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Eliphas Lévi PDF Imprimir E-mail
 

 

En esta época, la señora Constant, que ya había publicado en la revista de su marido y frecuentaba el Club des femmes de Mme. Niboyet, se lanzó a la sociedad parisina. Escribió varios seriales literarios en Le Tintamarre y Le Moniteur du soir, bajo el pseudónimo de Claude Vignon (sacado de una novela de Balzac). Fue un periodo de relativo desahogo para la pareja. Noémi tomó lecciones del célebre escultor Pradier, y gracias a esta influyenye relación A. Constant obtuvo del Ministerio del Interior dos encargos de cuadros.

 

Paralelamente, leía la Kabbala Denudata de Knorr de Rosenroth, y estudiaba los escritos de Jakob Böhme, Louis Claude de Saint-Martin, Emanuel Swedenborg, Antoine Fabre d'Olivet, Chaho y Goeres.

 

A finales de 1850 se encuentra con el abad Migne, fundador y director de la librería eclesiástica de Montrouge, que le encarga para su colección un Dictionnaire de la littérature chrétienne. Publicado en 1851, la obra sorprende por la profunda ciencia que encierra. Sobre esta época A. Constant conoció al sabio polaco Hoëné-Wronski, cuya obra le impresionó firmemente y le orientó hacia el pensamiento matemático y el mesianismo napoleónico. Inició entonces la redacción del Dogme et rituel de la haute magie. Adoptó el pseudónimo de Eliphas Lévi, o Eliphas Lévi Zahed (traducción en hebreo de Alphonse-Louis Constant).

 

« La fe no es más que una superstición y una locura si no tiene como base a la razón, y no se puede suponer lo que se ignora más que por analogía con lo que se sabe. Definir lo que no se sabe es una ignorancia presuntuosa; afirmar positivamente lo que se ignora es mentir. » (Dogme et rituel de la haute magie, p. 360).

 

La sra. Constant, que tenía una aventura con el marqués de Montferrier (cuñado de Wronski) desde hacía algún tiempo, se fugó un día para nunca más volver. Profundamente herido, se enfrascó en el trabajo para intentar evadirse de la pena.

 

En la primavera de 1854 viajó a Londres, donde conoció al Dr. Ashburner y a Sir Edward Bulwer-Lytton, célebre autor de novelas fantásticas (Zanoni, le Maître Rose-Croix es su obra más conocida), que se convirtió en su amigo y lo introdujo en los círculos rosacruces. Alentado por una amiga de éste iniciada de alto grado, intenta una serie de invocaciones.

 

En el transcurso de las mismas, el fantasma de Apolonio de Tiana se le aparece indicándole el lugar de Londres donde podrá encontrar su Nyctemeron (véase el relato de la estancia en Dogme et rituel de la haute magie, páginas 132 a 135). Con todo Eliphas Lévi sigue siendo contrario a las experiencias de magia. Cuando más tarde tuvo algunos discípulos, les hizo prometer que no intentaran jamás intentar la más mínima experiencia y que no se ocuparan más que de la parte especulativa de la filosofía oculta.

 

Eugénie Chenevier estaba en Londres desde hacía algunos años, tratando penosamente de sacar adelante a su hijo. A.Constant le escribió para pedirle perdón y lo obtuvo. Durante este tiempo en París, su amigo Adolphe Desbarolles tomó con la ex-señora Constant los acuerdos necesarios y se ocupó de los asuntos personales del Maestro.

 

De vuelta a Francia en agosto de 1854, Eliphas se instala temporalmente en el taller de pintura de su amigo Desbarolles, y luego habita en una modesta habitación de estudiante en el primer piso del número 120 del boulevard du Montparnasse, donde acaba Dogme et rituel de la haute magie, que se publica de 1854 a 1856. Entonces comienza el éxito, pero no la fortuna.

 

En 1855, funda con Fauvety y Lemonnier la Revue philosophique et religieuse que aparecería durante tres años y donde escribiría numerosos artículos sobre la Cábala. Dejando un poco de lado la filosofía oculta, reanudó el tema de la composición de canciones. Una de ellas, en que compara a Napoleón III con Calígula le valió una vez más la cárcel. Pero pocos días después de su encarcelamiento escribió otra canción donde explicaba satíricamente que los jueces cometieron un error, que él nunca había comparado a Calígula con nadie, y la hizo entregar al emperador para que le perdonara. De abril a junio de 1856 publicó diversas canciones en le Mousquetaire de Alejandro Dumas gracias a Desbarolles.

 

El 3 de enero de 1857 un sangriento acontecimiento sume a París en el estupor. El arzobispo de París, Monseñor Sibour, es asesinado por un sacerdote excomulgado, Louis Verger, mientras inauguraba la novena de Sainte-Geneviève en Saint-Étienne-du-Mont. Las dos noches anteriores, Eliphas tuvo un sueño premonitorio que acababa con las palabras « ¡ve a ver a tu padre que está a punto de morir! ». No comprendió inmediatamente el sentido del sueño, ya que su padre había muerto hacía mucho tiempo.

 

El 3 de enero, hacia las cuatro de la tarde, Eliphas se encontraba entre los peregrinos que asistían al oficio durante el cual el arzobispo sería asesinado. Pero sólo leyendo más tarde la descripción del asesino en los periódicos se acordó de un sacerdote de tez pálida que se había entrevistado un año antes con Desbarolles en casa de Mme A. y que buscaba el grimorio de Honorius. Este episodio está relatado con todo detalle en La Clef des grands mystères (1861), páginas 139 a 151.

 

Después de tres años pasados en el boulevard du Montparnasse, hacia junio de 1857 alquiló el número 19 de la avenue du Maine. En esta habitación soleada, que decoró aprovechando su talento artístico, viviría los siete mejores años de su vida.

 

En 1859, la publicación de la Histoire de la magie le reportó 1000 francos, una respetable suma para la época, y le consagró atrayendo a la mayoría de los esoteristas franceses (en particular, Henri Delaage, Luc Desages, Paul Auguez, Jean-Marie Ragon, Henri Favre, y el Dr. Fernand Rozier, que más adelante estaría próximo a Papus). Conoció también al cartomante Edmond y al magnetizador Cahagnet.

 

A instancias de sus amigos Fauvety y Caubet, se hizo masón. Iniciado el 14 de marzo de 1861 en la logia Rosa del perfecto silencio, de la que Caubet era el Venerable, declara en su discurso de recepción:

« Vengo a aportar en medio de vosotros las tradiciones perdidas, el conocimiento exacto de vuestras señales y emblemas, y por lo tanto, mostraros el motivo por el cual vuestra asociación fue constituida... » (CAUBET, Souvenirs, París, 1893).

 

La ceremonia tuvo lugar en presencia de multitud de Hermanos a quienes intentó explicar que el simbolismo masónico fue extraído de la Cábala. Pero fue en vano, no le creyeron. Mientras tanto, Eugénie Chenevier y su hijo habían vuelto a París, y Eliphas le hizo saber que quería ocuparse del niño. La madre cedió a su deseo, pero en 1867 surgió una querella por motivos económicos y ya no volvería a ver más ni a la madre ni al niño hasta su muerte. En 1861 publica La Clef des grands mystères, último episodio de la trilogía empezada con Histoire de la magie y Dogme et rituel de la haute magie. (Ritual y Dogma de la Alta Magia)