El Cuadrado Mágico
Cuadrado Mágico
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Posible interpretación, un Mandala oriental

 



SATOR capestranoEs el de Pompeya pues, uno de esos misteriosos «cuadrados mágicos» cuya acción radica en la fuerza creatriz de la espiral que se inicia desde la letra central y crece de lo UNO a lo MULTIPLE según una cadena sin fin y en la que la palabra sólo es un eslabón, como apunta J. Annequín. Tiene por finalidad la reflexión mágica o concentración de la mente. Las letras son lazos que unen todas las partes del cosmos (orden) conduciéndolo todo hacia lo UNO, la Mónada. No es por tanto un simple juego, es también una representación del Universo y por consiguiente una aproximación a la realidad profunda del Juego cósmico».


No olvidemos el famoso pasaje sobre La Sabiduría del libro de Los Proverbios: "Yo estaba a su lado como arquitecto jugaba en su presencia, jugaba con la bola del mundo..."(Prov. 8,30). Este juego de la Sabiduría combinando los elementos... «adiestrándolos» para que pudieran cristalizar, cumplir su misión en la materia, es en nuestro laberinto la cruz svástica o sol radiado (Tetractys) que gira y gira en su eterno devenir «destrógiro». Sin duda alguna podemos afirmar que estos laberintos de palabras juegan con un doble poder: el del nombre o palabra en sí, por esencia misterioso y más si se hace indescifrable, y el de la magia de la figura geométrica. Si esto es así se trata de una especie de yantras o mandalas como los usados en el culto tántrico con el fin de concentrar energía durante la meditación. Por citar uno recordemos el «gran Shri-Yantra» representado por nueve triángulos que se cruzan entre sí, símbolo de lo masculino y femenino y que representa una imagen compendiada de toda la creación.


Para Karl Jung el mandala es un símbolo universal fijado en el inconsciente colectivo. Y si la figura geométrica, en nuestro caso el cuadrado mágico está compuesto con las letras de una frase mística o mantra que se repite cientos de veces en todas direcciones no será difícil descubrir la afinidad que guarda con los rezos de las religiones orientales.


Entre 1531 y 1533 mientras el Cristianismo se separaba de la mano de Lutero, el alquimista Enrico Cornelio Agrippa publicaba “La oculta filosofía de la magia” en la que hablaba del cuadrado mágico, lo usaba como amuleto contra el mal de ojo, decía también que el cuadrado poseía una fuerza maravillosamente mágica.


Este cuadrado estaba presente en la tradiciones Greco-Hebraica como en la antigua Pompeya y en el Islan, que manifestaban que se encontraba el nombre secreto de Alah. El matemático Bizantino Moscopulo, manifestaba que se trataba de un legado del Sol sobre filosofía iniciatica, pero el Abate Tritemio decía que esta figura era tanto usada por las fuerzas tenebrosa, como por las de la LUZ, por eso se ha encontrado escrito de las dos formas:

 

SATOR arepo 



Consultado con el péndulo, la primera seria la positiva y la otra la negativa. Paracelso lo usaba como Talismán erótico, y Girolamo Cardamo, para remedio contra la rabia.


Un Cátaro albighese de nombre Quiroi, lo coloco en una piedra afuera de la iglesia de San Lorenzo en Rochemaure y a su vez lo había visto en el piso de la sacristía de una iglesia en Trimori, también se podía observar en Capestrano, Magliaro, Verona y diversos edificios sagrados medievales franceses e ingleses, era conocido en Egipto y en Abisinia y fue encontrado estampado en una Biblia Carolingia y en un muro de la catedral de Siena.



El Jesuita Athanasius Kircher en el siglo XVII decia que era Satanico. Afimar las tradiciones que en el medioevo se escribía en un trozo de pan y se le daba a los perros enfermos de rabia que inmediatamente se curaban. También podemos observar dentro del cuadrado triángulos y rombos, altamente sabidos elementos sagrados, el rombo muy utilizado por la Masonería, también el rombo es una estrella de seis puntas oculta, el sello de Salomón.



Y hablando del Rey Salomón lo utilizaba grabado en cuero colgado de su cuello, como elemento de protección, además dentro de la Clavícula de Salomón se puede observar como el segundo Pantaculo de Saturno de donde podría derivar la palabra SATOR.




José Navajas Moreno

Editorial Ituci Siglo XXI