tocar?

 

No, amada mía, no se puede tocar, pero lo que te he explicado días atrás sobre el Éter ya se conocía desde hace miles y miles de años, y el poder de la mente, también. Verás, no conoces apenas nada del mundo mental, pero es el mundo más poderoso que existe ¿como no va a poder hacer una mente lo que desee?

 

Lo que sucede es que para poder corregir la nefasta utilización de la energía mal empleada, existen métodos de repulsión que no permitían al alquimista llevar a buen término sus trabajos. Si éste, en lugar de utilizar el Éter para hacer oro, lo hubiese usado para fines espirituales, hace mucho tiempo que hubierais tenido el método de la Alquimia en vuestras manos.

 

  • ¿Como puedo poner al Éter mi servicio para ayudar?

 

Cambiando su personalidad. Verás, el Éter es lo que tú desees que sea. Al Éter le puedes convertir en portador de tu voluntad, pero sin olvidar jamás que es Sustancia Inteligente, porque tiene la propiedad del SER CREADOR.

 

por tanto, el Éter ha de ser tratado por una mente pura y un corazón puro, ya que de lo contrario podría despertarse en El, la ira o la cólera, puesto que en su Personalidad está lo bueno y no bueno.

Los Magos Negros no utilizan nada más en especial que los Seres de Luz, pero mientras que ellos solo operan en los planos mental y físico, el Ser de luz puede obrar en los cuatro planos. Esto es importante que los sepas, las curaciones son siempre intervenciones en el Éter del paciente, por lo que...

 

  • Lo siento, estoy cansada.

 

Bien. Paz y Amor.