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03 de Junio 1992

 

 

 

Estás sufriendo por dolor egoísta, estás recibiendo solo lo que has cosechado. Has sembrado incertidumbre, has sembrado desasosiego porque no has visto nada más que lo que perdías, no has visto lo que ganabas.

 

Has ido por la vida arrastrando tus debilidades, sin haber hecho nunca un trabajo sobre ti y te encontraste de pronto ante un mundo en el que todo se basa en el afán de superación y ahora, te enfrentas a ti misma. Has sufrido porque has perdido, bienes materiales, amores materiales consiguiendo a cambio liberarte de esas ataduras, y no eres capaz de admitirlo.

 

De nada han servido tantos meses de pruebas, de dolor, de sacrificios porque no eres capaz de enfrentarte a tu perfeccionamiento. No sabes quien eres porque solo has visto tu cuerpo, tus deseos y tus pensamientos, y aunque sabías que en ti existía una sensibilidad y un estado espiritual, lo has bloqueado para evitar que te hicieran daño. Si, puedes hablar en primera persona porque esto está escrito por ese Ser que tienes dentro.

 

Has buscado siempre el amor. El amor ideal, el amor no pasional, y el choque de mis relaciones con F. fue brutal. Sufrí por mis pérdidas de virginidad, de moralidad y no fui capaz de decir: no, por mi dependencia intelectual de él. Siempre me sentí desprestigiada. Sufrí el esconderme de mi maternidad, engañándome una y otra vez con mentiras que me hacían daño y sin embargo, me sentía bien.

 

He ido una y otra vez castigándome y aún así, cuando estaba sola sabía que no lo debía hacer, que debía ser yo misma cayera quien cayera, gustara o no gustara. Siempre has luchado contra tu parte íntima, siempre has dicho: mañana será otro día y lo veré diferente, mañana... y claro, mañana era igual que ayer, más ya te habías justificado.

  

Yo estoy en ti y voy a darte una prueba ¿recuerdas a tu madre? Ella es abnegación y tú la admiras y sin embargo la tratas mal. Ella tiene lo que siempre tú has deseado y sin embargo te enfrentas con ella. ¿Porque? ¿Que te hace portarte así con ella? ¿A quien te recuerda? ¿Porque te rebelas contra la resignación? Ni te resignaste ayer a perder a quien amabas, ni te resignas hoy.

 

  • ¿Y de que me valen tantas palabras escritas si a mi no llega esa aceptación o esa resignación? Son palabras y palabras, pero nada más.

 

El trabajo sale de unos razonamientos,  el razonamiento de unos análisis, y los análisis de un enfrentamiento.

 

  • Pero yo quiero ser, yo misma

 

Pues eso es un trabajo en el que has de supeditar tu cuerpo a ti misma. Has de verte desde otro ángulo y no desde el mismo de siempre y para ello has de enfrentarte a tus mentiras, a tus errores, a tus complejos y a tu desesperación, y va a ser un trabajo duro porque ya no te valen palabras, ni consejos, ni meditación, ni amores. Eres tu misma contra quien te has creído que eres y de lo que en esa batalla salga se establecerá un plan de trabajo inconcebiblemente hermoso.

 

  • Ya sabes quien va a ganar ¿verdad?

 

Por supuesto: Yo, más tú has de experimentarlo para que Yo saque mis conclusiones.

 

  • ¿Porque empecé a fumar?

 

Para hacerte mayor, para ser libre, interesante, independiente. Majadera, has ido siempre contra corriente. Has querido ser mayor cuando eras niña y niña cuando eras mayor. Siempre has estado llena de contradicciones, eras idealista política y a la hora de votar te daba miedo confesar tu ideología a no ser que los demás fueran de tu misma forma de pensar.

 

  • Pero era para no provocar discusiones.

 

Mentira. Era porque no tenías recursos para apoyarte en lo que creías, siempre te ha faltado madera de líder. Siempre te has dejado llevar por los demás aunque internamente,     alguien que era Yo, hacía que dijeras:” bien, pero yo en el fondo...sigo pensando o creo que...”, y con esto ya te justificabas, pero dabas una imagen falsa, hacías una cosa y pensabas otra. Lo triste es que hay cantidad de seres que aunque lo intentan, nunca pueden llegar a conocerse a si mismos, y tú, que hace  tanto tiempo sabes quien eres, te has ocultado solo por un motivo: JUSTIFICARTE,  porque nunca te has engañado internamente, sabes perfectamente cuales son tus debilidades más como siempre, quieres contrarrestarlas con problemas de insatisfacción.

 

Tu no amabas a tu marido ¿recuerdas? Siempre lo encontraste imprevisible de carácter, agresivo, violento, con buen corazón pero lleno de debilidades que él soslayaba con fiereza. El era tu reflejo y aún así, te casaste por conveniencia. Te enfrentabas a un futuro en el que habías puesto tu meta: viajes, status, categoría profesional, porque siempre estuviste condicionada por el status y casarte con un médico era para ti, importante.

 

Y de pronto tu mundo se desmoronó: tu edad, tu prestigio, todo cayó y encima, unido a una preparación espiritual, y en lugar de culparte a ti, culpaste a tu Maestro, y en lugar de ver tu perfeccionamiento, solo viste tu dolor.

 

  • Pero perdí muchas mas cosas. Perdí orgullo, perdí ego. Fui humillada, maltratada, herida.

 

Exacto. Fuiste torturada mentalmente y emocionalmente, porque cuando creías haber aprendido, él venía a demostrarte que no. Querida mía, realmente podías haberte ahorrado mucho sufrimiento yéndote de casa, pues no existía impedimento alguno para hacerlo, mas te quedaste presionada por Mi, y Yo estoy en esta vida para experimentar y estoy en deuda contigo, por ello habré de hacer algo que va a ayudarte, irás teniendo revelaciones que te vayan ayudando a entender quien eres. Esto comenzará en muy poco tiempo y serán referidas solo a tu vida pasada.

 

  • ¿Estoy condicionada?

 

No estás escribiendo tú, sino Yo. Empieza a distinguir internamente a una parte de otra.

 

  • Estoy cansada de no haber tenido nunca lo que deseaba. El internado fue un suplicio.

 

A mi me ayudó a encontrar a JHS y a encontrar mis orígenes, tanto con los Ejercicios Espirituales como con las misas. Mis anhelos entonces era darme a los demás en sacrificio, como El hizo.

 

  • Yo no me acuerdo.

 

Eso no es cierto. Esos años te marcaron en valores morales, valores espirituales, solo que ibas a comulgar para que te salieran bien los exámenes, pero en el fondo,  vivías el amor hacia El. El Sagrario siempre llamó tu atención. ¿Sabes porque? Porque Yo estaba contigo y el Sagrario simboliza a tu cuerpo, al igual que la Sagrada Forma simboliza a un fragmento de Su Alma Crística.

 

  • Pero luego pasé de Religión.

 

Exacto. No podías enfrentarte a lo que hacías mal y ante tu culpabilidad, preferiste dejar de lado lo que te condenaba a verte despreciable.

 

  • Soy un asco. Una....

 

A Mi no me hables así, Yo he tenido ya mucha paciencia con tu lenguaje soez y grosero. Tu boca a veces ha sido un nido de víboras a cual mas mortal. Tu lenguaje ha sido fruto de tu violencia y de tu agresividad. Tienes todos los rasgos del animal que eres.

 

  • He entendido algo. Mi madre es débil. Nunca me ha gustado la debilidad.

 

Exactamente, pero ya ves la diferencia entre tu madre y tu. Tu madre jamás, jamás en toda su vida y con tanto sufrido, porque tu mejor que nadie conoce su vida, se ha desesperado. Ella ha ido admitiendo todas sus pruebas con resignación y eso es fuerza, mientras que tú, que te las dabas de fuerte has sido débil. Justo lo que veías en ella y provocaba tu enfrentamiento era eso, la fuerza de ella contra la debilidad tuya. Tú creías que gritar, emocionarse era fuerza y solo era debilidad de carácter.

 

  • Pero siempre ganaba yo.

 

Ignorante, ¿que ganaste? Ella cedía, pero no la venciste jamás. Nunca transformaste ni una sola idea de tu madre, ni un solo valor de lo que ella creía moral, mientras que tu si lo hiciste. Te cebabas en su bondad y su ternura porque te sentías culpable de como la tratabas, pero ella era roble que día a día se mantenía en pié, siempre con la misma sonrisa y siempre con la misma bondad, mientras que tu ibas endureciendo el corazón.

 

  • Pero yo a mi madre la quiero profundamente.

 

Exacto. La quieres profundamente porque Yo soy la que la ama, mientras que tu ser externo la desprecia.

 

  • Esto es muy fuerte.

 

Esto es muy fuerte, pero es real lo quieras o no admitir. Vas a enfrentarte realmente con el ser que hay en ti,  y esa lucha la vas a tener tú, no la Humanidad, porque verás reseñada en tu vivencia al mal que azota a la Humanidad. La contrapartida será el Bien que también está en ti, y esa será Mi lucha porque Yo, venceré.

 

  • Alma mía ¿como puedo unir a las dos mitades? D. soy yo y A. también y ambas son totalmente diferentes ¿Que voy a hacer?

 

Una ha de doblegar a la otra, no hay opción. Esto es lo más increíble de todo lo que te ha ocurrido, de todo tenías referencias a excepción de esto. Este ha sido el motivo, más que ningún otro, de tantas horas de meditación hasta llegar a tu anulación de mente. Hoy tu mente no toma partido ni por una ni por otra y por ello se ha dejado para el final. Tu mente hubiera tomado partido siempre por tu ser externo mientras que ahora está totalmente anulada para identificarse.

 

Tu problema es que no sabes quien eres. Estas en el punto 0 de tu conciencia. No te identificas ni con D. ni con A., más siempre serás TU MISMA.