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Jesús Caudevilla PastorJesús Caudevilla nació en Sabadell (Barcelona) el 16 de noviembre de 1953. De madre catalana y padre natural de Mallén (Zaragoza) que emigró a Cataluña en la década de los cuarenta. Desde pequeño su gran pasión ha sido la lectura y la escritura. Ha publicado las novelas Amanecer en el Pacífico (1988), El castigo de un dios llamado Adis (1990), Soledades y Silencios (2002), El vuelo de Ícaro (2004), Las cañadas de Achinech (2005), Alborada (2006) y Yo, Vicente Ferrer "El ángel del Apocalipsis" (2007). Todas ellas han obtenido excelentes críticas. Miembro de la ACEC, Asociació Col·legial de Escriptors de Catalunya y de CEDRO, Centro Español de Derechos Reprográficos, entidad de autores y editores. Ha colaborado con el Diari de Sabadell escribiendo relatos de viajes Cuba hoy; Salamanca, ciudad llena de encanto y de historia; Ámsterdam, una ciudad variopinta; La República Dominicana, esas vacaciones soñadas...


En la actualidad colabora con la revista La Huecha que edita la Asociación Cultural Belsinón, con el Semanario Digital, y también en la edición impresa, Vegamediapress escribiendo la columna "Mi opinión" y también autor de cerca de doscientos relatos publicados en diferentes revistas.


Para él la escritura es una forma de liberarse, de sacar al exterior todos esos pensamientos que anidan en su interior. Una forma de dar vida, y dar a conocer, los personajes que una vez fuera dejan de pertenecerle para pertenecer a los demás. No rehuye ninguna cuestión y considera que cualquier tema puede ser tratado, y denunciado


Cree en la igualdad de las personas independientemente de su sexo, procedencia o clase social.

 

Su última obra

 

Yo, Vicente Ferrer "El ángel del Apocalipsis"

 

Yo, Vicente FerrerEn el inicio de la primavera de 1419 el fraile dominico Vicente Ferrer se encuentra en Vannes (Bretaña) postrado en el lecho de muerte. En su mente se agolpan los recuerdos de sus siete décadas de existencia. Rememora su recorrido por los territorios de la Corona de Aragón y del Reino de Castilla, por las tierras de la actual Francia, por las del Norte de Italia y las de Suiza... Lugares donde aún resuena su atronadora voz; sus enfrentamientos con demonios, herejes e infieles; sus relaciones con reyes, princesas y nobles; con el Papa Luna y los necesitados...



A lo largo de su vida, su intervención ha sido determinante para poner fin a temas políticos de gran trascendencia como el Compromiso de Caspe, la Disputa de Tortosa o el fin del Cisma de Occidente...


En sus momentos finales, lejos de la mediterránea que le ha visto nacer, Vicente Ferrer ―el ángel del Apocalipsis―, desconoce que su recuerdo resistirá el desgaste de los siglos. Entremezclada la realidad con la leyenda, unos le veneraron, otros le temieron pero nadie puede negarle su destacado papel en la crispada época medieval que le tocó vivir.