Catarismo
Los Cátaros
El Mensaje Cátaro
Los cátaros y la Inquisición
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Escudo país cátaroYa en el siglo Xl, en el occidente medieval, la vida religiosa mantenía difícilmente su equilibrio. Muchos aspiraban a un retorno a la pobreza y simplicidad apostólicas, mientras que los prelados ofrecían el espectáculo de una vida lujosa poco edificante. A partir de ahí, era fácil caer en la herejía.



El catarismo se inscribe en el movimiento general de renovación evangélica que se manifiesta en toda la cristiandad en los siglos XII y XIII. Los cátaros Perfectos se consideraban los auténticos sucesores de Jesucristo. Para ellos, su cristianismo era el único verdadero y el de Roma sólo era su falsificación diabólica: querían ser cristianos.


Pero los católicos romanos se negaban a considerarlos simples reformadores; detectaban en el catarismo un resurgimiento evidente del antiguo Maniqueísmo.



Para algunos historiadores, el catarismo procede en efecto de la doctrina de Manes (siglo III, IV d. C.) por filiación directa o por el intermediario de los Paulicianos deportados a Tracia en el siglo X por los emperadores bizantinos, y después de los Bogomiles búlgaros de los siglos X y XI.



Para Déodat Roché, que consagró su vida al estudio del catarismo, no hay duda acerca de la filiación profunda de las doctrinas iraníes, pitagóricas, platónicas, hasta la filiación de los Esenios y después de los cristianos (Gnósticos), de los Maniqueos, Paulicianos, Bogomile y cátaros. Él ve en el catarismo un movimiento esotérico cristiano.