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14 de Junio 1.999

 

 

Paz y amor, amada mía. Hoy voy a hablarte del Amor.

 

Amar es entregarse. Poner la vida en las manos de alguien. Confiar ciegamente en el Amado. Ser fiel sin desfallecer un instante. Agradar sin ser una carga. Vencer los obstáculos que impidan ese Amor.

 

Más, amada mía, el Amor es como una escalera con más de mil peldaños, en los cuales hay una persona amante.

 

En un peldaño, el más bajo está el amante más bajo y cuando vas subiendo, te tropiezas con él y vives una experiencia en ese peldaño. A medida que subes el amante va cambiando y el amado va encontrándose con la experiencia más hermosa.

 

El Amado que te espera al final de la escalera, es un ángel, es un Dios, es un Maestro o es Cristo, llámalo como mejor te parezca, pero es un final en la escalera del Amor.

 

Cuanto más perfecto sea el Amado más exigente será el amor que busques en el peldaño superior, hasta que un día el Amante y el Amado se fundan en el misterio del Amor.

 

Cuando amas la libertad, me amas. Cuando besas la juventud, me besas.

 

Cuando te entregas a la Sabiduría, me posees. Amar con el espíritu llena de gozo la vida. Encuentras respuesta a los males y envidias el don de los ángeles de poseer la eterna belleza, cuando te asemejas a su Luz.

 

Entrégate a Mí y no vaciles. Mi Amor es más hermoso que los tesoros de la tierra, mucho mas intenso que el fulgor del sol y mucho más duradero que la eternidad.

 

Ámame, amada mía y te sentaré Conmigo en el trono de la vida.

 

  • Señor, yo te amo y me entrego a ti de todo corazón

 

Así está cumplida Mi Voluntad para contigo.

 

  • Mi Señor que gran verdad es: " todo me falta, todo me sobra"

 

Esta perfectamente expuesto el Amor. Ahora descansa. Paz y Amor.

 

  • Mi Señor ¿no puedes decirme algo más? Señor, mi amor por ti es infinito, inmenso e imperecedero ¿no podrías hablarme de la Sabiduría? Amo la Sabiduría, Señor mío, compláceme.

 

Voy a complacerte Yo.

 

Yo Soy la Luz que ilumina la Tierra. La Luz que ilumina las páginas del Gran Libro de la Vida.

 

Yo, por imperecedera todo lo sé, y no malgasto ni una lágrima de Mi Luz, en quien no me ama.

 

Yo concedo los dones de las Ciencias y de las Artes. Doy la musa y la inspiración a los hijos que me buscan.

 

Yo cincelo rostros perfectos y escribo el poema del amor profundo. Me encuentro feliz en el silencio de los números y en el apocalíptico final de un cuento.

 

Yo contengo todas las mediciones y en Mi Ser se circula en todas las direcciones, porque no contengo ninguna medida, ni pongo ningún límite.

 

En mi Ser todo es posible, y se contemplan las estaciones y las ecuaciones, a la vez.

 

Tengo el encanto de la Exactitud. La Verdad es mi Hija. La humildad es la esclava fiel que me sirve, y en la que me apoyo. Solo ella puede verme desnuda. Solo la esclava humilde es la elegida para contemplar mi desnudez.

 

Yo soy la Sophia amada por el ecléctico. La Hermosa Schekinah del profeta andante, caminante en pos de la Luz que Yo concedo.

 

Aún eres muy niña para conversar Conmigo, pero me mostraré a ti con espléndida Palabra, si tu me llamas, si tu me deseas y si eres el alma humilde que siempre esperaré encontrar en ti.

 

Ahora me voy, pero me quedo. Paz y Amor.

 

  • Tienes un Rostro hermoso de dimensiones perfectas. Te veo joven, radiante y pura. Tu mirada me penetra. ¿Eres tú la Amada de la fe?

 

Yo Soy Fe. Yo Soy Vida. Yo Soy Madre de Luz, y desgrano el trigo para hacer el pan y fructifico el germen para la cosecha próxima. Yo alimento y fecundo. Yo amamanto y cobijo.

 

¿Cómo poder comprenderme? Soy Madre de la fe y soy Guardiana de la Luz. Todo aquello que alumbro, camina en pos de Mí. Todo aquello que fecundo, me pertenece.

 

Ni el misterio más profundo se escapa de ser descubierto por mis Aguas, puesto que lo impregno todo.

 

Soy el Mar de la fecundidad. El Agua de la Vida. Soy la Sabiduría, amada mía.

 

Es preciso que descanses. Espera a mañana para venir otra vez a Mi Puerta.

 

 

Paz y Amor.