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Edad Media (siglos XI-XIII)

 

Estas tres características nos asocian todas las órdenes que de algún modo estuvieron estrechamente vinculadas a la Orden del Temple, haciendo de puente de enlace, entre la encomienda o castillo templario propiamente dicho y la virgen negra. La similar leyenda de su aparición con ligeros matices es siempre la misma, suelen encontrarlas pastores o animales, en huecos de árboles, en zarzales, pinos o espinos, cuevas y lugares y por el motivo que sea, al intentar trasladarlas, obran un milagro que lo impide y convence a los fieles que allí es en donde quiere la imagen permanecer. Esto, claramente nos marca un punto muy concreto en un mapa y a él nos remitimos. Después de ubicar muchas vírgenes, es como encontramos que existía una relación directa entre el emplazamiento de las dos vírgenes y su proximidad a una construcción directa o indirectamente relacionada con los templarios.

 

En muchas, también encontramos marcas templarias en la construcción de la ermita, en la talla misma o en los alrededores.

 

¿A dónde nos llevan las características y el estudio de las vírgenes sobre un mapa? Trazan una ruta. Esa ruta, después de eliminar de ella las vírgenes “falsas de época” dibujan un camino paralelo y cercano a los de mayor afluencia de peregrinos y la ruta de la Plata.

 

Sobre el mapa las rutas de las vírgenes negras van desde Jerusalén hasta América pasando siempre cerca de posesiones templarias o, en su defecto, de monasterios benedictinos. El hecho de que hubiesen “falsas de época” es lo que nos ha indicado la importancia de la localización de las auténticas y de allí abordar las conclusiones de que se trataban de lugares de intercambio de información, de paso de pseudo-peregrinos transmitiéndose el mensaje en esos lugares.

 

Pero, podríamos preguntarnos porqué dos vírgenes una tan cercana a la otra. En épocas difíciles, debe existir la “salida alternativa” y un lugar de culto en un momento determinado puede estar “ocupado” o ser peligroso. Su equidistancia al enclave o monasterio hacen los dos lugares asequibles y fáciles de acceder. La información podía transmitirse libremente en un templo u otro.

 

Hasta aquí, es lo que podemos asegurar que hemos investigado.

 

Para completar la investigación, faltan algunas vírgenes negras “auténticas” de Europa y trazar la ruta en un mapa electrónico, para su publicación, si bien en un mapa de carreteras la ruta está trazada, con algunas lagunas por completar.

 

En cuanto a la demostración de la teoría inversa: dada una zona, en la que se encuentre una sola virgen negra auténtica y exista un templo con las características precisas para albergar la segunda, encontrarla.

 

Lo descrito anteriormente se ha buscado y encontrado, excepto que aún falta la prueba fotográfica de la talla que obviamente no está a la vista, pero sabemos se encuentra allí.

 

Como enclave, se encuentra equidistante a otra virgen negra de fuerte connotación templaria y entre ambas la encomienda templaria y un monasterio benedictino. En época romana, allí se encontraba el circo (se habla de pasadizos aún en pie) y sobre sus ruinas se construyó una pequeña iglesia románica con un cementerio delante. Ocupando toda la capilla románica y el cementerio se construyó sobre ella una iglesia gótica, realmente curiosa. Tiene piezas visigóticas, deambulatorio y las clásicas escaleras para que los fieles besen la imagen. La advocación es a una virgen negra conocida, ubicada en otro lugar que no cumple con las características concretas y que la Iglesia pone serias dudas ante la veracidad de esa talla como virgen negra. Contrariamente, en la iglesia encontrada, la dedicación del templo a la virgen data “de tiempos inmemoriales”. La iglesia actual, se encuentra frente a una plaza redonda (anterior foso del circo romano) con un desnivel de aproximadamente 1 metro. Para acceder a la puerta de la iglesia hay escalones que nos elevan otro metro. En el interior de la iglesia, observamos claramente que existen dos cámaras bajo el altar actual una sobre la otra, puesto que para acceder al altar existe otro metro como mínimo y para alcanzar la virgen al menos 1,5 más. La parte del altar se encuentra sobre el altar del circo romano. La advocación a santos gemelares es a dos santos mártires niños.

 

Cabe destacar un dato curioso. La iglesia en sí, no es ni tan siquiera atractiva pues tiene “añadidos” de todos los siglos y estilos, su estado de conservación es regular y llevado a cabo por los propios feligreses; sin embargo en ella se casan por tradición las familias notables más antiguas de la ciudad.

 

El trabajo realizado hasta la fecha en esa dirección, nos ha llevado a situar el lugar en el que probablemente se encuentre la imagen y algunas conversaciones con parroquianos y clero, dan a entender que conocen la existencia de la talla en el lugar. La zona es claramente telúrica y las fuerzas magnéticas son más importantes en la zona de la capilla románica que aún queda en pie y se encuentra como altar colateral de la nave principal de la iglesia gótica.

 

Hemos hecho cuantas fotografías hemos podido y estamos a la espera de la oportunidad para acceder a la talla y fotografiarla. Las trabas que encontramos para ello, es la importancia que tiene la “otra”, es decir la que no se encuentra en el lugar y la gran advocación que tiene.

 

Por leyendas e historias escuchadas, sobre el porqué la talla no está a la vista y en cambio su copia lo está en otro lugar es la siguiente:

 

“Estando las tropas moras a punto de entrar en la ciudad, los notables y el clero decidieron llevar la imagen a las montañas para esconderla y evitar que fuese profanada, pero ante la seguridad de que la virgen regresaría al lugar de su aparición, no se atrevían a moverla. Decidieron, hacer una copia de la talla y en oficial procesión, ante los ojos de todo el pueblo, llevar a esconder la copia, mientras la original quedaba bajo la misma iglesia, en el lugar en el que había aparecido. La copia, por el lugar al que fue llevada, de fuerte advocación mariana, acabó por ocupar una posición propia y actualmente es enclave de gran culto y veneración como virgen negra”. 

 

In Memoriam

Montserrat Robreño (